Compromiso

Hay que ver, en las fechas en que estamos, en el inicio del mes de diciembre, con un frío que… pela, por no decir otra cosa y dónde casi toda la ciudad está de “zambombeo” (o, creo que, mejor dicho, de macro botellon-zambombero, pero de este tema hablaremos otro día) y nosotros, los cofrades (que “jartibles”) seguimos a vueltas con la carrera oficial y la Unión de Hermandades.

Y esto viene a cuento porque varios cofrades, en estos días atrás, me han preguntado y comentado sobre el asunto que nos concierne, y que aún, para mí, no está cerrado, que no es otro que el solucionar el problema a las hermandades del jueves Santo, sobre todo a la de la Oración en el Huerto

Opino que los miembros que componen la permanente de la Unión de Hermandades con su presidente al frente deben de darle una solución, ya que, según dijeron por activa y por pasiva, en todos los medios (y creo que aún siguen diciéndolo, según me han comentado, aunque no estoy muy seguro) que el principal motivo para el cambio de la carrera oficial que pretendían realizar y que fue rechazado por el pleno de hermanos mayores, era ese, el de solventar la papeleta a estas Hermandades.

Pero ahora resulta que hace varios días los hermanos mayores de las Hermandades del Jueves Santo (las principalmente afectadas por la actual carrera oficial en su Estación de Penitencia de la Semana Santa) presentaron un escrito a la permanente de la Unión de Hermandades solicitando, con más de las firmas necesarias para ello, un pleno extraordinario de la Unión de Hermandades para debatir y aprobar, si procede, la modificación de la de la misma y que ésta comience en la Alameda Cristina, a la altura del palacio del marqués de Domecq (lugar dónde comenzaba hace varios años, antes de cambiarse a plaza Aladro).

Cosa que, a mí personalmente, por otra parte, me parece de lo más lógica y de lo más sensata esta propuesta ya que, comenzando en ese lugar se evitarán algunos de los problemas que hay en la actualidad con esta carrera oficial que tenemos desde hace unos pocos años.

Y hete aquí que los miembros que componen la permanente dicen que ya no se toca nada, que si no han querido los hermanos mayores aprobar su propuesta de cambio de la carrera oficial, que ellos no van a hacer nada por cambiar el lugar del comienzo actual y que ésta se quedará tal como está. ¡Toma del frasco carrasco…! ¡Y se quedan tan panchos, tan tranquilos…! No lo entiendo (repito, una vez más, que debo de ser muy torpe).

Sé que a los miembros que componen la permanente de la U.H. los eligen los hermanos mayores para que los representen y para dar un servicio a las Hermandades, sobre todo en la organización de la Semana Santa, (a lo mejor resulta que estoy equivocado, y como todo cambia… quizás también ha cambiado esto y ahora es diferente… No sé), lo cual significa un compromiso con las Instituciones que los han elegido, representadas por sus hermanos mayores, para tratar de solucionar los posibles problemas que se presenten o se puedan presentar a cada una de ellas con vistas a su Salida Procesional en la Semana Santa de cada año.

Según el diccionario de la RAE de la lengua, la palabra compromiso significa, dentro de diversas acepciones que tiene: “Obligación contraída por una persona que se compromete o es comprometida a algo”. Y a mi modesto parecer, el compromiso, la obligación contraída, en primer lugar, con los hermanos mayores es la que digo antes, o sea, tratar de solucionar el problema, que en este caso tienen las hermandades del Jueves Santo en la actual carrea oficial con sus horarios e itinerarios, y después el compromiso con ellos mismos, porque si no lo hacen, o bien estarían mintiendo con respecto a lo que dijeron antes como principal argumento para el, ya “manido y pesado”, cambio de la carrera oficial o no estarían siendo fieles a si mismos y estarían quedando muy mal a su idea de solventar el problema del Jueves Santo.

Que no se me malinterprete, ya que no pretendo arremeter ni atacar a los que componen la referida permanente, pues, por experiencia, valoro muy positivamente el trabajo que realizan, aunque a veces, no esté muy de acuerdo con ellos y no estén acertados, en mi opinión, en sus decisiones. Y esta es una de esas en las que no estoy muy de acuerdo con lo que han manifestado al respecto de este asunto.

Yo creo, y confío plenamente, que estos cofrades que componen este organismo permanente de la U.H. seguro que van a solventar y solucionar este servicio que se les reclama, que van a ser reflexivos y sensatos en su decisión y aceptarán convocar el pleno y que éste, a su vez, sea igualmente juicioso y puedan aprobar esta modificación, que, a mi parecer, es muy liviana y que va en beneficio de todos (o casi).

Los niños, cuando, en sus juegos, ponen la pelota o el balón y no se juega a lo que ellos pretenden o no los dejan que marquen un gol y sean ellos los protagonistas, o no se hace lo que quieren, se mosquean y se llevan la pelota y todos los demás se quedan sin jugar… A ver si ahora, no me lo tomen a mal, vamos a ser como ellos y como no se juega a lo que yo quiero, pues me cabreo y me llevo la pelota y los demás se quedan sin jugar…

Manuel Serrano Jiménez
Manuel Serrano