La delegada Bienestar Social, Igualdad y Salud, Isabel Paredes, acompañada de Isabel Gómez Chacón, presidenta de la Asociación ADR-Promedia Mediadores de Conflicto, Mónica Botas González, presidenta de Sinfonía Mediación, Josefina Benítez Duarte, presidenta de Mediante, ha presentado la campaña de Mediación Familiar Municipal para fomentar la cultura de mediación. La delegada ha recordado que se cumple un año desde que la alcaldesa de Jerez firmase un convenio con las tres entidades de mediación con el objeto de ofrecer y fomentar el acceso a programas y servicios de Mediación Familiar de forma gratuita, en el ámbito de los Servicios Sociales, “como un recurso eficaz para resolver conflictos, reforzar las relaciones familiares y sociales, y asegurar la protección integral de los menores”. 

Con la firma de este convenio el Ayuntamiento “quería dar una respuesta al importante retraso que registra Andalucía, y Jerez, en la implantación de este servicio a pesar de contar con una Ley de Mediación andaluza. “Llevamos años de retraso respecto a otras Comunidades Autónomas; y nos parecía primordial contar en Jerez con centros de mediación familiar públicos, dado que la familias es el núcleo fundamental de la sociedad; la familia es el mayor espacio de cohesión y sostenibilidad social y en estos momentos de crisis hemos visto el gran apoyo que supone para la sociedad la institución familiar”. Isabel Paredes ha explicado que las nuevas realidades sociales, los nuevos modelos familiares, los cambios estructurales han producido situaciones de estrés que no son asumidas por las familias y que ha supuesto que los menores se desarrollen entorno social no adecuado. Prueba de ello es que “la Fiscalía General del Estado ha alertado de un preocupante incremento de casos de violencia intrafamiliar ejercida por los hijos adolescentes sobre sus progenitores, asegurando que en estas infracciones no hay distinción de clases sociales y, en su mayoría, este fenómeno tiene como protagonistas sobre todo a varones; el 90% de los casos con edades comprendidas entre los 15 y los 17 años”, ha recordado. 

Ante situaciones conflictivas hay dos salidas: los juzgados o la mediación; y unos claros protagonistas, que son los menores triangulados. “En las últimas décadas se han producido muchos cambios sociales en diferentes ámbitos: laborales, familiares, políticos, etc. Pero parece que la institución familiar es la que más ha evolucionado. Surgen nuevas formas de convivencia: uniones de hecho, familias monoparentales, familias reconstituidas que aportan hijos de uniones anteriores, que propician la aparición de conflictos familiares complejos”, ha señalado. “Sólo uno de cada ocho padres se atreve a denunciar la violencia de hijos contra progenitores, y los jóvenes que las cometen son reincidentes. Los datos lo dicen todo: los casos no cesan y van en aumento. Un hecho que los expertos atribuyen a las nuevas formas de educar a los hijos, mucho más permisivas. Es necesario ante un problema de este calibre la implicación de todos en la reeducación del menor”, ha afirmado.

La delegada ha añadido que antes estas nuevas realidades y situaciones sociales de los menores, el Ayuntamiento apuesta por la suma de esfuerzos con dos elementos fundamentales, la complementariedad y transversalidad, para dar respuestas con programa específicos Además, en el marco del Plan Estratégico de Servicios Sociales, Igualdad de Oportunidades e Inclusión 2012-2015, se pone en valor la igualdad de oportunidades como principio inspirador de este servicio, ya que lo pone a disposición de las familias con menos recursos económicos. Y ha recordado que en momentos como los actuales el Ayuntamiento ofrece recursos como el Observatorio de Violencia de Género, el programa Emerge (con 317 intervenciones en un año), el Punto Encuentro, y ahora el Servicio de Mediación Familiar. “La evaluación de los programas es permanente para reducir el retroceso de los servicios sociales. Desde el principio de la legislatura detectamos un retroceso del Sistema de Servicios Sociales; vimos que no se podía construir sobre políticas fragmentadas, hoy apostamos por la vertebración. El Plan de Infancia y Familia será uno de los ejes sectoriales del Plan Estratégico. El Ayuntamiento es la administración más cercana al ciudadano y responsable de los Servicios Sociales Comunitarios de atención a la familia y la infancia” ha asegurado.

Isabel Paredes ha añadido que en la sociedad no hay cultura de mediación a pesar de ser el proceso que facilita la comunicación entre personas que están en conflicto, y que da herramientas para el diálogo e intenta mostrar un camino hacia la solución de los problemas familiares sin tener acudir los juzgados. “Ponemos en marcha esta campaña informativa porque va a redundar en la mejora de las relaciones familiares y va a permitir un marco evolutivo de nuestros menores en condiciones óptimas; creándose una mayor cohesión, reduciendo los espacios de dificultad y originando espacios de oportunidad. Vivimos unos tiempos en los que hay marco legal de protección social pero la realidad y los acontecimientos nos dicen que también hay una mayor desprotección en situaciones de conflicto familiar, y vemos como los menores son utilizados para otros fines que no contribuyen a un adecuado desarrollo evolutivo”. 

Ha señalado que las rupturas de pareja es una de las variables a destacar para entender los cambios vividos en la institución familiar. “Con el trascurso de los años podemos observar que un importante número de casos se resuelven mutuo acuerdo por encima de contencioso, pero la realidad es que existe mucha demanda en los juzgados por incumplimientos de las medidas; una situación que ha colapsado los juzgados produciéndose muchos daños irreparables a los menores”, ha afirmado. 

En este contexto, la delegada ha repasado los datos de separaciones del Juzgado de Familia de Jerez: Contencioso: 248 (2010), 257 (2011), 224 (2012), 261 (2013); Por mutuos acuerdo: 292 (2010), 291 (2011), 286 (2012), 273 (2013). “Datos que refuerzan la necesidad de un proceso de mediación para evitar un colapso judicial. La mediación es una herramienta que tiene una alta rentabilidad social y un coste económico mínimo; pero es una gran desconocida”. Ha señalado que de los seis casos atendidos por el programa municipal, cinco han sido porque la relación entre ambos progenitores seguía siendo muy conflictiva, hasta el punto de empezar afectar a los hijos de ambos. “Y todo ello a pesar de que ya habían concluido los trámites de la separación o el divorcio, y por lo tanto ya se contaba con convenios reguladores. De hecho, la mayoría de estos casos fueron derivados desde Salud Mental Infantil, que fue quién identificó la conflictividad entre los padres como la causa principal de los trastornos de los hijos”, ha manifestado. “Desde el principio entendieron que acceder al Programa de Municipal de Mediación Familiar podría suponerles tanto un ahorro considerable de tiempo como de dinero, sin mencionar la posibilidad de alcanzar un mejor acuerdo que el que surja del Juzgado”, ha añadido.

Mónica Botas ha subrayado la importancia que tiene que las administraciones, desde todos los ámbitos, pero sobre todo del ámbito local, den un impulso a la mediación porque la conflictividad en el ámbito familiar es cada vez más patente. “Es un problema serio, que no sólo colapsa los juzgados sino que, sobre todo, produce daño en el seno de la familia. No olvidemos que a la familia se la sigue viendo, por lo que cuanto más fácil sea la convivencia menos conflicto habrá. Llevamos mucho tiempo acudiendo a la vía judicial, que en muchos casos es la única vía, pero en la mayoría de los casos el desconocimiento impide acudir la mediación, y acudimos a un procedimiento que tiene menos ventajas porque dicta unas medidas a cumplir, donde decide un tercero, mientras que con la mediación las familias sobre todo aprenden a resolver sus propios conflictos y a dialogar”, ha asegurado. 

Josefina Benítez Duarte ha hecho hincapié complejidad de los nuevos modelos de familia. “Hay casos violencia de los hijos contra los padres. La mediación no es la panacea pero el coste es menor que si judicializamos cualquier conflictos. La mediación es llegar a un acuerdo justo, equitativo; aprender a negociar a consensuar, a usar el diálogo y a no canalizar la frustración de un problema, a no usar el odio, la pelea. Hoy hay hijos rehenes e hipotecados, hay que luchar por esos niños y dejarlos al margen de la separación y del divorcio. La mejor manera es recurrir al diálogo y a la mediación”, ha asegurado.

Isabel Gómez ha resaltado que es necesario avanzar en la cultura de la mediación. “La sociedad debe ser consciente de que en su manos está la herramienta para resolver su propios conflictos y que la mediación no es un tercero al que se acude para que se los resuelva. En todas las sesiones hemos detectado lo mismo, las partes acuden a la mediación pensando que los mediadores les vamos resolver el conflicto. Es un problema de fondo, de formación de la sociedad. La mediación obliga a poner de mi parte, a aprender a dialogar. Las familias deben saber que somos unas personas que les vamos ayudar pero son ellos los que deben resolver el problema. Hemos conseguido que las partes dialoguen”, ha subrayado.