Tribuna libre de Jaime Espinar, presidente de NNGG Jerez

Tristemente desde hace varios años vemos como al llegar el verano la actividad sanitaria en Jerez se ve reducida de manera considerable e incluso alarmante, debido a la pésima planificación y nefasta gestión de la Junta de Andalucía en materia sanitaria.

Y este año, desgraciadamente no podía ser menos y esto es así porque el Hospital de Jerez suprime la actividad de quirófanos por las tardes en verano así como las consultas de especialidades las cuales tendrán únicamente horario de mañana en el periodo estival, pero además, y como se indicó desde el sector sanitario, por la mañana también se verá reducido el número de operaciones ya que se cierran dos quirófanos en la segunda quincena de julio, tres quirófanos durante la primera quincena de agosto, cuatro en la segunda quincena de ese mes y uno, en los primeros quince días de septiembre.

Y a todo ello hay que unir el cierre de camas que se cifran en un centenar así como las escasas sustituciones del personal, que se cifran en el 12%  siendo estas sustituciones al 75% lo que supone la pérdida de horas de atención a los ciudadanos, así como un trato indigno al personal sanitario.

Sin embargo, aunque esta situación, desgraciadamente como digo se puede asemejar a la de otros años, la poca sustitución del personal que se realizará este año unida a la no reposición de las jubilaciones y los fallecimientos, hace que en estas fechas el Hospital de Jerez se vea sometido a una mayor saturación si cabe, viéndose abocado a una situación caótica debido a la nefasta gestión de la sanidad por parte de la Junta de Andalucía.

El Gobierno de Susana Díaz no puede pretender que al repetir los recortes sanitarios año tras año se normalice lo que es anormal, porque no es así, puesto que no es normal, y esto solo ocurre en Andalucía, que la sanidad en nuestra Comunidad Autónoma se encuentre este verano bajo mínimos, puesto que el Plan de Verano de la Junta de Andalucía no garantiza la cobertura sanitaria y supone un mayor deterioro asistencial si cabe en comparación con otros años, lo que conllevará saturación de las urgencias, sobrecarga de trabajo para los profesionales sanitarios y aumento de las lista de espera.

Por todo ello hay que pedir al Gobierno andaluz, que tanto presume de su defensa de la sanidad, que lo haga con hechos, no con  titulares  ni pancartas, y reconsidere su planificación y refuerce el citado Plan, manteniendo los servicios sanitarios en niveles óptimos, garantizando unos mínimos en las sustituciones y poniendo fin a la precariedad laboral de los profesionales sanitarios, para los que tiene que haber contratos del 100% de la jornada no al 75%.

Sin embargo, no debemos alarmarnos, puesto que esta pésima gestión que se realiza en nuestra Comunidad Autónoma, se ve contrarrestada con la enorme dedicación y la magnífica formación de los profesionales de la sanidad pese a las condiciones en las que se ven obligados a trabajar, los cuales son los que día a día blindan la sanidad en nuestra Comunidad Autónoma y en nuestra ciudad, y son los que verdaderamente defienden la calidad de la sanidad en Andalucía y en Jerez.