“El servicio sin humildad es egoísmo”

La humildad es la actitud de la persona que no presume de sus logros, reconoce sus fracasos y debilidades y actúa sin orgullo. La humildad es una de las más importantes cualidades del ser humano, la cual adquiere una dimensión mucho mayor en la política, porque la política es (debe ser) una vocación de servicio a las personas.

Sin embargo esto no siempre es así puesto que el poder alimenta el orgullo y la soberbia y estos a su vez alimentan más aún al poder.

En estos últimos años han surgido figuras que podemos calificar de “salvapatrias”, que orgullosos consideran ser la única posibilidad para que este país salga adelante, oportunistas que para sacar provecho personal, en lugar de promover la unidad ante la adversidad, promueven solo la fractura y la división y que se consideran que están por encima del bien y del mal.

Creo que eso no es lo que buscan los ciudadanos de los políticos, los ciudadanos no queremos políticos orgullosos de sí mismo, sino políticos que se comprometan con los ciudadanos, no queremos políticos que muestren a diario un ego tan grande como su ignorancia, porque ya lo dijo Gandhi, el “servicio sin humildad es egoísmo”, porque los políticos que no son humildes solo demuestran que sus intereses personales están por encima de los generales y hay que recordar una frase de Cicerón y es que “cuanto más alto estemos situados, más humildes debemos ser”.

Jaime Espinar en rueda de prensa | Imagen de Archivo 11 Julio 2015
Jaime Espinar en rueda de prensa | Imagen de Archivo 11 Julio 2015

Porque los políticos que no son humildes demuestran que solo están en la política por sí mismos, para crecer en su ego, en su imagen, y eso lo vemos a diario en políticos más preocupados en la foto y en el titular que en solucionar los problemas de las personas.

Los ciudadanos no queremos eso, con una cara bonita, con una foto no se arregla nada y con la soberbia mucho menos, los políticos creo que deben reconocer sus debilidades y dejar a un lado el orgullo, es decir actuar con humildad y dejar apartadas las diferencias para remar todos en la misma dirección, porque sólo de esta forma España ira hacia delante, pero no solo económica ni financieramente sino también moralmente.

Los políticos no deben creerse dueños de la verdad absoluta, como comprobamos en los telediarios una y otra vez, deben estar en la calle con los problemas reales de la gente, serles útiles a los ciudadanos y dejarse de debates estériles que no llevan a ninguna parte, ya que  sólo de esa manera podrá salvarse esa brecha que actualmente existe entre los políticos y los ciudadanos.

Pero como en todo no hay que generalizar, solo recordar a esos políticos soberbios la importancia de la humildad, puesto que la mayoría de los políticos en nuestro país, en nuestra comunidad y en nuestra ciudad son personas comprometidas con sus vecinos, que saben escuchar, gente humilde, personas que se consideran un ciudadano más, no un superhéroe que está por encima del bien y del mal, y que sobre todo quieren ser útiles al resto de ciudadanos, personas que practican la política para servir al pueblo no para servirse del pueblo, puesto que eso es en definitiva el ser político.