“Juego con fuego… y luego me quemo y me quejo”

Tribuna libre de Jaime Álvarez, periodista de lafm.es

Ariesgo de que me crujan por mi ”condición” y mi idiosincrasia…me gustaría hacer una pequeña reflexión sobre la enésima polémica ocurrida hoy entorno a Podemos. Esta vez…sobre los medios.

Adjunto-remito vídeo acompañante de esta columna:

No entiendo la queja de Iglesias sobre los medios cuando comprendo que Podemos nació por una indignación popular por la clase política de ahora…y seamos sinceros, nació y se creció como un bizcocho en el horno gracias al calor de las cadenas de televisión que hacían hueco. Echemos la vista atrás, y no tenemos que irnos muy lejos. Allá por 2014, cuando llegaban las elecciones más insulsas de la historia democrática española: las Europeas. (¿Y la europea?). 

Si son asiduos a las tertulias políticas de las cadenas, podrán recordar que ”lo de Podemos aquí”, ”lo de Podemos allí”…era un día sí y otro día también. En aquellos tiempos vetustos y oscurantistas, un prelado y lozano Iglesias hacía ”tournée” por los platós (y todos le escuchaban…hasta Intereconomía). Por aquellos episodios históricos de la nueva España torticera y choricista, ”la cosa esa de Podemos” comenzaba a surgir en todos los lados y los periodistas escuchábamos a ”los de la Complutense”.

Convertían las intervenciones políticas en fuego contra los demás…La gente les escuchaba atónitos: ¡Mira, uno que dice lo que yo quiero ver y lo que quiero oír!. Es normal, los ”indignados” estamos calentitos y estábamos calentitos…comenzábamos a ver cada vez más claro que nos tomaban el pelo y, era cierto lo que nos decían.

No hay que esconderse de decir esto: Podemos usó a los medios de comunicación como altavoz. De hecho, debería ser un ejemplo de cómo focalizar la comunicación política. Un uso envidiable por todos de cómo se debe comunicar un mensaje en el altavoz gigantesco que son los medios de comunicación y que no basta con usarlos…sino hay que jugar con ellos. Usando los paralelismos ”sexuales” que tanto gustan, hay que decir que para que tu relación con el medio sea satisfactoria y sexualmente constructiva debes estimularle (y que te estimulen).

Podemos hizo eso muy bien, Podemos jugó con fuego…hasta que le vino de bruces todo. Cuando Iglesias comenzó a esconderse de los medios, cuando comenzó a resguardarse (cuando siempre era él…hubo un día que desapareció). Comenzó a tocar poder, comenzó a tocar madera…y personalmente me atrevo a decir que comenzó a despertar de su momento dulce que vivía. ¿O es que acaso no se podían esperar que si ellos atacaban, no les iban a devolver los ataques?.

Lo que pasa cuando te atreves a usar a los medios de comunicación para crecer a la sombra de ellos, es que tus contrarios saben también usarlos (y de una forma no tan bonita como tú lo has hecho…sino de una forma totalmente salvaje). Y eso es lo que le ha pasado a Podemos…que ha jugado con fuego y se la han devuelto.

Hablemos de lo que pasó en la Complutense. Iglesias juega en casa…sabe que juega en casa y sabe que su auditorio va a aplaudir como si se tira un eructo. Es como si Rajoy va a hablar de la cotización del cobre a Valladolid o si Susana Díaz quiere ir a hablar de sus primeros meses como mamá esplendorosa a Sevilla: sabe que va a ser éxito seguro.

El ”coletas” estaba seguro, resguardado…y cuando el ser humano está en su territorio se ve capaz de atacar y sacar sus odios internos. Y he aquí otra conclusión más: a Podemos le gustan los medios (cuando le son favorables…si no bueno…ahí ahí). Recuerdo cuando acceder a Podemos era sencillo…era perfecto. Era ideal y fabuloso…Ahora son otro partido más…con su burocracia y con su cerrazón. Incluso más oscurantistas que los de ahora. Con comportamientos algo…erráticos (¿de verdad quieres que no te llamen si a la 22:30, con nocturnidad y alevosía mandas un comunicado llamando inepto e inútil a Sergio Pascual y que lo mandas al peo?).

En resumen: Podemos ha jugado con fuego y se ha quemado. Iglesias cree que la mejor de las estrategias es decir que los medios de comunicación los financia el poder y que los periodistas somos corderos que nos debemos a los cuatro duros que nos de nuestro amo. Iglesias cree que no sabemos diferenciar entre una rueda de prensa y un acto académico (si no quieres que vayan a verte no mandes una convocatoria que aparecía en las previsiones de Europa Press en grande y con letras de oro que decían ven a verme). Iglesias cree que la mejor estrategia para apaciguar las aguas es decir que los periodistas presentes le miraban con miedo ”por primera vez”.

Miedo, señor Iglesias es mirar la cuenta corriente cada mes y ver que nos reducen el sueldo (a aquellos que lo cobran). Miedo, señor Iglesias es no saber si el día siguiente te mandarán a tu casa porque el medio quiere recortar gastos. Miedo, señor Iglesias es tener que dar de comer a tu familia con un sueldo que a veces no llega a los 600 euros. Echar horas, que te vean en tu casa para dormir y comer y da gracias…renunciar completamente a tu vida laboral.

Pero claro, señor Iglesias, usted cobra bien…tiene su puesto asegurado…y su sueldo. Y si los periodistas le aplaudimos no dice nada…pero si los periodistas somos críticos con lo que hace nos dice que somos marionetas.

Pablo, querido: respetemos la primera regla del periodismo que es la crítica. Mire cómo se ha cargado a Soria…Asuma los golpes que le hacen valedor de un puesto público y déjenos hacer nuestro trabajo. Que ya tenemos muchas trabas a la hora de trabajar gracias a las condiciones infrahumanas que nuestros jefes nos ponen.

Lo dije un día: Podemos nació con los medios y morirá con los medios. Vamos a ver qué ocurre.

Firmado: un periodista sin trabajo que ha tenido que impulsar junto a otros compañeros un medio desde cero para poder ver un duro porque no puede trabajar en ningún sitio porque los medios se preocupan en ganar dinero y no en fomentar empleo.