Los vinos de Miguel Domeq desembarcan en La Caleta

Su exitoso Entrechuelos Chardonnay protagoniza un maridaje con la gastronomía del chef Mauro Barreiro

La colección Entrechuelos de la Bodega de Miguel Domeq ha protagonizado con especial éxito su desembarco en la capital gaditano con su participación en el festival Aires Sonoros, que mezcla, gastronomía, enología y música en un rincón tan privilegiado de la ciudad como es el Baluarte de Los Mártires, a orillas de la playa de La Caleta y con el faro del Castillo de San Sebastián como testigo de excepción.

José García-Delgado, director comercial, y Joaquín Gómez, enólogo, posan con una botella de Entrecheulos Chardonnay
José García-Delgado, director comercial, y Joaquín Gómez, enólogo, posan con una botella de Entrecheulos Chardonnay

Dicha colección se compone de vinos de cinco variedades de uva, Chardonnay, Cabernet Sauvignon, Merlot, Shira y Tempranillo. En el caso de los tintos, estamos hablando de un roble, un crianza, un premium y reserva o alhocén. Los vinos de Miguel Domeq comparten el método de crianza en roble francés, que repercute en sus propias características.

Ha cobrado especial protagonismo en el festival gaditano su Chardonnay, el cual ha sido maridado con la gastronomía del chef  Mauro Barreiro, concretamente con un ‘Royal de espárragos con salmorejo y migas de chicharrones’. Según detalló a este periódico el director comercial de la bodega, José García-Delgado, el Chardonnay de la colección de Entrechuelos se ha revelado como un vino de gran éxito, sobre todo debido a sus peculiaridades.

Y es que se trata de un Chardonnay cultivado en tierras de albariza, más propia de los vinos generosos que los vinos tranquilos. Una tierra especialmente tendente a mantener muy bien la humedad, como es la albariza, junto con la climatología gaditana, dominada por los vientos de poniente y levante, dan al Chardonnay de Miguel Domeq un resultado especialmente satisfactorio, sobre todo por la respuesta del paladar del público.

La Bodega Miguel Domeq es uno de los nombres que con más fuerza a irrumpido en el panorama de los Vinos de la Tierra de Cádiz. La Finca Torrecera, comprada en el 2001, estaba dedicada al cultivo de la uva palomino, como no podía ser de otro modo, pero el propietario y presidente, Miguel Domeq Solís, decide apostar por algo diferente y se lanza a la producción de vinos tranquilos en Jerez, obteniendo su primera cosecha en 2008.

Miguel Domeq Solís es la séptima generación de una estirpe de bodegueros que comenzó su actividad en 1730. La última gran novedad de esta bodega jerezana es su nuevo rosado, también de la colección de Entrechuelos. Con su labor, la Bodega Miguel Domeq recupera una ancestral tradición de Jerez, la de producir vinos tranquilos en tierras albarizas, que les aportan el carácter tan particular que tienen estos caldos.