El padre

Griñán, el papá de moda, no se ha llevado un duro, pero ha ganado muchos euros gracias a la política más ruin conocida

 Por José Antonio Hierrezuelo 

Ya me gustaría poder escribir una carta a mi padre y que éste la leyera vivo. Otros tienen la suerte de escribir a su padre, por nombre José Antonio Griñán, para públicamente defenderlo vivo aunque políticamente esté muerto. Tieso. Al mío de nada tuve que defenderle. Claro, al mío ningún juez imputó por el atraco de los ERE. Ni por otras cosas. Sólo recuerdo un follón de mi padre con una multa de tráfico. Estoy convencido que terminó pagando.  De la misma forma que Griñán terminará pagando sus tropelías vinculadas con el vomitivo caso de los Expedientes de Regulación de Empleo.

Manuel Griñán, hijo del ex-presidente del PSOE y de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán
Manuel Griñán, hijo del ex-presidente del PSOE y de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán

Como dice su hijo, yo también estoy convencido de que el compañero Pepe – así conocido por sus correligionarios socialistas – no se ha llevado un euro de los ERE a su bolsillo. Al menos, directamente. Indirectamente, estoy seguro que él también se benefició. El fraude de los Expedientes de Regulación de Empleo sirvió al PSOE para comprar voluntades – es decir votos – y Griñán se ha tirado chupando de la hegemonía socialista en Andalucía desde 1982.

Desde entonces, hasta no hace muchos años, el PSOE que todo lo compraba había convertido los pueblos del interior de Andalucía no en un bastión, sino en la mayor fortaleza conocida. Incluso familias de derechas votaban a las candidaturas socialistas porque todos pillaban. Más o menos. Pero pillaban. Ejemplos, a montones.

El papá de moda no se ha llevado un duro. Pero ha ganado muchos duros y después muchos euros gracias a la política más ruin jamás conocida. Política también practicada por Chaves –Manuel – o Gaspar Zarrías, Magdalena Álvarez, José Antonio Viera, Carmen Martínez Aguayo, Paco Vallejo o, entre otros muchos golfos, Antonio Fernández. Todos ellos santo y seña del PSOE en Andalucía y de la corrupción.

Dice el hijo que su papá no duerme. Estoy convencido de que muchos parados y sus familias tampoco podían dormir cuando se vieron en las colas del Inem con una mano detrás y otra delante, mientras que los amigos del poder vivían como dioses del Olimpo socialista andaluz.

24/07/2013.- José Antonio Griñán abrazando a Susana Díaz. EFE/Raúl Caro
24/07/2013.- José Antonio Griñán abrazando a Susana Díaz. EFE/Raúl Caro

Entiendo que el hijo defienda a su padre. Yo también lo haría. Pero cuántos hijos no han podido defender a sus padres, ni ayudarles, porque el dinero de los parados andaluces fue mangoneado a su antojo por aquellos que militan en un partido que se autodenomina obrero y que hace años hacía gala de sus cien años de honradez.

Al hijo de José Antonio Griñán le deseo lo mejor. Aunque estoy convencido que con el apellido ya le ha bastado. Pero para su padre tan sólo espero una sentencia ejemplarizante. Ojalá así puede empezar a dormir mejor.