¿Tiene dueño el agua?

Tribuna libre de José A. Hierrezuelo

Ni me acuerdo desde cuándo no llueve. Estoy preocupado por el agua. Por la que no tenemos. No sé muy bien por qué me ha venido a la cabeza la figura del bueno y bonachón de Juan José López Martos, ex consejero de Obras Públicas de la Junta. Bajo su mandato se produjo el primer gran caso de corrupción de los socialistas andaluces, el ‘Caso Ollero’, bautizado así por el apellido de un ex director general que supo contribuir muy bien al interés particular. Al suyo, claro.agua

Juan José López Martos salió limpio de aquel caso de la negra historia corrupta del PSOE en Andalucía, pero por una de sus frases sería recordado en un futuro, que hoy es presente. ‘Las guerras del futuro no serán por el petróleo, sino por el agua”, dijo. Hoy, más de veinte años después, más que guerras hay escaramuzas por el agua. Pero nadie olvide que todas las guerras empiezan por grescas casi anecdóticas.

En los últimos días he leído lo que puede ser una escaramuza por el agua. El PP de Granada protesta por la supuesta intención de la Junta de llevar en un futuro agua del pantano de Rules, en la costa tropical, a la comarca de la Axarquía, donde se ubica el mayor pantano de la provincia de Málaga, el de la Viñuela. Por cierto, medio vacío.

Los agricultores granadinos quieren agua para regar. También los de la Axarquía. Y los de cualquier punto de Andalucía donde haya un cultivo de regadío. No llueve hace mucho. Llueve cuando llueve y los pantanos están donde están. Es decir, que el déficit hídrico está garantizado de por vida y complicado con los temibles y ya palpables efectos del cambio climático.

La solución sería construir más embalses y que éstos se sitúen en lugares estratégicos. Pero…. se opondrían los verdes y la izquierda supuestamente ecologista, como se han opuesto a tantos otros construidos o fallidos. Tal vez por aquello de que hay cosas más importantes que el ser humano, que al parecer no debe contar entre los individuos, animales o plantas, del ecosistema.

A esa solución añadiría otra. El trasvase de agua entre las cuencas con excesos y las que casi siempre suelen acusar déficit. Pero eso también es malo y detestable para la izquierda y los ecologistas, que prefieren que se tire agua al mar.

Hace años, cuando gobernaba Aznar, el PP quiso acabar con la eterna España seca activando el Plan Hidrológico Nacional, que en la práctica significaba el trasvase de agua de las regiones lluviosas a la regiones secas, a fin de evitar se desperdicie agua dulce en los mares y océanos de aguas saladas. Ya lo dejó escrito Jorge Manrique…. ‘Nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar, que es el morir’. El agua es vida. Nuestra vida. Y sin agua, muerte orgánica, económica, social y medioambiental. Muerte.

Todavía recuerdo las grandes manifestaciones impulsadas por el PSOE y los sindicatos en Zaragoza contra el trasvase del Ebro. Decían que el PP quería dejar sin agua a Aragón para llevarla a Andalucía y regar campos de golf. Gran falacia bien contada por los estrategas socialistas, puesto que la toma estaba prevista cerca de la desembocadura del Ebro en el Mediterráneo (Cataluña) y sólo se tomaría el 10% de un caudal que se tiraría al mar.

Después entró Zapatero a gobernar y del Plan Hidrológico Nacional, ni hablar. Desaladoras que son más caras y que tienen una vida útil relativamente corta. Es decir, dinero, dinero y el agua más cara en los recibos de todos.

De aquellos polvos, estos lodos. De aquella intolerante e insolidaria protesta impulsada por el PSOE basada en la mentira contra el Plan Hidrológico Nacional, al PSOE en Andalucía dispuesto a trasvasar agua de Granada a Málaga. Como siempre, la incoherencia hecha partido político.

Y como consecuencia de esa política errática, ya todos nos creemos con título de propiedad del agua. No sé si me toca tal o cual pantano, o soy dueño de todos porque se ubican más o menos cerca de la puerta de mi casa. Como yo soy de aquí, no puedes beber, porque eres de allí.

Siempre he creído que el agua no tiene dueño. Como mucho el sol o las nubes. Pero no, debe tener dueño. Así nos va. Y media España seca y cada día más.