Incalificable

Ha aparecido en algunos medios de comunicación que un sacerdote de una parroquia catalana, concretamente Don Joan Pujol i Prat, que es un párroco de Sant Feliu de Guíxols (Girona) que impregna sus sermones de un discurso independentista a la altura de un político de JPS o de ERC.

Joan Pujol i Prat

Y no sólo eso, sino que además el cura también ejerció de experto jurídico para criticar y denunciar la actitud de la jueza Carmen Lamela, de la Audiencia Nacional por su actuación con los golpistas.

¡Ah! Y si alguien no estaba de acuerdo con su homilía y su manera de proceder lo expulsó de la Parroquia. ¡Toma ya! Eso es proceder de manera cristiana y democrática. A este párroco le llamo un rebelde que va fuera de la línea de lo que S.S. El Papa Francisco ha dicho hace unos días en torno a este, ya manido y pesado, conflicto catalán.

Ahora me explico su actitud de no respetar las leyes españolas. ¿Cómo lo va a hacer si no respeta ni hace caso de lo que dice el Santo Padre? Pero además algunos Obispos catalanes, encabezados por el de Solsona, que, por cierto, llamó guerrilleros a la guardia civil y a la Policía Nacional por su actuación el día del referéndum ilegal, tampoco van muy en la línea que les marca El Papa, y que, a mi torpe entender, deben seguir de manera firme. Pero no, no actúan así y con ello contentan no a Dios, como deben hacer, (según dice el Evangelio “dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”) sino que lo hacen con los políticos, que además, adjuran de la Iglesia Católica y de la religión cristiana.

No es pecado el ser independentista ni mucho menos, faltaría más, pero dentro de unos cauces legales y de lo que marca la ley, respetándola y cumpliéndola, y no azuzando la inobservancia de la misma, como hacen estos sacerdotes (creo que he leído en alguna parte que son más de trescientos), que lo que hacen es lo contrario de lo que el sentido común de un sacerdote, en mi opinión, debe hacer, por lo que si animan a este incumplimiento, ¿cómo le van a decir a los fieles que cumplan con la Ley de Dios? ¿Con qué cara le van a pedir a sus feligreses que lo hagan si ellos no la cumplen?

Soy creyente y practicante. O sea, me considero y soy cristiano, católico, apostólico y romano, y por supuesto ESPAÑOL. Vaya esto por delante para clarificar mi postura ante la que ha mantenido este/os sacerdotes y la que mantiene la Conferencia Episcopal Española (CEE) en relación con el ya “manido” y cacareado proceso catalán, sobre el que dijeron en un comunicado en el pasado mes de Setiembre, “que tenía derecho a votar”, y que hacen suyos “los deseos y sentimientos manifestados recientemente de forma conjunta por los obispos con sede en el territorio de Cataluña”.

Son incalificables, si lo digo con la voz muy clara ‘INCALIFICABLES’, ya que opino que los Obispos y sacerdotes si hablan, deben de hablar por el conjunto de los católicos y no por el de unos pocos, además “separatistas” (entre los que se encuentran sacerdotes y obispos catalanes) que son partidarios de incumplir las leyes animando al pueblo creyente a que lo hiciesen.

¿Qué pasaría si un Obispo o sacerdote dijera que hay que incumplir la ley de Dios o de la Santa Madre Iglesia porque va y atenta contra su libertad? ¿Y si un cristiano dice que no cumple con la normativa de su diócesis porque atenta contra su derecho a decidir? ¿Y si S.S. El Papa Francisco dicta alguna normativa eclesial con la que no están de acuerdo algún Obispo o sacerdote? ¿Anima al resto de católicos a que lo incumplan?

El apoyar la independencia ilegal, y ahí están los expertos juristas, como el Tribunal Constitucional, el Tribunal superior d Justicia de Cataluña y los jueces y magistrados que lo certifican, significa que se va contra la ley que todos los españoles hemos votado y aprobado por referéndum, como es la Constitución Española.

Por lo tanto, no concibo que en la Conferencia Episcopal ESPAÑOLA vaya cada Obispo por su cuenta y el presidente de la misma, el Nuncio o la Santa Sede no le llamen la atención a estos sacerdotes y Obispos y los dejen que prediquen, aplaudan y promuevan lo que han realizado unos delincuentes incumpliendo las leyes, sobre todo de la Constitución Española, y las sentencias de los Tribunales de justicia.

Por eso digo que es increíble que, en Cataluña, haya religiosos, sacerdotes y demás, que repito pueden tener su ideología independentista y que es respetable, pero que también respeten a los que no piensen como ellos, y que no animen y apoyen el no cumplir las leyes que emanan de los jueces a través de sus tribunales correspondientes y sobre todo la ley suprema de la Constitución Española.

Manuel Serrano Jiménez
Manuel Serrano