Se acabó la propaganda, ahora viene la realidad

“Habemus papam”, es decir, tenemos presidente y gobierno de reestreno, y tenemos oposición, también de reestreno

 Tribuna libre de Pascual Fernández Espín 

Salvadas las diferencias, y por supuesto, sin animo irreverente alguno, en el argot religioso podemos decir que “habemus papam”, es decir, tenemos presidente y gobierno de reestreno, y lógicamente, tenemos oposición, también de reestreno, al que se le supone que la definición de oposición será ejercida como tal; roqueña, si cabe el término, pero oposición constructiva.

rajoy-rey-felipe-vi

El término oposición, según la Real Academia de la Lengua española, es el efecto de oponer u oponerse frente a una situación. En nada dice lo de oponerse hasta en que el adversario respire. También la Real Academia define como oposición el proceso de valoración y selección para acceder a una plaza fija. Casi siempre de funcionario, que son las más rentables y las que más aseguran la cosa del yantar. Por tanto, en la oposición se puede estar para oponerse o para aprender de los errores pasados, y como no, para pasar una nueva revalida ante los ciudadanos, con la finalidad de ganarse nuevamente su confianza y poder optar al pódium  en fecha de elecciones.

Dicho lo cual, algunos pensarán que el largo proceso de trescientos diecinueve días, comiendo a la sopa boba sin apenas ir a trabajar sus señorías al parlamento nacional, ha sido muy duro y exigente, lo que en  definición quiromántica podría definirse como aquello de: “ por nadie pase”. Comentarán los sesudos analistas políticos, que el PSOE, además de dejarse excesivos pelos en la gatera, para unir de nuevo las heridas auto producidas por la propia organización, se necesitará más puntos de sutura que en la fabricación de los antiguos balones de fútbol.

Del PP dirán, que el nuevo gobierno, continuista y látigo, seguirá flagelando de nuevo los bolsillos del contribuyente, además de haberse aupando sobre un alambre, cual equilibrista cruzando las cataratas del Niágara, con otro ajuste europeo, de más de ocho mil millones de euros, que dejará a los ciudadanos de siempre para el arrastre. Esperemos que esta nueva aventura sea con menos Bárcenas por medio y más pueblo… Aunque nunca se sabe, estando Montoro por medio cualquier apretón de bolsillo puede suceder, ya que para cuadrar las cuentas, “sus cuentas”, el ínclito jienense es capaz de cuadrarnos hasta los constipados, eso sí, pagando nosotros los mucolíticos.

También dirán los analistas políticos que Podemos es piel de cordero y garras de lobo, con su líder de pelo largo y corto respeto, (ya saben: “casta, puertas giratorias, cal viva y demás epítetos de escozor y pupa) denunciado a tirios y troyanos con sus incendiarios mensajes… aunque eso sí, olvidándose por completo de su propia mierda, o dando vaselina sobre ella para que entre mejor. Y ahí están los casos de Monedero, Errejón, Espinar, (que jodido éste último, y se quejaba de los especuladores) que además de ponerse de canto y mirar para otro lado cuando se trata de criticar las ignominias cometidas en ciertos regímenes de hambruna y actualidad, tiene la “osadía” de ponerlos como ejemplo a seguir.

Y como no, Ciudadanos, tratando de nadar entre dos aguas y contracorriente de concordia, buscando un Edén inexistente en esta Nación de naciones; o al menos eso dicen los que para no dejar la chupeta, igual están para un roto que para un descosío, y donde dije blanco, sin rubor alguno hoy digo negro. ¡Vamos, unos Grouchos Mars cualesquiera! “Estos son mis principios, si nos os gustan los cambios”. ¿Será por principios?  Claro para esos menesteres, los maestros, maestros, son los Pedro Sánchez, (¿Será verdad lo de la metamorfosis de  Kafka?) los Iglesias, Garzones, Puigdermónt y otros personajes de igual guisa.

En el resto del Parlamento, salvando las distancias de las minorías respetuosas, tenemos a los Rufianes y demás tropilla dispuestos a descubrir de nuevo el fango, el fuego y las américas. Eso sí, todos los meses, que no falte, hay que seguir disfrutando de las jugosas pagas y  demás prebendas que les proporciona precisamente el sistema que vilipendian, ese mismo sistema en el que no creen, mientras estercolan de exabruptos y jerga penitenciaria a todo aquel que se les ponga por delante.

Bueno, pues entre col y col, después de casi un año de tener las anginas barriobajeras a la altura de la garganta, lo cierto es que ya tenemos gobierno. ¡Pues ala, a gobernar! Pero a gobernar para todos, ¡ea!, no a gobernar para los mismos. Y digo esto, porque ya comienzan a llegar los primeros globos sonda de pánico y bolsillo. ¡Atentos abueletes y demás pensionistas! Séase, mucha atención para los nueve millones y medio de pensionistas de esta España hipotecada y trinque, porque según comienza a sonar…y cuando el rio suena…agua lleva, a partir de diciembre del año 2017, se acabó lo que quedaba. Es decir, no quedará ni un puñetero céntimo en las arcas del Estado para las pensiones… y lógicamente para los pensionistas.

Pascual Fernández Espín, escritor murciano nacido en Bullas en 1948, es autor de "Bulerías tal como lo escuché", "Salto lucero", "El pastel ajeno", "Con el Otoño a cuestas" y de "Testimonio de una tragedia".
Pascual Fernández Espín, escritor murciano nacido en Bullas en 1948, es autor de “Bulerías tal como lo escuché”, “Salto lucero”, “El pastel ajeno”, “Con el Otoño a cuestas” y de “Testimonio de una tragedia”.

Pero ojo al resto, porque tampoco quedará dinero para esos tres millones y medio de españoles que habiendo sido excluidos de la sociedad por la buitrería económica, no tuvieron más remedio que refugiarse en la paga del abuelo/a para poder sobrevivir; para poder ser personas aunque fuesen de tercera división. De tercera o quinta división mientras el sistema no te necesite, porque esos mismos que te expulsaron, ya recurrirán a ti el día de las urnas.

Ese día, por lo menos serás ciudadano, recuperarás categoría. Pero volviendo a las pensiones: entre has sido tú o ha sido aquel, si las cuentas no fallan, las cuentas pesimistas, claro está, además de un nuevo acribillamiento de impuestos a instancias europeas. Que ya viene. Que está ahí, trece millones de españoles, (nueve y medio de pensionistas y tres y medio de agregados) si Dios no lo remedia, porque los hombres ya ven ustedes, nuevamente verán modificada a la baja su forma de llegar a final de mes.

Pero no todo va a ser de tinte oscuro, paralelo a la sociedad currante y pagante caminan otro seleccionado grupo de personas cuyas cuentas y cartera han engordado casi en la misma proporción que adelgazaron otras. Así, por ejemplo, y que no cunda el pánico, el ciudadano Amancio Ortega, del imperio Zara, el día 2 de este mes su paupérrima cartera engordó de golpe quinientos millones de euros. Para que vean ustedes que también hay motivos de alegría.

Espero levantarme mañana menos cabreado.