Tribuna libre de Raúl Ramírez, portavoz de Foro Ciudadano de Jerez

El pasado 25 de Mayo los ciudadanos fuimos llamados a las urnas para renovar y elegir un nuevo parlamento Europeo. La teórica lejanía de esa Europa política, de Bruselas, nos provoca tradicionalmente a los ciudadanos una sensación de indiferencia ante esas elecciones como si lo que estuviéramos eligiendo no  fuera con nosotros o no tuviera importancia. Esa ha sido normalmente la “razón” esgrimida para los que analizan estas cuestiones de la política y de las elecciones para justificar la baja participación que normalmente arrojan las elecciones europeas.

Ahora bien, las últimas elecciones europeas nos han traído algún dato más. Se nos confirma la participación escasa, o la “alegría” en el voto,  en el sentido de que da la sensación de que votamos más “libres” o a opciones menos clásicas, pero miras los resultados y en lo que todos los que entienden de esto llegan a una conclusión: las dos multinacionales de la política PP y PSOE se pegan un gran batacazo electoral y en definitiva de confianza. La irrupción de pequeñas formaciones o de tendencias ideológicas extremistas han de poner en guardia a  aquellos que creen que el pueblo, los ciudadanos, asumimos aborregados los cambios o la rotación constante en el poder de estos transatlánticos de la política (PP-PSOE), y que no íbamos a reaccionar ante tanta desatención, y ante tanto sacrificio.

Es evidente que la crisis económica y social que tantas víctimas está dejando en el camino, y que los actuales gobernantes no han sabido o querido afrontar desde posiciones realmente democráticas, escuchando a la gente, o desde políticas de protección real de los que han sido arrasados por políticas y decisiones injustas, esa crisis provoca el hastío y el que los ciudadanos desesperados opten por otras opciones distintas.

Así nos encontramos ante lo que parece un cambio de tendencia. Y mientras unos, el PSOE, comienzan a montar la caja de grillos, y otros, el PP, miran para otro lado silbando y escuchando como el que oye llover, otros seguimos creyendo en otra forma de hacer política. Hacer política desde lo más cercano, desde lo local. Hacer política escuchando, oyendo, atendiendo, respetando. Poner remedios a una crisis social y económica global, desde decisiones locales. Acercando lo político, la política a la gente. Estamos ávidos de política de verdad.

En Jerez, en nuestra ciudad los resultados de estas elecciones suponen un verdadero toque de atención a PP y PSOE. Muy especialmente al que desde hace tres años gobierna nuestra ciudad, el PP y a su alcaldesa. Porque más allá de encuestas, la única y verdadera encuesta es la de las urnas. El PP y su alcaldesa que planteó en Jerez unas elecciones en plan plebiscito con su candidato Arias Cañete, y que no consiguió ganar en su feudo, en su casa. Un PP que comienza a recoger el resultado precisamente de lo que estamos hablando. Una política alejada de la realidad, sorda ante los ciudadanos, abrazada a decisiones injustas, a un mal gobierno que está provocando en nuestra ciudad, más miseria, y más paro, una ciudad dónde se vive peor ahora que hace tres años y dónde el futuro está siendo puesto en grave peligro.

Es la consecuencia de cambiar los despachos por la calle, la conversación y el escuchar a la gente por la imposición y la arbitrariedad. Hemos constatado que algo está cambiando y que el comienzo de la recuperación del Jerez de todos pasa por el cambio. Muchos creemos cada vez más que ese cambio está en marcha y es imparable. Reiniciemos Jerez.