Álvaro Orúe disfruta de una vibrante experiencia asiática como entrenador

El joven jerezano es el responsable del apartado técnico de una academia de fútbol en China

El jerezano de 28 años, dejó de entrenar del Cadete A del Xerez DFC, para emprender una gran aventura en China.

Álvaro Orúe - Wuhan - China 3

Entrevistamos Álvaro Orúe, que se encuentra en Wuhan (China) viviendo su particular ‘experiencia asiática’. El que fuese entrenador xerecista, tuvo que dejar a mitad de temporada a su equipo para unirse a una academia de fútbol que depende de la Federación de Fútbol de Wuhan.

Álvaro lleva en la sangre ser entrenador, y lo ha vivido desde pequeño debido a que su padre, Carlos Orúe, tiene una dilatada experiencia en los banquillos del fútbol español.

Carlos Orúe cree que la experiencia que está viviendo su hijo va  a ser “muy positiva, y qué duda cabe que le va a hacer crecer mucho tanto a nivel personal como  profesional. Y que aún sabiendo que conlleva un gran sacrificio, en muchos aspectos, debe intentar por todos los medios disfrutar y ser feliz pues es una oportunidad única y que cuando esté de regreso va a sacar conclusiones muy positivas así como momentos inolvidables.”

Álvaro Orúe - Wuhan - China 2

¿Cómo te llegó la oportunidad de vivir esta experiencia?

La oportunidad me llegó por medio de un compañero que conocí en el campus de fútbol de Vicente Del Bosque. Él estaba entrenando en la cantera del Granada y decía que el cambio había sido muy bueno. Así que cuando me ofreció venir con él me pareció una buena opción, tanto a nivel profesional como, sobre todo, a nivel personal.

¿Te costó aceptar la propuesta?

Aunque la propuesta era muy interesante la decisión no fue fácil porque dejas muchas cosas atrás. La familia, los amigos, el trabajo, el Xerez, tu ciudad,…  A todo ello hay que añadirle la incertidumbre que conlleva un cambio tan grande como venir a un país con una cultura tan diferente.

¿En qué consiste tu trabajo?

Estoy trabajando en una academia que depende de la Federación de fútbol de Wuhan. En ella soy el responsable del apartado técnico, llevando a cabo el diseño de la planificación y las sesiones de entrenamiento, así como instruir a los entrenadores chinos que trabajan en la academia. Posteriormente, llevamos a cabo estas sesiones de entrenamiento con los grupos; entre mi traductora, el entrenador chino y yo. Además colaboramos con colegios, puesto que por parte del gobierno chino se han propuesto impulsar el fútbol a toda costa, incluyéndolo como asignatura en el currículum docente. Esta colaboración consiste en asistir a los colegios para dar unas nociones básicas a los profesores de Educación Física y llevar a cabo alguna sesión práctica con los niños a modo de ejemplo.

¿Te ha costado aclimatarte a la cultura China?

 El cambio es muy radical y se echan muchas cosas de menos. No sé si ya me habré aclimatado al cien por cien, pero pasados los primeros 10 o 20 días creo que me empecé a desenvolverme sin muchos problemas. Aunque soy consciente de que se necesita mucho tiempo para conocer bien una cultura tan rica y antigua como es la china, así como el idioma, que es realmente complicado.

¿Qué es lo que más te ha impactado?

Impactan muchas cosas, la verdad. Los contrastes aquí son enormes. Las diferencias sociales entre ricos (muy ricos) y pobres (muy pobres) son enormes. Eso me impactó mucho. También impacta mucho la ciudad. Antes de recibir la propuesta nunca había oído hablar de Wuhan. Cuando empecé a curiosear por internet aluciné. Según la Wikipedia en 2011 la población era superior a 10 millones de habitantes. La extensión es aproximadamente la del triple de París… Puedes imaginar: edificios enormes, tráfico caótico, contaminación,…

¿Cómo se vive en China?

La vida aquí para los extranjeros, normalmente bien asalariados, está muy bien. Hay prácticamente de todo lo que quieras comprar o hacer. Pero el trabajador medio chino vive para trabajar, y eso, dista mucho de nuestra mentalidad. Yo por suerte tengo bastante tiempo libre, pero si tuviera las mismas condiciones laborales que los locales no habría aguantado ni un mes.

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¿Se sigue tanto la liga española como nos quieren hacer ver?

Creo que la Liga no se sigue tanto. Todo el mundo sabe quién es Messi o Cristiano, y probablemente ubiquen a España en el mapamundi gracias al Barcelona y Real Madrid, pero no preguntes por el resultado del Villarreal-Málaga de la madrugada anterior porque nadie te lo sabrá decir.

¿Crees que el fútbol chino tiene un buen futuro?

El fútbol en China, acabará triunfando sí o sí. Es una cuestión de tiempo y probabilidades. Si la inversión, tanto pública como privada, se sigue manteniendo, con la población que hay en el país, acabará dando frutos. Las expectativas del gobierno son que para antes del 2030 China compita en fases finales de la Copa del Mundo. En mí humilde  y corta experiencia que he vivido aquí creo que necesitarán algunos años más.

El fútbol es un reflejo de la sociedad y va ligado a la cultura. En deportes individuales ya están obteniendo éxitos. Pero en el fútbol interactúan 11 compañeros entre ellos, con el entorno, el entrenador, la grada,…y con los 11 rivales. Hasta que una generación no “mame” buen fútbol de la anterior no creo que los veamos destacando. Cuando ese momento llegue, tendremos que rendirnos ante la potencia que ya es, por ejemplo, económicamente o en otros deportes.

¿Cómo es el nivel futbolístico?

El nivel, a día de hoy, es muy bajo. No tanto a nivel físico-técnico como a nivel táctico o mental. Por eso están fichando a entrenadores extranjeros.

 ¿Qué echas más de menos de Jerez, sin contar a la familia y amigos?

 Como bien dices, lo que más se echa de menos es la gente; la familia, mi pareja, los amigos, mis perros… Al margen de eso las cosas que más echo de menos son el aire limpio, el cielo azul y los potajes de mi madre [risas]. Y bueno, ahora que las temperaturas son realmente altas también echo de menos coger el coche y perderme por las playas que tenemos en Cádiz.

¿Tienes fecha de regreso?

No tengo fecha de regreso. La empresa me quiere aquí a largo plazo y ya he recibido una proposición para cambiar de ciudad y con un trabajo más interesante, más cercano a la competición, que aquí no existe en fútbol base. Pero mi novia manda y me quiere pronto de vuelta [risas].