Carta de Antonio Saldaña, secretario general del PP Cádiz, a Susana Díaz en la que realiza una reflexión sobre la actualidad de Andalucía 

Querida Susana,

Te escribo estas líneas como un ciudadano mas, para trasladarte mi opinión en relación a lo que esta aconteciendo en Andalucía y todo lo que rodea a tu precipitada convocatoria de elecciones. En estas elecciones no pretendes hablar de Andalucía, sólo buscas hablar de ti.

Ante todo, felicitarte por la campaña de imagen y de propaganda personal que has desarrollado durante este último año. Felicita de mi parte a tus asesores porque han conseguido en poco tiempo proyectar tu imagen en toda España con apenas cuatro frases y unas fotos. Mas en España que en Andalucia, claramente porque eso es lo que te interesaba.Todo esto tiene más mérito teniendo en cuenta que tu trayectoria no te avala y no se te conoce ningún éxito de gestión en ninguno de los cargos que has desempeñado. Crear una marca sin tener un buen producto detrás y sólo basado en la fachada,es muy meritorio. No obstante, la historia demuestra que una marca no triunfa si no tiene detrás un buen producto. Es una ley no escrita, pero se cumple. Es cuestión de dejar pasar el tiempo para tu marca se marchite, para que tu misma te marchites.

Debo decirte que no me sorprende en absoluto que hayas convocado las elecciones traicionando a tus socios de gobierno, pensando en tus intereses personales y utilizando a Andalucía como plataforma para escalar en tu partido y disputarle a Pedro Sánchez la candidatura del PSOE en España. No me sorprende, la verdad, y mucho menos conociendo tu trayectoria política, en la que desde tus inicios todas las persona que te ayudaron al final fueron traicionadas por ti. Andalucía te ha ayudado a hacerte famosa en España y ahora la estas tratando como tantas veces hiciste con otros.

Hasta cierto punto puedo entender el poco aprecio que le tienes al cargo que actualmente ostentas de presidenta de todo los andaluces y que tu ya piensas que se te queda pequeño. Puede ser normal, sobre todo teniendo en cuenta que te los has encontrado casi de regalo, sin esfuerzo, sin pasar por las urnas y después de toda la vida militando en un partido que se considera dueño de Andalucía por derecho natural y de forma hereditaria. Para ti, ser presidenta de la Junta de Andalucía no tiene valor alguno porque no has tenido que trabajar duro para conseguirlo. Durante años al PSOE se le ha votado en Andalucía, sin juzgar ni mirar la gestión, pero eso afortunadamente esta cambiando. Os habéis convertido en estos treinta años en los nuevos caciques, manejando las administraciones como si fuesen vuestros cortijos y utilizado el dinero público para condicionar la libertad de las personas. Predicáis socialismo y pretendéis seguir viviendo como marqueses. Sois, sin ninguna duda, la verdadera casta andaluza.

Todo el mundo en Andalucia es consciente de que estas deseando marcharte a Madrid y que lo que menos te preocupa es solucionar los problemas de Andalucía. Te interesa seguir manteniendo a nuestra tierra como el territorio más castigado por el desempleo y las desigualdades y te interesa seguir echandole la culpa a otros sin asumir la responsabilidad.

A día de hoy representas el lado más oscuro de la política en Andalucía. Tu partido tiene una gran deuda histórica con los andaluces, una deuda que no se paga con dinero, ni con todo el dinero del mundo. La gran deuda histórica del PSOE con nuestra tierra es haber coartado la libertad de las personas, haber buscado convertirlos en dependientes del sistema y de los políticos de turno, haber robado la ilusión a millones de andaluces de ver prosperar a su tierra, haber mantenido a la tierra con más oportunidades de España como la más dependiente. Los andaluces nunca podremos olvidarlo.

La historia sabrá poner a todos los que habéis traicionado a nuestra gente en el sitio que os corresponde. Cuando la libertad con mayúscula tome las riendas de Andalucía y la perspectivas del tiempo permita analizar vuestro paso por las instituciones, muchos andaluces os recordaremos que pusisteis a todos los andaluces al servicio de unos pocos y que Andalucía fue para ti simplemente un felpudo donde limpiar tus zapatos de diseño antes de montarte en un Ave hacia Madrid. Ese será tu mejor recuerdo de una tierra a la que le habéis robado la ilusión de ser lo que siempre pudo ser.