Más que un grano de arena para el desierto del Sáhara

El Hospital Jerez Puerta del Sur colabora con la ONG ENYANIN aportando medicinas y material quirúrgico

Atienden desde esta organización a los refugiados saharauis en TINDUF, Argelia

Hospital Jerez Puerta del Sur colabora un año más con la ONG ENYANIN en el envío de medicación y material quirúrgico para las expediciones de cooperación, que se están realizando en los campamentos de refugiados saharauis en el desierto argelino conocido como la Hamada o “tierra de fuego”.

Los especialistas se desplazan durante 15 días a Argelia con el material médico-quirúrgico donado
Los especialistas se desplazan durante 15 días a Argelia con el material médico-quirúrgico donado

“Este es el quinto año en el que colaboramos con la ONG” comenta Manuel Carrillo, gerente del centro jerezano, y aclara que “se trata de material que está en perfectas condiciones y que sirve para abastecer y cubrir las operaciones en las expediciones de los especialistas”.

Antonio Caravaca, responsable médico y uno de los fundadores de ENYANIN, alaba la ayuda del Hospital destacando que “es justo reconocer el trabajo del centro porque cada vez es más difícil conseguir estos materiales, ya que  grandes organizaciones internacionales de cooperación han  ido aportando cada vez menos ayuda en estos últimos años. Por esto, estamos muy agradecidos con las instituciones y empresas que colaboran, como Jerez Puerta del Sur, que ponen su grano de arena en este gran desierto”.

La ONG, durante todo el año, va reuniendo las medicinas que posteriormente se utilizarán durante los 15 días en los que los profesionales de diferentes especialidades intervendrán a los pacientes locales de los Campamentos de Refugiados de la RASD, que de otra forma no podrían haber sido operados. “Los medicamentos se mandan un mes y medio antes de que la comisión de profesionales se traslade a Argelia” aclara el Dr. Caravaca y destaca que “con la ayuda de todos, reunimos cerca de 500 kg de material medico-quirúrgico”.

En aquella zona inhóspita y desértica del Sáhara, los únicos profesionales que permanecen allí  todo el año son los de Atención Primaria, y en un escaso número. Los materiales que no se emplean durante las expediciones se quedan allí para que puedan ser utilizados por otras comisiones medicoquirúrgicas o por los profesionales sanitarios lolcales, y seguir dando una atención sanitaria en condiciones el mayor tiempo posible, lo que hace aún más importante conseguir la mayor cantidad posible de medicinas y funglibles.

Locos solidarios

“El nombre de nuestra ONG significa  algo así como “loco”, aclara el Dr. Caravaca y explica que “la llamamos así porque hay que estar un poco loco para ir una primera vez, y más loco para seguir volviendo año tras año. Ahora estamos preparando ya la próxima expedición para la primera quincena de marzo de 2017, lo que no sería posible sin la colaboración de los centros como Jerez Puerta del Sur, además de la ayuda y apoyo de nuestras familias y amigos que se quedan aquí, para que nosotros podamos ir”.

Voluntarios durante la expedición del pasado marzo
Voluntarios durante la expedición del pasado marzo

Los encargados de realizar las intervenciones quirúrgicas son los voluntarios que se desplazan a esta zona para ayudar. En total llevan alrededor de 15 años realizando estos proyectos, con más de 50 personas integrantes en las mismas, con diferentes especialidades medicoquirugicas involucradas y con participacion docente en la escuela de enfermería saharaui. En estos años, se han  intervenido quirúrgicamente a más de 600 personas y se han atendido entre 500 y 1000 al año, según la ONG. “Para poner cara a todos nuestros voluntarios de los campamentos, así como conocer todo nuestro trabajo, los interesados pueden visitar nuestra página de Facebook/Enyanin” añade el Dr. Caravaca.

Uno de estos voluntarios es Antonio Rafael Rodríguez Fernandez-Freire, subdirector médico de Hospital Jerez Puerta del Sur, que viajó en el año 2011 a Argelia junto con ENYANIN, donde atendió como otorrino a la población local. “Se trata de una labor dura, donde se trabajaba 12 horas diarias, realizamos 500 km en todoterreno y otros tanto a pie. Pero, a pesar del cansancio y de la dificultad del terreno, es una tarea muy gratificante y acabamos muy agradecidos, porque terminábamos recibiendo más de lo que dábamos” comenta el especialista del centro jerezano.

El responsable de la ONG concuerda con el Dr. Rodríguez, y añade que “la forma de trabajar es muy diferente”. Recuerda una ocasión en la que llegó un niño de 7 años que se había tragado una moneda del tamaño de una de dos euros. “Primero, el niño recorrió 150 km desde el campamento en el que vivía hasta nuestro hospital. Luego, volvimos a trasladar al niño al Hospital de Argelia, y estos nos lo devolvieron a Rabuni, la ciudad donde está el hospital nacional donde intervenimos, porque no tenían las capacidades y material necesario para realizar la intervención. Al final, lo operamos a medianoche de Urgencia para evitar que se ahogara. Siempre estamos las 24 horas al pie del cañón”, recuerda el responsable  de la ONG.