En Sanlúcar, cuatro a hombros, cuatro

La Exaltación del Guadalquivir sirvió para exaltar a Padilla, El Fandi, Manzanares y López Simón

Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), sábado, de agosto de 2016. Corrida de las Fiestas de la Exaltación del Guadalquivir. Cartel de cuatro toreros y ocho toros. Cielo despejado con viento de levante. Lleno con cartel de “No hay billetes”. En la arena, al comienzo del espectáculo, se sigue dando el otro espectáculo particular de los fotógrafos, que hacen el paseíllo a la par que los toreros.

Se lidiaron toros de Domingo Hernández-Garcigrande y de El Torero (ambos de encaste Domecq), cuyos pesos oscilaron entre 481 y 531 kilos. A la hora del arrastre, al quinto (de El Torero) se le dio la vuelta al ruedo; el primero, el segundo, el cuarto y el sexto recibieron palmas.

  • Juan José Padilla, media estocada que basta; dos orejas. Honda algo tendida; dos orejas y rabo.
  • David Fandila el Fandi, pinchazo y estocada trasera con vómito; oreja. Trasera y desprendida seguida de descabello imperial; dos orejas.
  • José María Manzanares, pinchazo y estocada buena; oreja. Entera algo contraria; dos orejas.
  • Alberto López Simón, dos pinchazos y media tendida con descabello; ovación saludada desde el tercio. Estocada algo caída; dos orejas.

Incidencias: el paseíllo arrancó con cierto retraso; López Simón lo hizo desmonterado por ser nuevo en esta plaza. Los cuatro espadas salieron a hombros por la puerta grande del coso de El Pino.

En Sanlúcar teníamos planteado un gran cartel con corrida magna, en donde el principal atractivo era Roca Rey, triunfador en la Feria de la Manzanilla y que, en esta su primera temporada, tiene revolucionado al mundo taurino. Su baja por cogida fue cubierta por un torero que no es del mismo corte, pero como las entradas estaban vendidas cualquier sustitución era posible.

6 Padilla

Padilla, de grana y oro, a su primero, de Garcigrande, cómodo de presencia, lo recibió con cinco largas cambiadas de rodillas para calentar motores; tras ser mal picado, banderilleó el maestro desde el centro, dos veces, y luego, tras dedicatoria a El Mangui, saliendo del estribo para recibir una clamorosa ovación; tras brindar al público paisano, la faena se inició con nueve pases de rodillas en el tercio y luego vino una tanda de pases largos para terminar de meter al animal; con la izquierda hubo dos series molestadas por el viento y por la distracción del bicho; otra vez por la derecha, se movió a media altura antes de ir a los circulares, el arrimón y las manoletinas mirando al tendido con abaniqueo.

1 Padilla

En su segundo, bien presentado y rematador en tablas, lo recibió con lances genuflexos, chicuelinas y dos remates de rodillas en los medios; una buena puya de Jaén fue seguida de quite por faroles y revolera; los pares fueron de cuarteo, desde el estribo y de cuarteo; tras brindis a Las Carlotas, el inicio fue otra vez con tanda de cinco de rodillas y dos de pecho; en los medios hubo dos buenas series a un toro que se desplazaba; con la izquierda no va también y hubo un desarme y un varetazo en la cara; el toreo en redondo con la derecha recabó muchas palmas; otra vez con la izquierda para rematar con desplante antes de ir a los circulares, la serie de rodillas con litrazo. Le dedicaron una sevillana en la barrera antes de entrar a matar.

2 Padilla

El Fandi, de azul y oro, en su primero, de Domingo Hernández, basto de cara pero bravo y noble, el saludo fue largo, con cambiadas de rodillas, verónicas al paso, cambiada de mano baja y media de rodillas; llevado por chicuelinas, en el caballo hubo mala puya, pitada, con quite por lopecinas y serpentina; en banderillas, tras cuarteo, moviola y violín para terminar jugando con el toro, hace que la plaza se venga abajo; después de brindar a sus compañeros de cartel, la faena se inicia por bajo rematando con kikirikí; con la izquierda vimos dos series de mano baja y trazo largo a un toro que humilla; a la derecha para tanda de compás abierto;  con la izquierda el toro va viene y permite torear a placer y pasar a circulares y molinillos, que continúan con la derecha, mezclados con rodillazos y desplante, e incluso peticiones al personal para que aplauda (como en mi pueblo). El vómito es una mala imagen que hay que evitar, debería ser considerada mayor demérito.

3 Fandi

A su segundo, bien presentado, lo recibe con dos largas cambiadas de rodillas y lances al paso; en el caballo, mete lo riñones y recibe buena puya, antes de un quite por chicuelinas y dos medias; al parear, vimos una moviola, uno de dentro afuera y uno doble, violín y cuarteo; tras brindis al público y volteo de montera (también igual que en mi pueblo), inicia en la boca de riego con una serie en redondo de rodillas, con el de pecho en pie; en la siguiente hay desarme pero luego vienen dos series buenas a un toro bueno, antes de pasar, tras molinete, a la izquierda para mezclar naturales con molinillos, entre protestas del animal; con la derecha vemos pases por alto y por trinchera con desplante de rodilla, continuado con molinetes sin levantarse. Algunas voces piden que no lo mate, pero no se ondean pañuelos blancos.

7 Fandi

Manzanares, de azul y oro, a su primero, jirón sin aparato pero que remata, lo recibió con lances al paso y media no limpia, sin asentarse; la puya fue larga y a salida tapada (¡encima aplauden!); los pares fueron buenos y Rosa saludó, invitando, en mala costumbre, a su compañero; la faena se inicia en los medios con serie pensada aunque al final salen dos pases sentidos; luego hay otra mejor; con la izquierdo dio una tanda de uno en uno sin transmisión, seguida de otra por la derecha con tropiezos y como el toro no humilla se termina con otra de uno en uno.

4 Manazanares

En su segundo, cornigacho, abanto de salida y protestado por posible cojera, el saludo es de aliño con una revolera; sin que Barroso lo picara, el diestro pide el cambio (no hemos visto muchas veces eso); en palos, sólo los dos primeros pares estuvieron bien; con la muleta por la derecha hubo cuatro series de trazo largo, la mejor, la última; por la izquierda vinieron dos series también buenas bajo “La concha flamenca”; de nuevo por la derecha otras dos buenas y el animal, aspeado (que no asqueado), va y se echa. El torero quedó para volver al hotel tan impoluto como salió.

López Simón, de azul marino y oro, en su primero, de El Torero, con cuerpo pero sin cuernos, nos regaló un buen recibo con lances sentidos y revolera, seguida de inoportuno volatín; en el caballo empuja con la cara arriba pero, tras puya floja, derriba; el quite consistió en una larga natural para dar paso a un buen tercio de palos; la faena se inició por trincheras avanzando aplaudidas y siguió con serie en redondo a media altura; en el tercio hubo dos series por la izquierda con un toro suave; tras un cambio de mano va aflojando y hay un parón, antes de otra tanda aplaudida; tras molinete y de pecho llegó la hora de los circulares (Dios, qué aburrimiento) con cambio por la espalda, seguida de otra igual, y la gente, loca.

5 López Simón

A su segundo, de El Torero, colorado que desarrolló buen juego, lo recibió insulsamente como paso para ver un gran tercio de varas, con ardorosa pelea y puya bien cogida y bien defendida, que propició una ovación al piquero; los garapullos fueron mal puestos; tras brindis a Padilla, el inicio de faena se localizó en los medios bajando la mano y a continuación hubo dos series buenas, la última embarrada con el molinillo; por la izquierda el toro va bien y salió gran toreo; serie por la derecha, serie por la izquierda, qué mareo, por la derecha dos más, aplaudidas, y desplante.

8 López Simón

El público sanluqueño (como el portuense, como el jerezano) suele ser muy cariñoso con los toreros y cariñoso estuvo. Fue a pasar un tarde agradable de toros, larga, eso sí, y logró salir contento de la plaza. Si se tiene buenos compañeros de localidad, el agrado es doble. Los protagonistas, incluyendo el presidente y el torilero, también salieron contentos, unos a hombros de verdad, otros a hombros de la ilusión; daba igual porque ya era muy de noche.

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