La artista y decoradora Ana Durán expone por primera vez sus obras y ha elegido para ello su ciudad natal (Jerez). Hasta el próximo día 15, la luz, la belleza, la profundidad, el ingenio se presentan en veinte obras de metacrilato que llenan de colorido e imaginación la Sala Julián Cuadra, además para una causa benéfica: la Fundación Manuel Maestre Dávila.

Ana Durán, licencia en Empresariales, se define como una trabajadora nata. Su inquietud por las nuevas y conocimientos de la decoración le han empujado a descubrir una técnica personal y original “para hacer cuadros de las dimensiones que quieras; cuando decoraba siempre quería hacer cuadros grandes, con esta técncia se puede”. Ahora elabora series de pinturas de numerosos autores nacionales e internacionales que desean convertir sus obras en un gran lienzo de metacrilato de Ana Durán. “Me meto en internet y busco cuadros que me gusten para decorar”. Tras contactar con el autor les ofrece su técnica. “Algunos le hace hasta gracia y todo el mundo me dice que los cuadros quedan muy bonitos; que se realzan muchísimo, y los mismos pintores se quedan asombrados”.

Ana Durán nunca había expuesto su obra al público, hasta ahora. Impresionada durante visita por la labor de la Fundación Manuel Maestre Dávila en el Hogar San Junan surgió la idea de ayudar de alguna forma a las voluntarias de este recurso social. “Cuando visité el Hogar San Juan me quedé impresionada por el trabajo que realizan las voluntarias y el hermano Juan Carlos y pensé: en esta vida hay que ayudar a los demás en lo que se pueda pero no sabía cómo”.

Dicho y hecho. Un amigo (Javier de Torre) le animó a montar una exposición benéfica (la primera) en su Jerez natal. Previamente, pintores sevillanos también reclamaron sus obras en la capital hispalense. “Me hacía mucha ilusión que la primera fuese en Jerez y la preparé. Que sea para una causa benéfica me hace sentirme bien”. De Jerez a Córdoba, donde le esperan el próximo 12 de junio. “A todo el mundo que viene a la exposición le encantan los cuadros”. Pero Ana Durán tiene un deseo. “Me gustaría crear un cuadro de gran formato, de unos 8 metros. Estoy deseando que me encarguen un cuadro gigante”, piensa que sería espectacular.

Cada obra expuesta dispone de un sello de calidad donde figura el nombre del autor (pintor), el número de serie y el nombre del cuadro. Hasta el próximo día 15 los amantes del arte y la cultura tiene una oportunidad de admirar estos trabajos en la Sala Julián Cuadra (se accede por el Museo).