La alcaldesa, María José García-Pelayo, junto con el director general de Endesa Andalucía y Extremadura, Francisco Arteaga, ha asistido hoy al inicio de los trabajos para el desmantelamiento de las antiguas líneas eléctricas aéreas que atraviesan la zona del Parque Atlántico y el Retiro. Estos trabajos se acometerán, una vez que los técnicos del Ayuntamiento y de Endesa han finalizado las labores de ejecución y puesta en servicio del proyecto de mejora y soterramiento de líneas eléctricas de la zona sureste del municipio, fundamentalmente en la zona conocida como Parque Atlántico.

En la visita han estado acompañados del primer teniente de alcalde, Antonio Saldaña, el delegado de Urbanismo, Agustín Muñoz, junto a otros delegados del Gobierno, así como el presidente de la Federación de Vecinos Solidaridad, Sebastián Peña, el presidente de la asociación de vecinos de Parque Atlántico, Juan Rodríguez Tamayo, el presidente de la asociación de comerciantes, Fernando Sánchez Rodríguez, técnicos municipales y directivos de la compañía, además de vecinos de la zona.

La alcaldesa de Jerez ha destacado la importancia de estas obras “ya que responden a una demanda histórica de la que se beneficiarán más de 10.500 vecinos que habitan en la zona en la que se ha actuado”. García-Pelayo ha recordado que “este fue otro de los proyectos que nos encontramos sin finalizar y en el que se ha estado trabajando de la mano con Endesa para que los vecinos puedan por fin ver culminadas todas las obras con la retirada de las líneas aéreas de alta y media tensión tras el soterramiento del cableado”.

Por su parte, Francisco Arteaga ha asegurado que estos trabajos suponen una importante mejora en la red eléctrica de la zona sureste de la ciudad. Asimismo, ha explicado que “Jerez se ve reforzada en su suministro eléctrico porque las instalaciones alternativas que se han construido tienen una capacidad que se pueden calcular en el doble de las que se están desmontando”.

En el transcurso de la visita, la alcaldesa y el director general de Endesa Andalucía y Extremadura han mantenido un encuentro con técnicos municipales y directivos de la compañía para conocer el desarrollo de los trabajos de desmontaje del cableado.

Si bien se trata de trabajos lentos y de gran complejidad técnica y logística, para lo que será necesario el apoyo y coordinación de los cuerpos de seguridad municipales, está previsto que antes de que finalice el año pueda haberse desmontado la totalidad de las líneas, una vez que se hayan destensado y retirado los conductores (cables) y desmontado los 13 apoyos que recorren varios kilómetros desde la parte urbana hasta la zona sur, y la retirada de 1.800 metros de cableado.

Hasta ahora, estos apoyos daban soporte a cinco diferentes líneas aéreas, dos de alta tensión (66 kilovoltios) entre las subestaciones denominadas Jerez y Cartuja –situadas en la zona urbana de Ronda del Pelirón y la zona próxima al monasterio, respectivamente)— y tres de media tensión (15 kilovoltios) que salen de la primera de estas subestaciones para la distribución a clientes de distintas áreas de esta parte de la ciudad y zona rural.

Con un presupuesto de 3,08 millones de euros, aportados por el Ayuntamiento y promotores, estas obras completan otras actuaciones que entrarán próximamente en servicio para completar un plan de mejora de la parte sur de la ciudad y áreas rurales cercanas, como la subestación Los Negros, ubicada en el núcleo de El Portal, que podría comenzar a funcionar antes de que finalice el año. Estas actuaciones se incluyen dentro de las mejoras que se están llevando a cabo en la red general de la ciudad.

Para esta actuación, que supone una mejora de la calidad del servicio de transporte y distribución eléctricas en la ciudad y de reparto eléctrico a los clientes, al optimizar la reconfiguración de la red y facilitar un reparto de cargas más equilibrado, se han utilizado elementos eléctricos de avanzada tecnología; así, los materiales de última generación usados confieren a las nuevas líneas mayor seguridad, capacidad y resistencia.

Los cables empleados van bajo tierra apantallados y entubados para facilitar las tareas de detección de incidencias, reparación y/o sustitución en caso de averías y evitar el efecto corrosivo al discurrir soterrados, lo que aumenta y asegura la disponibilidad de la red y, por tanto, del suministro.