La Policía Nacional detiene en Málaga al líder de un grupo de sicarios

El arrestado fue detenido en la noche de Halloween disfrazado de diablo y mimetizado entre los asistentes de una fiesta 

Agentes de la Policía Nacional detuvieron durante la noche del pasado 31 de octubre en Málaga al presunto líder de una organización de sicarios al servicio de organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico. El arrestado, de 47 años y nacionalidad francesa, es uno de los criminales más buscados de su país y tenía interesada una Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE). En el mismo operativo han sido detenidas otras dos personas, integrantes de la misma organización, y responsables de proporcionar al primero la infraestructura necesaria en nuestro país para eludir la acción de la justicia.

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Hallado un “kit de sicarios” en un piso de Málaga

A mediados de octubre de inició una investigación tras el hallazgo, durante un registro de una vivienda de la capital malagueña, de un “kit de sicario”, formado por dos armas de fuego, un silenciador, numerosa munición de distintos calibres, ocho teléfonos móviles, 5.000 euros en efectivo y documentación falsa. Las primeras indagaciones determinaron que estos efectos podrían pertenecer a un sicario franco-argelino asentado en la provincia de Málaga con identidad falsa, y reclamado por las autoridades francesas por homicidio, tráfico de drogas y blanqueo de capitales. También se averiguó que estaba considerado por las autoridades galas como uno de los delincuentes más peligrosos, sospechoso de ser el autor intelectual y financiero de la evasión de un criminal de una cárcel francesa.

Continuando con las investigaciones, los agentes identificaron a otras dos personas -dos hombres españoles de 30 y 34 años- que eran supuestamente los encargados de dar cobertura y cobijo al principal investigado, además de facilitarle la infraestructura necesaria para evitar que fuera descubierto y para su manutención.

Detenido disfrazado con careta y capa

Finalmente, dado que todos los indicios apuntaban a que aprovechando la festividad de Halloween, el principal investigado asistiría a una reunión con otros miembros de la organización en la zona del Muelle Uno de Málaga, con el objetivo de trasladarle a otro piso franco. Se estableció un amplio dispositivo que concluyó con la detención, cuando iba disfrazado de diablo para camuflarse entre los asistentes a la celebración, del presunto sicario y de sus dos colaboradores.