“Los niños aportan mucho, nos enseñan a ser fuertes y a tener esperanza”

Finaliza la ‘Escuela de Superpoderes’, el proyecto de integración de Cáritas y Hogar La Salle

El viernes finalizaba la primera colonia urbana organizada por Cáritas Diocesana y Hogar La Salle para niños de 8 a 13 años. Un proyecto integrador con una evaluación “más que positiva y que sin duda se volverá a realizar en años venideros”.

Del 11 al 15 de julio los más pequeños de ambas organizaciones han podido disfrutar de la denominada ‘Escuela de Superpoderes’, un campamento en el que se intentan sacar “las máximas capacidades individuales y combinarlas con el aprendizaje cooperativo”.

Entre las actividades que se han realizado en este campamento destacan una visita al zoo y a la playa, además de la multitud de juegos y talleres que han llevado a cabo los cerca de 15 voluntarios que se han sumado al proyecto.

Un total de 31 niños y niñas de Cáritas de San Benito, Perpetuo Socorro, el Pilar y Hogar La Salle se han beneficiado de esta labor social conjunta que tiene un precio simbólico de 15 euros los cinco días, ya que incluye desayuno, almuerzo, merienda y un sinfín de actividades cooperativas.

Hay familias que no pueden cubrir los gastos del campamento y ahí entra cada Cáritas parroquial para solucionarlo”. Un 60% son niños del barrio y todos los usuarios participan durante el año en los talleres y actividades que organizan ambos colectivos. “Tienen un perfil normalizado y aquí les fomentamos aún más la integración y la multiculturalidad”, asegura Anabel Montero, referente del proyecto infancia y juventud de Cáritas.

Esta es la actividad que culmina lo que vamos haciendo durante todo el año con las familias, la educación en valores es algo constante, no de una semana”. Se refiere al proyecto ‘Imagina’, bajo este nombre se incluyen todas las acciones de Cáritas destinadas a la infancia y la juventud que fomentan valores a todos sus usuarios.

Los participantes de la 'Escuela de Superpoderes'
Los participantes de la ‘Escuela de Superpoderes’

Los chicos de esta colonia están más que contentos con esta actividad, ya que hacen “muchos amigos” y ante la pregunta de si repetirían, Laura nos lo deja muy claro a Mira Jerez: “Yo volvería el año que viene sin duda” y la actividad que más le ha gustado – añade – “ha sido la visita al zoo y todos los juegos en la piscina”.

El objetivo central es “utilizar el juego como herramienta pedagógica”, además de inculcarles valores como la integración, apunta Miguel Ángel García, de Hogar La Salle. “Los niños nos aportan mucho, aprendemos todos, ellos nos enseñan a ser fuertes y a tener esperanza”, asegura Ignacio Galán, párroco de El Pilar.

Y es que la labor de Cáritas se transforma de la asistencia básica –que se sigue haciendo constantemente– a la integración, al igual que la de Hogar La Salle. Las dos organizaciones, apoyándose en la gran labor de los voluntarios, llevan a cabo proyectos como éste durante todo el año. Todo sea por la tolerancia.