Dimisión con Premio en el Ayuntamiento

En política no hay mejor estrategia de cara al oponente que dejarle que actúe y niegue lo más evidente, pues al final, como dice el refrán: “en la vida todo es cuestión de tiempo…”. Y, hablando de tiempo, tres semanas han servido para constatar que las dimisiones del famoso martes “negro” en el Ayuntamiento fueron algo más que un bulo. Seis preguntas con sus respuestas confirman los “apaños” llevados a cabo, en ese tiempo, por la alcaldesa del PSOE, Mamen Sánchez  para zanjar la crisis que estalló en la delegación de Personal, el 9 de febrero de 2016. Los hechos y las pruebas, a las que ha tenido acceso Mira Jerez, constatan que aquella tarde la regidora municipal, por mucho que se empeñe en negarlo, vivió unas horas de auténtica tensión en un Gobierno cuyo desgaste es cada día más evidente.

Mamen Sánchez
Mamen Sánchez en rueda de prensa | Eliot Navarro para MIRA Jerez

Para entender qué ocurrió aquel martes de febrero, la primera pregunta que hay que hacerse es: ¿Por qué presentó su renuncia la ex directora de Personal? Aunque no hay versión oficial, y se sigue negando la renuncia, la propia ex concejal de Pacheco comentó en una reunión posterior con sus empleados, algunos de los motivos de su renuncia, entre los que habló, de su sorpresa con la decisión del delegado de Economía, Santiago Galván, de reducir en un 5% el gasto de personal en el Plan de Ajuste, sin haberla consultado. Cuentan que también habló del vacío político existente como consecuencia de las múltiples competencias de su delegada.

Y, tras una mañana de locos, ¿cuál fue su error? Presentar su renuncia “irrevocable” a través del Sistema Informático Municipal (SIM), quedando registrada entre sus archivos, y, aún así, se sigue negando. Y ¿por qué lo hizo? Pues porque no aguantaba más la responsabilidad de un puesto que, tiene entre sus funciones, firmar los informes de una delegación un tanto complicada. De hecho, esa misma mañana rubricó un último documento para la modificación de la RPT. La decisión la debía tener tan clara que registró, no una, sino dos cartas de renuncia “irrevocable”, dirigidas a la regidora municipal y a la teniente de Alcalde. Lo cierto es que a fecha de hoy, no se ha dado ni una sola explicación sobre ambos escritos, cartas que tampoco se han podido negar al quedar registradas.

Mamen Sánchez Laura Álvarez
Mamen Sánchez junto a Laura Álvarez en rueda de prensa

Tras estos hechos, la cuarta y pregunta del millón es saber, ¿por qué dio marcha atrás? Pues porque esa misma tarde la teniente de Alcalde y delegada de Personal, Laura Álvarez, trasladó a Mamen Sánchez que ella también renunciaba. Es entonces, cuando la alcaldesa, como el que se saca un as de la manga, decide zanjar la crisis abierta prometiéndole a Montero un puesto de coordinadora y así lo anunció en los medios de comunicación locales esa misma tarde. La improvisación fue tal, que resulta que el anunciado cargo ya no existía en la Relación de Puestos de Trabajo (RPT), pues se eliminó en la etapa del PP para ahorrar gastos de personal y así se recoge en el BOE de 9 de enero 2014.

Y ¿Cómo ha acabado la historia? A Mamen Sánchez le ha costado casi tres semanas buscar el prometido puesto de debajo de las piedras. Según ha podido saber Mira Jerez, finalmente el nombramiento de Rocío Montero quedó resuelto en una Junta de Gobierno Local, celebrada el viernes 26 de febrero, aunque tampoco se dio cuenta del mismo en los comunicados remitidos sobre los asuntos aprobados.

Y para rizar más el rizo, al final se ha tenido que recurrir a uno de los puestos que ocupaba unos de los empleados municipales que ha llevado a la alcaldesa a los tribunales por considerarse víctima de una “caza de brujas”. La historia no termina ahí, pues el famoso puesto era uno de los que estaba previsto amortizar en la propuesta inicial de la modificación de la RPT para reducir el gasto de personal, así que adiós al ahorro. Para terminar, ¿cómo se ha solucionado este apaño? Pues de una manera muy curiosa, de la que tampoco se ha dado explicación, eliminando el puesto de la propuesta inicial alegando algo tan “original” como criterios organizativos. Como conclusión, todo un cúmulo de chanchullos para premiar a la empleada municipal que dimitió de uno de los cargos menos queridos en el Ayuntamiento, teniendo en cuenta que hay pendiente de firmar informes complicados, consiguiendo, a la vez, presionar para evitar la renuncia de Laura Alvarez.