Gran expectación en la Lectura del Manifiesto en Defensa del Flamenco 

Aprovechando el Día del Flamenco en Andalucía, el periodista Fermín Lobatón leyó dicho discurso en el Cabildo Viejo

La alcaldesa, Mamen Sánchez, ha presidido este mediodía en el Cabildo Viejo la Lectura del Manifiesto en Defensa del Flamenco, que ha corrido a cargo del periodista especializado, Fermín Lobatón, con motivo de la celebración del Día del Flamenco en Andalucía y el sexto aniversario de su Declaración como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.


manifiesto-flamenco-2El acto ha contado con la asistencia de personalidades del arte jondo, representantes de los partidos políticos, miembros de las peñas flamencas, academias de baile y otras entidades relacionadas con este ámbito de la cultura. La alcaldesa, Mamen Sánchez, ha destacado la presencia en esta ceremonia de quienes “a diario, se esfuerzan en impulsar, en enseñar, en difundir, en conservar e innovar a la vez, una de las manifestaciones artísticas más hermosas y únicas del mundo, considerada desde hace seis años como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad”.

Con la definición de la UNESCO del flamenco como una aportación única de la cultura española al mundo, la regidora ha hecho referencia a esa “contribución al mapa de músicas universal en la que Jerez tiene mucho que decir como cuna de reconocidas estirpes jondas, de grandes cantaores, de voces únicas e irrepetibles y de ilustres dinastías de tocaores, algunos de cuyos representantes nos acompañan hoy en este acto.”

“Celebramos este día en una ciudad donde el arte jondo es algo más que una expresión musical, convirtiéndose en una manifestación de nuestra cultura propia, una cultura que cada año atrae a miles de personas de todos los rincones del mundo, a quienes une la pasión por el flamenco. Por el flamenco de Jerez. Por su cante, por su toque y por su baile”, ha señalado Mamen Sánchez, quien ha subrayado que “son todos estos aficionados los que han contribuido a situar nuestro arte jondo en un escenario de primer nivel en el panorama internacional”.

Son estas personas, los aficionados al flamenco, “quienes llenan nuestras calles durante el Festival de Jerez, la cita con el baile flamenco más destacada del calendario nacional de festivales y los destinatarios de la programación diseñada desde el Ayuntamiento para difundir y promover el flamenco de Jerez durante todo el año con eventos consolidados, que renuevan su formato con el objetivo de atraer a un público más internacional”.

Como ejemplo de la renovación de estos eventos, la alcaldesa ha hecho referencia a la Fiesta de la Bulería, que en 2017 cumple cincuenta años “transformándose en un festival de una semana y que cambia de fechas, trasladándose a finales de agosto con el objetivo de atraer a un público más diverso e internacional”.

“Este es sólo un ejemplo de cómo desde el Ayuntamiento trabajamos desde el primer día para consolidar una industria del flamenco que beneficie a todos los sectores locales implicados, desde los artistas hasta los estudios de grabación, pasando por las academias, los centros de estudio, las peñas flamencas, entre otros muchos actores de la actividad que genera el arte jondo”, ha subrayado Mamen Sánchez.

“Porque somos conscientes de la repercusión económica, turística y cultural que tiene el flamenco en nuestra ciudad y, por ello, hemos volcado nuestros esfuerzos en crear la marca ‘Flamenco de Jerez’, que pronto se presentará públicamente, y que aglutina en una única identidad a todos los sectores implicados con el fin de proyectar y consolidar a nivel internacional una imagen única de un arte que, en Jerez, tiene unas peculiaridades y una singularidad que lo hacen único”, ha señalado la alcaldesa.

“Y son estos rasgos característicos de nuestro flamenco los que se han transmitido a las nuevas generaciones de artistas, herederos de las estirpes más jondas, que conservan y actualizan los cantes de los maestros originales garantizando su permanencia. Así quedó demostrado en la actuación que protagonizaron los jóvenes flamencos en el espectáculo ‘Suena Jerez’, que se celebró en la Fiesta de la Bulería de este año. Ellos se suman a los artistas ya consagrados y son los garantes de la pervivencia del flamenco jerezano más genuino”, según ha explicado Mamen Sánchez.

Esa identidad única del flamenco de Jerez “es la que queremos transmitir a los más pequeños a través de un programa didáctico iniciado este curso, que se estrenó la semana pasada con 150 alumnos de secundaria y que hoy, Día Internacional del Flamenco, trae a Jerez a escolares de Torrecera al barrio de San Miguel”. Los alumnos han terminado su recorrido en la Peña La Bulería, donde han realizado una actuación con cante y baile.

Lectura del Manifiesto

Por su parte, Fermín Lobatón, corresponsal del periódico El País y una firma habitual del Grupo Joly desde hace años, ha realizado una semblanza sobre su experiencia personal en torno al flamenco, recorriendo a la vez la historia reciente del arte jondo y sus artistas en Jerez, con sus “luces y sombras”: desde la

brecha social que el flamenco ha tenido en nuestra ciudad y que ha hecho que nuestro preciado arte no haya penetrado como debiera en el tejido social de Jerez”, hasta la generación de artistas considerable en número (se encuentran censados más de trescientos) y admirable desde el punto de vista artístico.”

Lobatón ha tenido palabras de agradecimiento hacia las entidades flamencas de Jerez, fundamentalmente las peñas, algunas de ellas  “muy activas, lo que nos proporciona momentos de privilegiada exquisitez. También hay academias que programan cursos y atraen a mucha gente hasta aquí. Y en algunas fechas del año gozamos de programaciones excepcionales de repercusión internacional” lo que permite que en Jerez podamos asegurar que “escucha o se puede escuchar flamenco gran parte del año.

Destacando que Jerez es un “lugar de peregrinación para aficionados de todo el mundo y la envidia de otros lugares, incluso históricamente flamencos”, el periodista se ha referido a la generación de artistas considerable en número (se encuentran censados más de trescientos) que tiene Jerez: “una generación admirable desde el punto de vista artístico.”

Sin olvidar el legado de los mayores, Lobatón ha subrayado “el nutrido y brillante plantel de guitarristas actuales”, herederos de otras sagas y discípulos de grandes maestros, y ha mirado hacia el futuro y hacia los artistas nuevos, con quienes “la genética nos está echando un cable” que se rebela en muchos artistas que, “de manera milagrosa, rescatan y refrescan el eco de sus mayores”.

En referencia a ellos, ha dicho estas palabras: “¿No fue una buenísima noticia la de la noche de los jóvenes de la pasada Fiesta de la Bulería? Ilusionante, como poco. Y otra buena noticia que es, además, doble. En sus dos últimas ediciones la Bienal de Flamenco de Sevilla ha otorgado sus premios Giraldillo a la Revelación a dos artistas jerezanos: al guitarrista Manuel Valencia en 2014 y a la cantaora María Terremoto en la reciente de 2016”.

Y, respecto a la universalización del flamenco, Lobatón ha recordado “el aprecio y la valoración del arte flamenco en el extranjero frente al desprecio o la disimulada vergüenza que provoca en el país del que parte. Se trata, además, de un aprecio, el del extranjero, que no se circunscribe a las élites intelectuales, sino que las traspasa para atraer con su magia a espectadores de todo el mundo. Y eso es algo que lleva mucho tiempo sucediendo: desde los años de Carmen Amaya y Sabicas, con el legendario promotor Sol Hurock, a los actuales Flamenco Festival,  que recorren gran parte de la geografía mundial.”

Recordando a los artistas viajeros, que “para mí, son los héroes del arte flamenco”, ha hecho referencia a “la nutrida generación de artistas jerezanos que poblaron los tablaos madrileños en los años 60 y 70 del pasado siglo. Sordera, El Serna, un Terremoto que llevaba en el bolsillo de la chaqueta su propia dirección, que no sabía leer, para dársela al taxista al terminar su trabajo. Pienso también en los que frecuentan las lejanas tierras niponas e incluso encuentran la muerte allí, tan lejos. Los que ahora van a Dubai o Qatar, que es donde hay dinero; y los que desde hace casi un siglo atraviesan el atlántico para dejar su arte en tierras americanas”.

Y la luces y sombras del arte jondo, “el flamenco debe tener la consideración de cualquier otra disciplina escénica o artística”, algo que “será siempre difícil”. Ha destacado la “general coincidencia a la hora de valorar de una forma muy positiva el momento creativo actual, un momento que se califica de dulce, pero que no oculta las dificultades materiales ni la incertidumbre sobre el futuro de este arte”, resaltando además

“la generación de jóvenes artistas, en muchos casos brillante, que tiene acceso a una información y documentación impensable hace años y, además, al instante. Pero no por ello deben dejar de estudiar, amar y respetar el legado de sus mayores, que dieron su vida por este arte. Recae sobre ellos la responsabilidad de que no se pierda el sabor ni la identidad dentro del difícil equilibrio entre tradición e innovación, un ejercicio, por cierto, para el que no están precisamente sobrados de oportunidades. Más bien lo contrario”.

Y, finalmente, ha recordado reconocimientos oficiales que en los últimos años ha recibido el flamenco: “La declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) para los registros sonoros de La Niña de Los Peines por parte de la Junta de Andalucía en 1999 fue, quizás el primer hito de la serie. Años después, en 2007, el flamenco entra en el nuevo Estatuto de Autonomía como “elemento singular del patrimonio cultural andaluz”, aunque con un carácter de exclusividad que nunca he llegado a entender. Finalmente, está su inclusión en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial  de la Humanidad por la UNESCO de 2010, que no sé si ha añadido más valor o alguna circunstancia nueva a este arte. Pero está bien que esté ahí en esa lista, y nos alegramos sinceramente por ello, aunque sea a beneficio de inventario”.

Unos reconocimientos oficiales “que parecen dibujar un paisaje con viento a favor para el flamenco, pero que las precariedades a la crisis debidas privan de su debida y lógica plasmación práctica. El flamenco sigue afrontando la crisis a pelo, con el esfuerzo de nuestros artistas y soportando el mismo gravamen del salvaje 21% de IVA para sus producciones y espectáculos.”

El periodista ha finalizado su intervención con la convicción de que “desde la firmeza de ser poseedores de un arte incomparable, debemos estar tan orgullosos de nuestro pasado como de nuestros creadores presentes y de un arte que es muy plural. Su cante, su baile y su toque iluminan nuestros días y nos hacen ser más felices. ¡Viva, pues, el flamenco, sus artistas y sus aficionados. Y larga vida a este arte grande y nuestro!”.