Raúl Ramírez asegura que la fiesta ha sido “fiel reflejo de la situación que sufren Jerez y una amplia mayoría de jerezanos: decadencia en las calles y desidia en quienes nos gobiernan”; propone una comisión técnico-política que “repiense todo para que nada de lo que conocíamos de nuestra Feria cambie”; habla de descontrol, suciedad e inseguridad y culpa al Ayuntamiento, con aspectos como una brutal subida de la luz, de no facilitar que los caseteros concilien negocio con precios más ajustados

“La Feria del Caballo ha sido un reflejo fiel e inconfundible de la dramática situación que sufre la ciudad y una amplia mayoría de jerezanos: decadencia en las calles y dejadez y desidia de quienes nos gobiernan”. De esta manera ha valorado el portavoz de Foro Ciudadano de Jerez, Raúl Ramírez, la recién finalizada Feria del Caballo sobre la que, ha argumentado, “es necesario repensarlo todo, es decir que todo cambie para que nada de lo que conocíamos cambie”. “Se podrán poner mil excusas –ha abundado- pero la organización de nuestro escaparate internacional más importante ha dejado muchísimo que desear, con casetas abandonadas en el último momento, otras precintadas por el descontrol que va en aumento, otros caseteros que han cogido las de Villadiego sin avisar. Menos seguridad, más botellón, más suciedad y zonas descuidadas…”. “En definitiva, mucha improvisación organizativa y pocas facilidades para que la mayoría de caseteros, el alma de esta fiesta, puedan conciliar su legítimo derecho a hacer negocio con la preservación de nuestra tradicional y brillante fiesta mayor”. “No tenemos más remedio que poner un cero rotundo de nota al gobierno local del PP y a la alcaldesa Pelayo en el examen importantísimo que representa cada año la organización de una Feria que se ha palpado decadente y dejada”, ha dicho.

Como ejemplos de lo anterior, ha dicho Raúl Ramírez, “el mal de las casetas-discoteca va a más año tras año y es penoso comprobar como quienes deben dar ejemplo son los primeros en incumplir la ordenanza, pues hay que recordar que la caseta del PP fue desalojada por la Policía antes incluso del primer día de Feria”. Al tiempo, ha asegurado que aspectos como la “espectacular subida por el enganche y suministro eléctrico para una misma caseta de un año para otro, curiosamente una vez que ésta ha pasado a ser gestionada por el Ayuntamiento, es imposible que los caseteros puedan rebajar los precios, algo fundamental en estos tiempos (se adjuntan facturas del año pasado y el presente)”. En cualquier caso, ha mantenido, “no se han cuidado ni los pequeños detalles ni lo más importantes (albero en un estado deplorable, seguridad con la electricidad con incluso caballos electrificados…) y el resultado ha sido el que ha sido, solo hay que preguntar por la calle y escuchar cómo han visto los jerezanos su Feria”.

“Se ha perdido brillo y esmero en un evento de promoción mundial de Jerez y el jerez en el que parece que cada vez se cree menos, especialmente, desde el gobierno local, que siempre llega tarde y mal. No ha sabido reaccionar ante la cascada de casetas vacías e incluso dijo que iba a embellecer los huecos con vinilos y nada de eso se ha hecho”, ha justificado el portavoz de Foro. En este sentido, Raúl Ramírez ha insistido, como desde esta organización política se planteó el año pasado por estas fechas, en la necesidad de crear una comisión especial técnico-política, donde tengan cabida múltiples y plurales voces, para debatir y alcanzar acuerdos, entre otras cosas, sobre las fechas más convenientes para la celebración, “a la vista de que no hay consenso ciudadano en cuanto al inicio de la Feria y se comprueba año tras año que el domingo final está sobrando mientras no se recupere el esplendor de antaño y prácticamente se dedique a avanzar en el desmontaje de las casetas”.

Algunas de las propuestas que ya avanza Foro Ciudadano pasan, al margen de la urgencia absoluta de conciliar negocio con precios más ajustados a la realidad socioeconómica actual, por estudiar la posibilidad de establecer el viernes de Feria como festivo, lo que conllevaría un realce del segundo fin de semana como días grandes del evento; activar todos los dispositivos de seguridad en la Pre-Feria o, de lo contrario, impedir que puedan abrir las casetas anticipadamente al encendido del alumbrado; adecuar mejoras para los trabajadores que montan la Feria en las semanas previas, que se han topado este año con numerosos inconvenientes; mejorar los sistemas de mantenimiento, así como dotarlos de mejor coordinación; y consensuar, como se ha dicho, de qué día a día sería más conveniente fijar la celebración.