El Sindicato Médico no avala ni ha firmado en ninguna mesa sectorial ninguno de los cambios en el procedimiento de contratación de los eventuales llevado a cabo a lo largo de la pasada semana por parte del SAS. La Junta sólo les convocó para informarles del paso de los eventuales estructurales al 100%. El sindicato no está dispuesto a que ahora se les señale desde el SAS como los responsables de los desmanes que sólo tienen un culpable. La Junta de Andalucía.

Desde que se detectó el problema, al avisar los mismos médicos, el Sindicato Médico ha intentado por todos los medios posibles que el SAS pusiera fin a este caos que ha provocado su propia desorganización.

El sindicato médico exigió en la Mesa Sectorial la contratación de  TODOS los facultativos al 100%. El SAS sólo lo aceptó para eventuales  estructurales, dejando fuera a los EVENTUALES NO ESTRUCTURALES, FACULTATIVOS DE CENTRO DE TRANSFUSIONES SANGUINEAS, FARMACEUTICOS Y VETERINARIOS DEL CUERPO A4 Y MEDICOS DE LAS AGENCIAS PÚBLICAS.

El sindicato médico exigió que las renovaciones y contrataciones se realizaran mediante un LLAMAMIENTO ÚNICO y centralizado. El SAS dijo que las contrataciones estaban descentralizadas y que se harían desde las Gerencias respectivas. Les advertimos del caos que se podría generar, pero no lo tuvieron en cuenta.

En las renovaciones y contrataciones han existido todo tipo de irregularidades: en unos casos los llamamientos los han realizado a través de la bolsa única, en otros han renovado directamente a los mismos compañeros que ya estaban, en otros han utilizado perfiles, o sea, no se ha seguido un criterio uniforme en todos los casos. Además hay denuncias relacionadas con compañeros que han sido llamados 3 veces en 3-4 minutos cuando la norma dice que hay llamar en tres tramos horarios distintos. Las bolsas en algunos casos son del 2011 y no actualizadas.

Desde el sindicato médico exigen al SAS que resuelva de forma inmediata la caótica situación creada que ha provocado un malestar generalizado entre los facultativos con la consiguiente repercusión en la asistencia al paciente