El Fiscal considera “acreditado” que Pacheco se valió de su “poder”

Primeras exposiciones de las conclusiones del juicio sobre el caso de la ‘Casa del Rocío’

La Fiscalía ha solicitado una sentencia “condenatoria” para el exalcalde de Jerez, Pedro Pacheco, y otros nueve procesados más, al considerar que durante la vista oral ha quedado “acreditado” que el exalcalde se valió de su “poder absoluto” en la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) para hacer unas obras por “capricho” en la Casa Hermandad del Rocío de Almonte (Huelva) “con dinero público”, en detrimento de mejoras en barriadas que “nunca” se ejecutaron.Pedro Pacheco IEn la exposición de sus conclusiones en el juicio que acoge desde hace tres semanas la Sección Octava de la Audiencia Provincial , el fiscal ha explicado que la “operación” se fue “fraguando poco a poco” a partir de la carta que a principios de 2006 envió el Hermano Mayor de la Hermandad del Rocío –también imputado– para pedir colaboración para festejar el 75 aniversario de la agrupación religiosa.

En este sentido, el fiscal ha afirmado que la “aceptación” del hermano mayor “fue clave” para la “consumación de la operación” a la hora de propiciar que se llevara a cabo una “obra oculta”, “sin ningún tipo de convenio” y “sin ajustar el presupuesto”.

Además, ha sostenido que el exalcalde “se buscó a la persona apropiada” para la realización del proyecto de la reforma de la Casa Hermandad, como fue el arquitecto municipal, que también se sienta en el banquillo, al que Pacheco se refirió en su declaración como el “rociero número uno”, con lo que el fiscal entiende que “no hay nada mejor que una persona con vinculación al Rocío” para hacer el proyecto y supervisar la reforma.

Según ha relatado el fiscal, fue Pedro Pacheco –entonces primer teniente de alcalde y coordinador de Política Territorial (Urbanismo, Vivienda y Suelo)– quien tras “encargar” el proyecto en la “primera reunión” con la agrupación religiosa, se lo remitió al hermano mayor del Rocío en agosto de 2006.

Por ello, ha calificado de “sorprendente” que el exalcalde, y en ese momento socio de Gobierno de Pilar Sánchez por el pacto PSOE-PSA, manifestara en la vista oral que desconocía el contenido del proyecto de la obra, pese a que ese verano “realizó una excursión” a la Aldea almonteña con el gerente, el arquitecto municipal y miembros de la hermandad “para discutir las obras que se iban a hacer”.

Asimismo, ha recalcado que el arquitecto municipal realizaba “visitas” cada 15 días “y en horario laboral” para supervisar las obras, y que Pacheco, como primer teniente de alcalde y teniendo en cuenta que “no había soltado la GMU en 30 años”, tenía conocimiento “de todo lo que se realizaba” en esta área.

A este respecto, ha afirmado que hubo “más de una reunión” con la Hermandad del Rocío para concretar detalles del proyecto, como entiende que ha quedado “acreditado” ante las manifestaciones de los miembros de la junta de gobierno de esta agrupación, aunque el exalcalde lo haya negado “porque se quiere situar lejos de la consumación” al concretarse posteriormente que los trabajos se ejecutarían “como obras menores”.

En su informe, el fiscal también ha concluido que el exalcalde recurrió a la delegación de Planes Especiales que dirigía Antonio Sánchez –también procesad– por su “afinidad”, dado que era miembro de su partido y de su gobierno local y había sido designado por él, y al constructor “por excelencia” de la GMU –que también se sienta en el banquillo– a cuya empresa la GMU había realizado 65 adjudicaciones entre 2005, 2006 y 2007.

De igual manera, el representante de la Fiscalía también ve “esencial” el papel del representante del área de recursos humanos de la GMU –otro de los imputados– a la hora de “ajustar” y “fraccionar” facturas y “explicar” al constructor “cómo hacer la facturación” para dar apariencia de que eran obras menores “simuladas”.

Por último, el fiscal entiende que los directores de áreas de los Planes Especiales de las Zonas Norte y Sur son “eslabones” de una “cadena” pero de “carácter esencial”, porque con sus firmas en sus informes “dieron credibilidad” a unas facturas “que no tenían delante” de unos trabajos que no podían garantizar que se habían realizado.

Por tanto, para la Fiscalía la operación para ejecutar la reforma de la Casa Hermandad del Rocío de Jerez en Almonte se gestó a partir de un “acuerdo de escala piramidal” con Pedro Pacheco “al frente” para realizar unas obras “capricho” a partir de “obras menores simuladas”.

Por su parte, el abogado que ejerce la defensa de Pedro Pacheco, Manuel Hortas, ha pedido la libre absolución del exalcalde y ha asegurado que el fiscal “se ha dejado llevar” por un informe “tendencioso” que “cae en errores y inexactitudes”.

Para el letrado de Pacheco, “no se puede calificar de autor a quien no tenía control”, ya que entiende que el desarrollo sustancial de la reforma de la Casa Hermandad del Rocío “se hizo sin Pacheco en la Gerencia”, toda vez que el exalcalde fue cesado en marzo de 2007 y fue en esta fecha cuando se intensificaron los trabajos.

De igual manera, Hortas también ha defendido que el constructor actuó “de forma individual y particular” y que “no se puede malversar algo que no existe” si se tiene en cuenta que para los pagos de la reforma “no había fondos”.