Sentido de la responsabilidad

En Opinión a los actos violentos ante la intervención de Felipe González y Cebrián en la Universidad Autónoma de Madrid

 Tribuna libre de Manuel Jesús Granado, Vicesecretario de NNGG Jerez 

Tras los actos vistos hace dos días en la Universidad Autónoma de Madrid donde un “grupo de violentos”, por no calificarlos de otra manera, boicotearon la intervención de Felipe González y de Juan Luis Cebrián, puedo sacar dos conclusiones.

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Universidad Autónoma. EFE

La primera, la enorme influencia que tiene el liderazgo de Pablo Iglesias entre los grupos más radicales, dejando claro cuál es la corriente ideológica del secretario general de Podemos.

La segunda, el sentido de la responsabilidad del Partido Popular. Si de algo puede sacar pecho el PP en estos difíciles momentos, es de nunca arrugarse, de mantenerse firme en sus valores y de nunca ceder en las cuestiones controvertidas.

¿Por qué digo esto? Allá por los años 2012 y 2013, cuando se puso de moda acosar a líderes del PP en la calle, en las puertas de sus casas… la gran mayoría de socialistas, lejos de condenar los actos, llamaban “escrache” o manifestación política al acoso de estos extremistas. Incluso hubo algunos que se aventuraron a llamarlo “libertad de expresión”.

En cambio, la actitud ejemplar de los populares, aludiendo a lo que decía antes, ha sido condenar enérgica y contundentemente los actos intolerables de éstos extremistas. Por parte de todos, empezando por Mariano Rajoy. Y es que, desde mi punto de vista, es admirable la actitud del PP en estos tiempos, en esta España emponzoñada por los rencores del pasado, siempre firme en cuestiones como la defensa de la unidad de España, de nuestros símbolos nacionales, de la libertad para todos, siempre firme en la condena, por ejemplo, del terrorismo y, sobre todo, de ETA. Firmeza, ante la ambigüedad de todos los demás partidos. Empezando por el PSOE.

Mucho debería de cuidarse el PSOE a la hora de elegir a los que, hasta ahora, llevan siendo sus compañeros de viaje. Con los que quiere formar un gobierno de “progreso”. Y subrayo, de progreso. Para reírse, ¿verdad?

Porque el progreso no pasa por convertir la Universidad, un lugar de debate y pluralidad, en un régimen de pensamiento único. Sé que eso es lo que ellos sueñan conseguir. Pero aún queda algo de sentido de la responsabilidad, y amantes de la libertad.