Tribuna libre de Manuel Rosa, Coordinador de Foro Ciudadano

Como sabéis muchos de los que me conocéis, soy un humilde aficionado al deporte en general y al ciclismo en particular. Un deporte que por cierto además de ayudarme a mantenerme en forma, me ayuda a conocer cada uno de los rincones de Jerez y por tanto me acerca  a cada de uno de los muchos problemas que afectan a los jerezanos y las jerezanas.

Desde mi bicicleta, puedo ver por ejemplo, el estado de la limpieza de las calles, como se encuentran nuestros jardines, cómo funcionan los autobuses, el deterioro del alumbrado público, si las papeleras se vacían o no. Desde mi bicicleta veo cada mañana demasiados coches estacionados, que en otros tiempos estarían en marcha camino de un trabajo,  trabajo que al día de hoy a tantos les falta. Desde mi bicicleta veo incluso muchas caras de tristeza y a la vez veo mucha esperanza en esas mismas caras confiando en que las cosas tarde o temprano mejorarán.

El ciclismo me ha ayudado enormemente en mi vida, cada pedalada es importante, cada pedalada ayuda a la siguiente, no es posible avanzar sin esfuerzo y dedicación y sobre todo, se trata de un deporte de equipo donde hasta el buen ambiente del grupo ayuda para conseguir mejores resultados.

A estas alturas se estarán preguntando ustedes a dónde pretendo llegar con estas líneas. La cuestión es sencilla y por tanto fácil de entender. El día a día  de alguien como yo, que tiene responsabilidades públicas gracias a vuestro apoyo en las urnas tiene mucho de ciclismo. La labor que realizo ya sea reuniéndome con compañeros, con colectivos, asistiendo a cualquier acto  e incluso en las comisiones y los plenos a los que asisto, no puede entenderse sin mirar hacia adelante, sin dedicación, sin entrega, sin el trabajo conjunto de muchas voces anónimas.

Me gusta decir que soy un “ciudadano a pie de calle que tiene la suerte de ser concejal por su pueblo, por sus convecinos”, y lo que estoy viendo y comprobando en las calles de Jerez es precisamente lo que acabo de explicar: la gente tiene claro que no es momento de confrontación, que solo podemos salir de la situación que atraviesa la ciudad si todos arrimamos el hombro. Jerez tuvo un floreciente pasado, un incierto presente que dura ya demasiado y ahora toca mirar al futuro. No es cuestión solo de derecha o de izquierda. De ideologías o debates inútiles. Hay muchas más cosas que nos unen de las que nos separan. La primera, nuestro amor y compromiso por esta bendita ciudad. La segunda, las ganas que todos los representantes políticos tenemos que nuestros vecinos tengan una vida digna, sin vivir de la caridad, con un sueldo mensual fruto del sudor de su frente, con un techo donde resguardarse, con holgura para llenar la nevera y pagar las facturas. Con trabajo, en definitiva.

La etapa puede ser larga, la etapa puede ser dura, pero estoy convencido que todos llegaremos victoriosos al final de la meta. Ese día, juntos, brindaremos porque la ciudad ha recuperado el esplendor que tuvo. Mientras tanto solo queda una cosa, trabajar, proponer y seguir dando humildes pedaladas hacia un Jerez mejor, el que usted y yo queremos. #AhoraFuturo.