López Simón indulta un zalduendo

Talavante y López Simón salen por la puerta grande de Jerez

Crónica de la 2ª jornada de la Feria del Caballo 2016 de Jerez
Jerez de la Frontera (Cádiz). Viernes, 6 de mayo de 2016. Segunda corrida de la Feria del Caballo 2016. Cielo gris encapotado que acabará lloviznando. Lleno completo, con el cartel de “No hay billetes”.Toros de Zalduendo, con pesos entre 475 y 500 kilos; en general bien presentados y alguno un poco alto; aplaudidos el primero y el sexto en el arrastre, el tercero, indultado y el quinto, pitado.

1 toros jerez

José Antonio Morante de la Puebla: pinchazo, entera algo contraria y dos descabellos; palmas. Pinchazo y media desprendida; silencio.
Alejandro Talavante: estocada entera algo trasera que resulta rápida; dos orejas. Estocada entera desprendida; silencio.
Alberto López Simón: entrada a matar recibiendo simulada; dos orejas y rabo. Estocada entera desprendida; oreja.

Entre las cuadrillas, el primer picador de Talavante y el segundo de Morante fueron aplaudidos al retirarse. Hubo buen tercio de banderillas en los dos toros de Talavante; por contra, el Lili anduvo desconocido.

Talavante y López Simón salieron a hombros por la puerta grande.

José Antonio Morante de la Puebla, que vestía de celeste y azabache, recibió a su primero con buen saludo capotero al paso rematado con media. Después de un mal puyazo, quitó con tres chicuelinas arrebujadas y media que encendieron al tendido. Con la muleta recibió en tablas por alto a un berreón y pasó a una tanda con enganchones; con la izquierda estuvo en el tercio y alguno salió ligado; en tablas bajó la mano pero con más enganchones; una última con la derecha no pasó de desaliñada.

2 toros jerez

A su segundo, bien armado, lo lanceó al paso y con enganchones y algún pase limpio. Lo llevó por delantales para un buen puyazo aunque el toro empujaba alto. Araujo tuvo que poner dos pares, buenos. Inicio de ayudados por alto, trinchera y espaldina; se va al tercio para serie en redondo y es desarmado, antes de otra serie, ahora sí, con mando; con la izquierda baja la mano en pases variados; vuelve a la derecha para serie porfiona con algún trallazo, antes de una serie en cercanías. Sin embargo, las palmas son para la banda por la Concha Flamenca.

Alejandro Talavante, de lila y oro, saludó a su primero con una mezcla de verónicas, semitijerilla, chicuelina y larga natural, avanzando hacia los medios. Después de la vara, en que el caballo fue derribado, hizo el quite por gaoneras cuando el picador estaba ya en el patio (es una buena manera de hacerle perder el sentido al quite).

Brindó al público e inició con estatuarios en los medios, con algún cambio por la espalda y molinete de mano bajo, que animan al público; viene una serie buena con mando y bajando; otra profunda, con cambio de mano; luego el toro se raja y en tablas le saca otra serie pero se sigue rajando; se decidió al toreo de frente con la derecha, bajando para sujetar al que se quiere ir; un serie con la izquierda en redondo fue muy aplaudida y terminó con manoletinas, también muy aplaudidas.

A su segundo, lavadito de cara y trastavillado de patas que oyó palmas de tango, lo recibió con lances sosos. Tras un puyacito, cae y siguen las protestas.

3 toros jerez

Tras la demostración de maestría de Trujillo, un inicio con ayudados por alto y trinchera sirve para que el toro vuelva a caer; con la izquierdo hubo una tanda de aliño para aliviar y vuelve a caer. Tras la estocada volvió a caer rápido pero no se sabe si por voluntad o por fuerza.

Alberto López Simón, vestido de fucsia y oro, a su primero, Tonteras de nombre, bonito y con patas en la salida, lo recibió con verónica al paso y de lentitud progresiva. En el caballo la pelea fue sin esfuerzo. El brindis fue a un particular, Miguel Ángel Gil, y el inicio fue con trincheras y cambio de mano; se fue a los medios para una serie en redondo; luego vino otra bajando las manos; se quitó las zapatillas y vino otra serie, jaleada, con cambio por la espalda, y luego otra, que empezó con la derecha y continuó con la izquierda; también bajando y en redondo, jaleada; bajo los compases del pasodoble Padilla, vuelve a la mano derecha y el toro colabora haciendo el avión,; se ve que es toro bravo; vuelve a la izquierda en los medios y el toro humilla a cada vez, toreo en redondo ovacionado; otra vez con la derecha, ahora para citar de frente y a compás abierto torear con lentitud.

4 toros jerez

Tras recoger la espada, cita de rodillas ligando entre aplausos; otra serie a compás abierto y asoman algunos pañuelos; vienen las manoletinas y aumentan los pañuelos que piden el indulto; hasta tres veces se prepara para matar pero los gritos de no, no lo detienen y le hacen seguir toreando a un animal que sigue respondiendo; los pañuelos son ya multitud y, persistentes, obligan al presidente a sacar el pañuelo naranja; Tonteras acude a los capotes y se va del ruedo sin cabestros.

A su segundo, enmorrillado pero sin pitones, lo saludó en el tercio avanzando con lentitud y cerrando con larga. Un volatín del toro compensó que había salido del caballos sin picar. Brindó al público pero no sabemos si nadie le ha enseñado que el brindis al respetable debe ser el primero o es que el particular brindado le importa al torero más que el público. Después de doblones por bajo en tablas se fue a los medios para torear en redondo pero el bicho protestaba; viene otra serie, y empieza a humillar, y otra, rematada con el de pecho; con la izquierda hay una buena serie en redondo, antes de que la banda reciba sus aplausos por Nerva; dos series más bajando y ligando, con molinete; con la derecha otra vez, en redondo y cambio por la espalda y con la izquierda, ayudados por bajo. El toro se fue a morir solo en tablas, lejos de los hombres y, tras resistirse a caer, lo hace entre aplausos a una muerte bella.

5 toros jerez

Quede para días posteriores la diatriba sobre si el indulto de hoy fue justo o excesivo. Algunos en el tendido movían la cabeza y decían no, heridos en su dignidad; me pregunto si esos mismos el día anterior movieron la cabeza, heridos en su dignidad por el bochornoso espectáculo de las mulillas y el tractor, por cierto, espectáculo que, pese a nuestros temores, no se repitió (bendito sea Dios).

4 tractor de arrastre