Una copita de amontillado para el ‘Mr. President’

Obama es recibido en la base de Rota entre efusivos aplausos y vítores de españoles y americanos

La visita de Obama en la jornada de ayer domingo a la base naval de rota dejaba varias incógnitas sin resolver y ciertas actitudes más que positivas.

Visita de Barack Obama, presidente de los Estados Unidos de América, a la Base Naval de Rota, 10JUL2016 | Juan Carlos Corchado para MIRA Jerez
Visita de Barack Obama, presidente de los Estados Unidos de América, a la Base Naval de Rota, 10JUL2016 | Juan Carlos Corchado para MIRA Jerez

En Mira Jerez, llevábamos preparadas algunas preguntas por si se presentaba la ocasión de planteárselas al mandatario estadounidense. Nos hubiera gustado saber, como a todos los periodistas que allí se congregaban, si el denominado ‘Mr. President’ (Señor Presidente), que tanto se escuchaba en el acto, tenía intenciones de retomar su visita a Sevilla en otra fecha. O incluso qué opinión tenía de las segundas elecciones de España.

Pero la pregunta que sin duda nos dejamos en el tintero, desde el área habilitada para la prensa, fue si había probado el vino de Jerez o el ‘Sherry Wine’, para los ingleses y americanos. Habría quedado muy bien un Mr. President, have you ever tasted Sherry Wine? Si la respuesta era afirmativa o negativa, igualmente Mira Jerez le iba a llevar una botellita de amontillado, un cream o un oloroso para que recuperara el tono y cuidar su garganta tras esos 10 intensos minutos de discurso colmado de aplausos.

Claro, entre los registros que hicieron a los periodistas y gráficos, no nos habrían dejado pasar tal manjar líquido. Entre la botella de cristal y que había que quitarle el tapón, no pensamos que fuese lo más protocolario darle la botella descorchada, añadiendo que se iba a airear. Se quedó fuera.

Visita de Barack Obama, presidente de los Estados Unidos de América, a la Base Naval de Rota, 10JUL2016 | Juan Carlos Corchado para MIRA Jerez
Logotipos de Sandeman a ambos laos del atril presidencial, 10JUL2016 | Juan Carlos Corchado para MIRA Jerez

Mayor fue nuestra sorpresa al descubrir que donde Obama pronunciaba su discurso había dos logotipos de Sandeman de grandes dimensiones pintados en las paredes, a su derecha e izquierda. Quizás era una indirecta con la que Barack estaba respondiendo a nuestra pregunta del ‘Sherry Wine’. Quizás, ya nos llamará a la redacción para contárnoslo. Pero el hecho es que estaba allí, presente.

La idea no estaba tan mal, teniendo en cuenta que en Sevilla iban a ‘atentar contra su integridad’ ofreciéndole un caldito de puchero con cerca de 40ºC. “Va a tener que venir Obama a Sevilla una vez al mes para que la dejen tan limpia y segura”, aseguraba un compañero fotógrafo en el autobús que recogía a la prensa en la entrada de la base. Y es que todo se cuida más con un evento de estas características.

El comportamiento de los militares americanos y españoles y sus familiares era ejemplar. Más de dos horas estuvieron esperando en el hangar número 5 de la base para escuchar un discurso de poco más de 10 minutos. Eso sí, cuando Obama hizo su entrada, los nervios se transformaron en fanatismo puro y todos de pie gritaban con alegría al presidente que les tuvo que invitar a sentarse para poder comenzar su intervención. Para ellos era un día grande e iban con sus mejores galas.

El móvil fue lo más visto, más incluso que los militares. Todos sacaban sus smartphones en alto para inmortalizar el momento con vídeos y selfies. Lo que viene siendo cualquier acto americano, que sí, en esta ocasión es como sale en la televisión.