Ginés Marín: “Me encantaría poder torear en Jerez o en la provincia”

Entrevistamos al torero Ginés Marín, que ha visitado la redacción del Grupo Mira

Estamos con Ginés Marín, uno de los principales valores jóvenes de la tauromaquia española actual. En los diarios digitales del Grupo Mira venimos haciendo un seguimiento de su carrera desde los tiempos de novillero. Ha viajado a Jerez, su ciudad natal, y es bueno que se produzca un conocimiento personal con los aficionados de la provincia de Cádiz. Nos visita en la redacción del periódico después de haber estado de tentadero por la zona.

¿Qué tal ha ido el tentadero?

Hemos estado en casa de Fermín Bohórquez, aprovechando el día por aquí, por la tierra. El tentadero ha estado bien, ha servido de entrenamiento y preparación. Ha sido un día más de campo.

¿Sueles tentar en la provincia de Cádiz? Antes de tus obligaciones taurinas ¿solías venir con frecuencia por Jerez?

Vengo a tentar por aquí bastante, en ocasiones más que por Extremadura. Siempre me agrada venir por el sur. Antes de tener obligaciones taurinas sí venía, tengo familia aquí. Vivíamos, cuando era pequeño, en Medina Sidonia. Cuando me fui a Badajoz, incluso antes de querer ser torero, también seguí viniendo habitualmente.

Ginés Marín junto a su entrevistador Marciano Breña

Naciste en Jerez, tu infancia se desarrolló en esta provincia y te trasladaste a Badajoz.

Mis padres vivían en Algar y Jerez era la ciudad más cercana para nacer. Luego estuve ocho años viviendo en Medina Sidonia hasta que ya me fui a Extremadura. Mi infancia fue como la de cualquier otro niño, con sus amistades, con los juegos de la infancia, en el colegio y poco más, creciendo como un niño normal pero con afición a los toros, que está bien arraigada en mí desde pequeñito. Tenía ocho años cuando nos trasladamos a Olivenza y me sentía extraño porque tenía todos mis amigos de pequeño en Medina. Irte a un lugar nuevo te descoloca un poco pero me fui acoplando.

¿Cómo surgió tu afición al toro y qué es lo que te enganchó del toreo?

He tenido la afición taurina desde pequeño, por mi padre, que me ha tenido siempre en contacto con el campo. En alguna ocasión ya había decidido ser torero pero con cinco o con ocho años mis padres no me lo tomaban en cuenta y era una decisión en balde. Luego ya con once años puse las cartas sobre la mesa y dije que quería apuntarme a la escuela taurina vieron que era bastante insistente y lo hicieron. Me enganchó la sensación de torear y de dominar con un capote o una muleta a un animal y de poder expresar en ocasiones lo que llevas dentro. Eso fueron sensaciones únicas, que me metieron en este mundo.

¿Cómo fue tu estancia en la escuela taurina de Badajoz? ¿Tuviste ocasión de venir con la escuela por aquí?

Llegué a un lugar donde no conocía a nadie y era un probar las sensaciones de pertenecer a una escuela taurina. Los primeros días me encontré extraño y, aunque soy tímido y me cuesta relacionarme, los compañeros solían ser agradables. Poco a poco me fui adaptando e incluso haciendo amistades. Lo que me gustaba eran los viajes en la furgoneta con todos los compañeros cuando íbamos al campo o a alguna novillada; teníamos compenetración e incluso ese pique habitual entre toreros. Hice algunas amistades que sigo conservando en el presente. Cuando entré el que estaba marcando un nivel alto era Rafael Cerro. Luego salieron más nombres, como José Garrido, Posada de Maravillas, Miguel Ángel Silva y otros que ahora son matadores. La verdad es que no estuve por Cádiz con la escuela, pero sí por Andalucía, incluso en el certamen de Canal Sur, donde quedé triunfador. Ojalá que ahora tenga muchas ocasiones de venir.

Habla de tu etapa de novillero sin caballos

Estuve un año de becerrista y toreé doce becerradas en clase práctica. Al año siguiente, ya de novillero, me apunté al bolsín de Ciudad Rodrigo y tuve la suerte de ganarlo. Fui también a algún que otro bolsín. A partir de Ciudad Rodrigo los profesores de la escuela me tuvieron más en cuenta y vine al certamen de Canal Sur y otros certámenes importantes. Toreé treinta novilladas sin caballos y fue un año muy bonito.

¿Cómo viviste tu debut con caballos en 2014? ¿Cómo fueron tus dos temporadas con caballos?

Recuerdo el debut con especial cariño. Era un día bonito y llegué a Olivenza con ilusión pero sin contratos a la vista y me jugaba mucho. Salió todo redondo; puede disfrutar y la gente disfrutó viéndome. En 2014 cambié dos o tres veces de apoderamiento y toreé poco, doce o trece novilladas, pero a final de temporada tuve buenas actuaciones; gané el Zapato de Oro en Arnedo y después en Zaragoza tuve la oportunidad de cortar una oreja a una novillada de Jandilla. Eso me catapultó y me puso en manos de José Cutiño.

En 2015 superé las cuarenta actuaciones, con mis novilladas en América y algún que otro festival. Fue un año soñado. Había toreado poco el primer año con caballos y estar ahora en Olivenza, en Valencia, en Sevilla… me permitió envolverme más en esta difícil y bonita profesión.

Recuérdanos tu alternativa en Nimes y repasa la temporada de 2016, que cerraste como matador con 17 festejos y 28 orejas

El de la alternativa fue otro día soñado. Resultó especial, pues la recibí de manos de Morante y en Nimes, una plaza singular. Fue una tarde bonita, que de haber redondeado con la espada habría sido un triunfo mayor. Aunque recibí una cornada en mi segundo toro, disfruté mucho y tengo buenos recuerdos. No se me olvidará nunca. El 2016 noté el cambio de novillero a matador en el número de contratos; toreaba de mes en mes. Se hace todo más complicado pero eso me aportó madurez y vinieron momentos importantes, como mi triunfo en Santander y también actuaciones destacadas en  Córdoba, Bilbao…; en Valencia corté un rabo cuando el festival de Adrián. Estoy orgulloso de esa temporada porque fue ganada a pulso.

¿Cómo te has visto en lo que va de temporada este 2017?

Bien. De momento el balance es bastante positivo, he toreado en dos corridas y en las dos he tenido la oportunidad de salir a hombros, en Olivenza y en Valencia. Estoy deseando que salgan las cosas bien.

¿Con qué apoderados has estado? ¿De los mejicanos qué esperas que te aporten?

A principios de 2014 estuve con Niño de Leganés después de haberse retirado de los ruedos. Luego estuve hasta fin de temporada con Enrique Muñoz, un aficionado de Sevilla, que había sido apoderado en varias ocasiones. Después ya me puse con José Cutiño, que está en la FIT. Con los empresarios mejicanos estoy bastante feliz y creo que ellos están ilusionados con mi toreo. Son positivos para mi carrera; esta temporada he estado por América con varias corridas y me ha servido para no perder el ritmo de la temporada.

Ginés Marín junto a Marciano Breña en la redacción del Grupo MIRA Comunicación en Jerez

En Valencia comentaste que a tu primer toro le podías haber cortado la segunda oreja si hubieras tirado de recursos pero preferiste hacer el toreo que sientes. ¿Cuál es tu concepto del toreo? Al hilo de esto, ¿en qué toreros del pasado o del presente te fijas?

Apuesto por la singularidad de cada uno. Cada uno tiene que expresar en el ruedo lo que siente. Creo que tengo un concepto puro y clásico y eso es lo que intento desarrollar delante del toro. Me he fijado en muchos toreros, más antes que ahora, cuando intento evadirme de los demás para crecer en mi toreo. Me he fijado en toreros antiguos a cuyo concepto se acerca el mío y que creía me pueden aportar algo. Me he fijado en Paco Camino o en el capote de Rafael de Paula y, entre los actuales, José Tomás o Talavante. Que uno se fije no significa copiar sino coger detalles de unos y otros.

Eres joven y en tu opinión, ¿cómo se debe transmitir el mundo de los toros a los jóvenes?

Aquí en Jerez, por ejemplo, está la Juventud Taurina Jerezana, que hacen una gran labor. Haciendo cosas así se puede alimentar la afición a los más jóvenes. Luego habrá también otras fórmulas, como poner precios especiales para los jóvenes, a los que, por su economía, les cuesta esfuerzo comprar una entrada.

Terminamos. ¿Cómo se te presenta personalmente la temporada 2017 recién comenzada? ¿Te veremos este año por las plazas de la provincia gaditana?

Creo que ésta es una temporada clave en mi carrera; los compromisos serán importantes. Estaré, si Dios quiere, en muchas ferias importantes y espero expresar mi toreo lo mejor posible. Espero que me vean aquí. Me gustaría, como es lógico. Me siento muy a gusto por esta zona y me encantaría poder torear en Jerez o en la zona.

Muy bien. Te deseamos mucha suerte en la temporada. Tus éxitos los vivimos como nuestros y queremos que te sientas aquí como lo que es, como en tu casa. Gracias por haber compartido tu tiempo con nosotros.

Gracias a vosotros por el tratamiento que me dais.