Comisión de investigación

“El partido de Rivera quiere convertirse en el adalid contra la corrupción. Pero sólo la corrupción del Partido Popular”

Sobre el papel, desde la época de la Ilustración francesa y con el marchamo de la legalidad, un estado democrático como el que se supone es España se fundamenta en tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Los tres son independientes entre sí, aunque parezca lo contrario por el empeño que pone la clase política.

BARCELONA, EFE/ Andreu Dalmau

No me imagino al poder Judicial legislando. Es decir, no sería lógico que un juez que no ha sido elegido por nadie promulgue leyes. Los jueces investigan delitos, con la inestimable colaboración de las Fuerzas de Seguridad del Estado y, posteriormente, juzgan, condenan o absuelven.

Tampoco me imagino al poder Ejecutivo juzgando a un chorizo navajero o a un delincuente de cuello blanco. Ni al pleno del Congreso de los Diputados – poder Legislativo – reuniéndose en sesión solemne para enviar a la cárcel a un traficante de drogas. No. Las cosas no funcionan así.

Sin embargo, algunos parecen dispuestos a convertir el poder Legislativo en Judicial, no por su afán de hacer justicia – para eso están los jueces – sino en una insaciable  e irrefrenable muestra de ambición política.

Ciudadanos  – me refiero al partido político- y su líder Albert Rivera tienen como misión, principal y sacrosanta misión, investigar la financiación del Partido Popular. Y me parece bien que cualquier sospecha de ilegalidad se investigue por quien debe investigar. Es decir, por los jueces y las Fuerzas de Seguridad. Pero no. Ciudadanos quiere que esa investigación se realice en el Congreso de los Diputados, que no cuenta con un triste guardia civil chusquero para apoyar una investigación seria.

El partido de Rivera quiere convertirse en el adalid contra la corrupción. Pero sólo la corrupción del Partido Popular. Para qué investigar cómo se financia el PSOE, el PNV, Podemos o, por qué no, los nacionalistas catalanes y su ya famoso 3%. Y ya de camino, la de Ciudadanos. Pero eso, mejor no. Para qué.

Es curioso que el empeño de Ciudadanos por investigar las cuentas del PP. Ambos partidos coinciden en el espectro ideológico. Los resultados electorales y las previsiones demoscópicas de ambas formaciones se comportan con los vasos comunicantes: suben los de Rajoy, bajan los de Rivera. En río revuelto…

Pero también es muy curioso que se haga pública parte de un sumario – poder Judicial – declarado secreto sobre posible financiación ilegal del Partido Popular en Madrid el mismo día que Rivera y Rajoy se ensalzan en el Congreso, que es el poder Legislativo, por la creación de una comisión de investigación sobre las cuentas del PP.

En cualquier caso, y por la experiencia, las comisiones de investigación habidas en España, no sólo en el Congreso, sino en parlamentos autonómicos o ayuntamientos tan sólo han servido para proporcionar ruido mediático y esparcir mierda política sobre el PP, que es lo que Albert Rivera pretende.