Infraestructuras renueva el alumbrado público de varias calles de Jerez

En concreto de las calles Luis Romero Palomo y Parque Alto. Los globos existentes, en muy mal estado, serán sustituidos

El área de Infraestructuras, incluida en la Tenencia de alcaldía de Sostenibilidad, Participación y Movilidad, que dirige José Antonio Díaz, está llevando a cabo trabajos de reforma de las instalaciones de alumbrado público en Parque Alto, entre las calles Luis Romero Palomo y Parque Alto. El teniente de alcaldesa ha destacado que “con esta actuación, continuamos renovando las instalaciones de alumbrado de las barriadas de Jerez para conseguir una mejora de la eficiencia y con ello obtener un mayor ahorro energético. El resultado por tanto es doble, un ahorro económico, y una apuesta por el medio ambiente, y si a ello sumamos una mejora estética del medio urbano, estamos apostando por rentabilizar recursos y por adaptar las infraestructuras jerezanas con criterio de futuro”.

Alumbrado Parque1

La actuación consiste en la redistribución de los 28 puntos de luz actuales, para ubicarlos en zonas despejadas, sustituyéndolos por 24 lámparas led de 50 vatios. La necesidad de esta actuación viene de que los puntos de luz con los que contaban estas calles se encontraban bastante deteriorados, presentado agrietamientos y roturas, están bastante opacos y además han perdido la impermeabilidad y los elementos eléctricos están expuestos a la lluvia con lo que la incidencia de averías es mayor, por tanto se considera prioritario el arreglo o sustitución de estos globos. Algunos puntos de luz se encontraban enterrados entre las copas de los árboles, lo que ha hecho necesaria además dicha redistribución.

Con esta intervención, se consigue una reducción de la potencia del 66%, y un ahorro energético anual valorado en 1.100 euros al año, que se suma a la reducción de costes que Infraestructuras está obteniendo con intervenciones similares en otros puntos de la ciudad.

Las ventajas del nuevo sistema de alumbrado implican además un incremento de la vida útil de la luminaria y una disminución de los costes de mantenimiento. Por otro lado, al no producirse emisión de luz hacia el hemisferio superior, no hay contaminación lumínica. Asimismo, se hace posible la retirada de una gran cantidad de lámparas de mercurio, que actualmente están prohibidas y son altamente contaminantes.