“Al Concejal Camas no le importan las condiciones laborales de la Policía Local”

El Sindicato Independiente de la Policía Local manifiesta su indignación ante la “persecución del gobierno socialista”

  • El SIP le dedica al concejal una poesía ante las continuas llamadas de atención a los agentes para obligarles a saludar a los miembros de su Gobierno del PSOE
 Tribuna Libre del SIP referente al Delegado de Seguridad Francisco Camas 

El Concejal Camas, nos ha demostrado durante todos estos meses de mandato, que no le importan lo más mínimo las condiciones laborales del colectivo de la Policía Local, en todo lo relativo a vehículos, motos, emisoras, vestuario, chalecos antibalas, material, etc.

francisco camas

Sin embargo, si le preocupa ahora y mucho el saludo que le hagan los policías. En los últimos días, este “personaje incompetente” donde los haya, ha dado parte de varios agentes, argumentando que no le han efectuado el saludo.

Este Delegado de Seguridad, difícil de calificar en la historia democrática de la Policía Local, querrá ahora que los Agentes se cuadren a su paso, como si de un cuerpo militar se tratara.

Con este comportamiento prepotente y soberbio, parece tener intención de usar esta práctica para iniciar expedientes disciplinarios contra los Agentes del Cuerpo, que presumimos, es una persecución en toda regla por las protestas que legítimamente estamos llevando a cabo contra las mediadas del Plan de Ajuste.

Hay que incidir que dichas medidas, dicho sea de paso, no han sido negociadas por el gobierno municipal del Partido “Socialista” “Obrero” Español, y que piensan imponerlas de forma arbitraria y dictatorial como haría una doctrina fascista.

Este Concejal, al que no consideramos preparado para ser Delegado de Seguridad, que no crea ni por un solo instante, que con esas prácticas persecutorias hacia los Agentes vaya a conseguir el respeto del Cuerpo de la Policía Local.

Imagen facilitada para Tribuna Libre
Imagen facilitada para Tribuna Libre

Suenen fanfarrias y tamboriles
flautas dulces y trombones,
porque viene por la calle
el señor de los pompones.

Quiere un “buenos días” con afecto,
un besito en la mejilla,
que le saluden los guardias
porque si no llora y chilla.

Un señor con tanta planta
que nunca ha pintado un huevo
exige se le respete
cual coche comprado nuevo.

El honor hay que ganarlo,
el buenos días atraerlo,
el respeto conseguirlo
y el saludo merecerlo.

Nada viene con el cargo,
ni el respeto o ni la cortesía,
todo ha de ser ganado
con cajones, día a día.

Usted quiere sumisión,
que le bailen sus andares,
que le sigan la mirada
y sus pisadas besaren.

Quiere matar “la milana”
de nuevo y sin miramientos,
cuando en su vida ha mirado
a un guardia con sentimiento.

Ya se le dijo en su día,
no nos pondrán capirotes
y para saludos fascistas
aquí nos sobran bigotes.

Pues va a ser que no señor Camas,
antes tendrá por lo menos
que conocer a quien quiere
que le den los días por buenos.

Que carecen de chalecos,
de coches motos y ropa,
que la nueva jefatura
en la ruina galopa.

¿Sabe usted de quien hablamos?
¿Conoce usted a su gente?
¿Y quiere que lo saluden?
Primero plante simiente.

Conozca la policía en la vida real,
móntese usted en sus coches
y quizás le dé el buenos días,
incluso las buenas noches.