“Spain is different”

A finales de los sesenta, el que fuera ministro de Turismo – a la postre figura fundamental en la transición democrática – y personaje polémico donde los hubiere, Manuel Fraga, se sacó de la manga una campaña de promoción turística que todavía permanece en el ideario colectivo de los españoles. ‘Spain is different’. Verdad que lo era. Lo sigue siendo. Y siempre lo será. En lo positivo, y en lo tanto.

La campaña pretendía hacer virtud de los muchos defectos de la España de aquellos entonces. España es diferente. Y no sólo por la calidad de sus playas, la gastronomía y lo barato que resultaba venir y disfrutar. Era y es diferente. Por otras muchas cosas. Algunas de ellas nos deberían sonrojar como pueblo. O lo que queda de ese pueblo.

Debemos compartir un extraño gen, que no lo tienen los nacionales de otros puntos de la vieja y casi siempre boyante Europa. Parece que los efectos de ese gen se circunscriben a la Península Ibérica, escenario en los últimos meses de los capítulos políticos más increíbles.

Por ejemplo, el ahora presidente portugués perdió las elecciones, dijo que no gobernaría y ahora manda. En Cataluña la mayoría votó en contra de la independencia, pero los que fueron elegidos miran hacia otro lado. España es diferente.

En España, ganó las elecciones un partido, el Partido Popular, que no puede gobernar a pesar de que más de siete millones de españoles le votaron. Los que perdieron, como en Portugal, son los que quieren mandar. Porque se trata de eso, de mandar. De mercadear con asientos… Esto no sucede en Europa. Saben por qué. ‘Spain is different’.

Tanto, que los que no creen en España quieren mojar en la sopa del gobierno para manejar la vida, usos y costumbres de los que pagamos impuestos. Incluso estos visionarios de la nueva política exigen y eligen cubiertos, primer y segundo plato, postre, café y chupito. Y que pague otro. Cuánta razón tenía Fraga con su lema, a la postre, no sólo turístico.

Los reyes magos ahora son reinas magas porque sí. Se retiran banderas españolas, también porque sí. Ponen banderas republicanas probablemente porque España es diferente. Se esconden retratos del Rey. Hay gente que aplaude la mala educación y se le ríe las gracias a quienes no respetan las creencias religiosas de los demás. No lo entiendo.

Imagen de El Español.
Imagen de El Español.

Tampoco que un dirigente político, sea cual sea, vaya en pantalones vaqueros y camisa blanca con las mangas remangadas a reunirse con el Rey de España. Un poco de elegancia le vendría muy bien a este país que medio siglo después de proclamarse como diferente, sigue siéndolo.

Confieso que me siento muy orgulloso de ser español. Con el gen. Los defectos y virtudes que tenemos. Y porque me siento cómodo y feliz siéndolo. Pero no puedo sacar pecho por lo que está sucediendo en este país. El espectáculo que está dando la clase política no es propio de un país serio. Lo dicho. España es diferente.