“Para la libertad, sangro, lucho, pervivo”

Álvarez: “Estas azafatas, salvo que alguien me demuestra lo contrario, realizan este trabajo de manera totalmente libre”

 Por Javier Álvarez, miembro de Ciudadanos Jerez 

“Para la libertad, sangro, lucho, pervivo.” Así comenzaba uno de los poemas más famosos del poeta oriolano Miguel Hernández y es que de libertad, de LIBERTAD con mayúsculas, es de lo que quiero y de lo que necesito escribir hoy.

Coordinador de Ciudadanos Jerez, Javier Álvarez

La libertad es un concepto filosófico inherente al ser humano, es un dato fundamental para determinar el origen de nuestra especie basado en la autoconciencia y la responsabilidad moral, la libertad entendida como la capacidad de nuestra conciencia para pensar y obrar según nuestra  propia voluntad.

Para los que nos consideramos, nos sentimos liberales, la libertad es, seguramente, nuestra más valiosa posesión inmaterial.

Pues bien, el pasado jueves 27 de abril, durante la celebración del Pleno Municipal, se aprobó gracias a los votos del PSOE, IU y Ganemos, estos últimos autores de la propuesta, una iniciativa para pedir a la empresa DORNA, organizadora de “Moto GP”, prescindir en todas las pruebas que organiza en el Circuito de Jerez, “de las prácticas donde se utiliza el cuerpo de la mujer como reclamo para captar la atención del público y como un adorno, evitando de este modo estereotipos machistas que potencian la cosificación de la mujer“.

Moverse en el terreno de la ideas y las propuestas genéricas es muy fácil y en ese medio hay formaciones políticas que lo hacen “como pez en el agua”, la dificultad viene a la hora de bajar al terreno de los hechos y de las consecuencias, al terreno de lo concreto en definitiva: ¿está propuesta, en qué se traduce a efectos prácticos?, ¿pretenden los promotores de la misma decirles a las azafatas (no me gusta el término “paragüeras”, me parece peyorativo) o a las empresas que las contratan cómo deben vestirse? , ¿pretenden decirles si deben llevar falda o pantalón? , ¿pretenden regular cuánto deben enseñar y cuánto tapar?, ¿o directamente quieren acabar con sus puestos de trabajo?. Que sean valientes y que lo expliciten, es la hora de bajar al terreno de lo concreto.

Esta propuesta, aparentemente bienintencionada  a favor de la mujer, esconde un  trasfondo mucho más peligroso, un ataque a la libertad individual, al derecho inherente a cualquier ser humano, hombre o mujer, de gobernar su vida y hacer con ella lo que le parezca sin más límite que el respeto a la libertad de los demás, en definitiva, esta propuesta atenta contra el libre albedrío.

Además, con el afán prohibicionista que les caracteriza, los señores de Ganemos impidieron que se pudiera votar por separado una moción incluida por el PSOE a favor de la protección de la mujer, con la que mi formación estaba de acuerdo, obligándonos a votar todo o nada, lo que motivó nuestra abstención.

Curiosamente uno de las grandes hitos en la inacabada historia de la liberación de la mujer lo supuso la utilización de minifalda en la segunda mitad de la década de los sesenta, cuyo mayor exponente fue el mítico concierto de Woodstock de 1.969. la mujer por primera vez se vestía (y desvestía) como le daba la gana.

Por todo lo anterior pienso que, ante todo, debe prevalecer la libertad individual y estas azafatas, salvo que alguien me demuestra lo contrario, realizan este trabajo de manera totalmente libre, voluntaria y remunerada, si las empresas que las emplean incumplen la normativa laboral vigente, como en cualquier otra profesión, será una cuestión que competa a las propias trabajadoras,  a las autoridades laborales y a la inspección de trabajo. A mi personalmente no me gusta este tipo de publicidad y me produce cierto rubor pero ante todo debe prevalecer la libertad de cada individuo, de las mujeres en este caso, antes que mi opinión o la de cualquier otro.

Que quede claro, el tema de la “cosificación de la mujer” no está en su atuendo sino en el que las mira, yo desde luego, que soy padre de una adolescente, al igual que su madre, nos esforzamos en educarla para que nunca nadie, ni su pareja ni nadie, le diga lo que debe hacer en la vida, como se debe vestir o donde puede o no trabajar. Por consiguiente a estas azafatas no las veo como “cosas” sino como jóvenes mujeres que están realizando un trabajo tan digno como otro cualquiera y que merecen el mayor de los respetos. Si cedemos en esto, ¿qué será lo siguiente?…y es que ya sabemos que hay ideologías a las que les gustaría dirigirlo todo, la economía, los medios de información, el Ministerio del Interior, los distintos poderes del Estado y hasta nuestras vidas llegado el caso, aquí tenemos un buen ejemplo de ello.

Desde Ciudadanos defenderemos siempre con pasión la libertad como valor supremo, pero no solo la nuestra sino también las de aquellos que opinan de manera diferente a nosotros y, por supuesto, la igualdad en derechos y oportunidades de mujeres y hombres, estos son nuestros principios y estos son nuestros valores. Hoy más que nunca toman fuerza los versos de William E. Henley con los que un gran luchador por la libertad como Nelson Mandela superaba los momentos más duros de su largo periodo en la cárcel, hoy más que nunca en Ciudadanos lucharemos para que cada hombre y cada mujer sea “el amo de su destino y el capitán de su alma”.