CSIF se levanta de la mesa de negociación por el “autoritarismo” de Laura Álvarez

La responsable de Personal insiste otra vez en querer grabar la reunión sin el consentimiento de los representantes sindicales

  • La Central Sindical había pedido un informe jurídico que avalara la legalidad de la grabación

CSIF se ha vuelto a levantar de la mesa de negociación conjunta del Ayuntamiento de Jerez, en la que se trataría el plan de ajuste propuesto por el Gobierno municipal, debido a las formas autoritarias de la delegada de Personal.mesa negociación

Tras la infructuosa reunión de ayer, hoy, de nuevo, la delegada de Personal ha querido grabar en vídeo la reunión, supuestamente para levantar acta de todo cuanto se dice en ella, sin contar con el consentimiento de los representantes sindicales.

Para CSIF, la grabación incumpliría la ley de protección de datos, al registrarse sin consentimiento información considerada de carácter personal. De hecho, CSIF propuso que se votara entre los presentes si se permitía la grabación o no, a lo que se negó la responsable de Personal.

Ya ayer, ante el primer intento de grabar la reunión, CSIF se abandonó la mesa y solicitó un informe jurídico a la presidenta de la mesa de negociación para que avalara la idoneidad de la grabación de audio y vídeo.

Sin embargo, hoy, la representante del Gobierno municipal se ha presentado a la reunión sin una contestación al respecto, y con la firme intención de grabar a los representantes sindicales durante la negociación. Por eso, al levantarse de nuevo de la mesa, CSIF ha presentado un escrito, haciendo alusión a la ley de protección de datos, donde dice que cualquier información numérica, alfabética, gráfica o acústica o de otro tipo concerniente a personas físicas identificadas o identificables se considera como dato de carácter personal.

Para CSIF, las formas imperativas de la responsable de recursos humanos del Ayuntamiento demuestran el poco interés que tiene el Gobierno municipal en negociar un plan de ajuste que lo único que plantea es hacer cargar sobre los empleados municipales la mala gestión de los políticos.