Detenida una persona por arrojar a su perro desde una tercera planta en El Puerto

Los vecinos observaron como tiró al perro hasta caer en el patio del bloque

  • Llevaron al animal hasta una Clínica Veterinaria donde certificaron su muerte

  • Al detenido se le imputa la presunta autoría de un delito relativo a la protección de la flora, fauna y animales domésticos

La Policía Nacional ha detenido en El Puerto de Santa María (Cádiz) a una persona por  arrojar a su perro desde una tercera planta y causarle la muerte. Gracias a la colaboración ciudadana se tuvo conocimiento del hecho y se localizó al presunto autor en una Clínica Veterinaria donde certificaron la muerte del animal.

Imagen de recreación de perro tumbado, no real
Imagen de recreación de perro tumbado, no real

La Sala Operativa del 091 recibió la llamada de varios vecinos  informando que en el patio interior de un edificio se hallaba el cuerpo sin vida de un perro después de que su propietario lo arrojara desde una tercera planta de forma intencionada.

Ante tal información, una dotación policial se personó en el lugar y  fueron   recibidos por numerosos vecinos que les indicaron desde donde había sido arrojado el perro y el sitio por  donde había caído.

Los testigos informaron que el propietario después de tirar el perro,  había bajado en actitud tranquila las escaleras del bloque para coger el perro y marcharse del lugar junto a su madre. Los vecinos también declararon  que no era la primera vez que su vecino maltrataba al animal, y q habían oído, en ocasiones anteriores, como éste propinaba golpes al perro.

La Policía localizó al detenido en un centro veterinario y procedió a su detención

Ante las indicaciones de los vecinos y testigos, y tras realizar diferentes indagaciones policiales, el propietario del animal fue localizado junto a su madre en un centro veterinario donde se procedió a su identificación y a la interrogación sobre el estado de su perro. El detenido, tras mostrar una actitud nerviosa, manifestó que el perro estaba siendo atendido por profesionales veterinarios en el interior de la clínica.

Los  agentes se  entrevistaron con el personal veterinario encargado de asistir al perro, el cual manifestó que dicho animal había llegado muerto al hospital veterinario.

Por todo lo acontecido, y tras corroborar la información con numerosos vecinos, los policías procedieron a la detención de dicho individuo como presunto responsable de  un delito contra la protección de los animales domésticos.

La Policía Nacional informa sobre esta tipología de delitos y advierte de sus consecuencias penales

La Policía Nacional informa que con la última reforma del Código Penal, los delitos relativos a la protección de la flora, fauna y animales domésticos, recogidos en su Título XVI, se establece una amplia tipología contra el maltrato animal donde se pone de manifiesto la importancia del tratamiento de dichas conductas delictivas contra animales, a las cuales, desde la entrada en vigor de dicha reforma, se las castiga de forma más severa.

En el  el artículo 337 del Código Penal sobre el maltrato animal, se  establece penas de hasta un año de prisión a los que maltraten injustificadamente, causen lesiones o sometan a explotación sexual  a un animal doméstico o cualquier animal que no viva en estado salvaje.

El maltrato animal es el hecho objetivo de agredir físicamente o someter a los animales a cualquier práctica que les pudiera producir la muerte o que afecte gravemente a su salud. También se tipifica el alojamiento del animal en condiciones higiénico-sanitarias muy deficientes o sin facilitarle alimento y bebida para su normal desarrollo, entre otros.

Otra de las formas delictivas que se aprecia en el Código Penal en este respecto es la que se redacta en el artículo 337 bis, relativo al abandono de un animal, lo que también podrá ser sancionado administrativamente.

La Policía Nacional llama a la responsabilidad de todos los ciudadanos ante casos  como este, donde ha resultado muerto un animal, e insta a la colaboración ciudadana para estos  hechos  no queden impunes.