“La primera plataforma de evangelización es la familia”

Entrevista a Diego Moreno, ecónomo diocesano, responsable de las cuentas en la Diócesis de Asidonia-Jerez

Diego Moreno Barba, nacido en Jerez en 1959, es el ecónomo diocesano encargado de los asuntos económicos de la Diócesis de Asidonia-Jerez desde hace ya seis años. A pesar de no ser economista, Diego trabaja junto a un equipo de personas que le ayudan en su tarea diaria. La Diócesis hace pública sus cuentas anualmente, y el curso pasado los resultados arrojaron un importante superávit, al ingresar 5,5 millones de euros y gastar 5,13. Junto a él, repasamos algunos de los asuntos que le conciernen en su día a día y el papel de la iglesia en estos complicados tiempos que corren.

La labor de este ecónomo no es sencilla, ya que la diócesis de Jerez, como se le conoce, abarca gran parte de la zona norte de la provincia de Cádiz, donde se incluye la Costa Noroeste de Cádiz, la Campiña de Jerez, la Sierra de Cádiz y la mayor parte del término municipal de El Puerto.

Este año, el lema escogido para celebrar el día de la Iglesia Diocesana es ‘Somos una gran familia, CONTIGO’.

Así es, y el acierto del lema reside en que sólo desde la convicción de pertenencia se puede ofrecer la actitud de corresponsabilidad que cabe esperar de todos los miembros de la Iglesia, seamos ordenados o laicos. Somos una familia en la fe, lo somos en las actitudes para con nuestros hermanos especialmente los que más nos necesitan y lo somos ante una sociedad a la que tanto tenemos que ofrecer.

¿Qué mensaje se pretende transmitir?

El que emana del Evangelio: somos hermanos y reconocemos que las gracias que compartimos tienen origen en el Padre. Somos una familia. Es cierto que la campaña del Día de la Iglesia Diocesana tiene una importante componente económica, hay que garantizar el sostenimiento de cuantas acciones pastorales y sociales ponemos en marcha. Pero antes es preciso que los fieles se sientan arte y parte a todos los niveles.

¿En qué consiste su labor dentro de la Diócesis?

Soy el ecónomo, responsable de las cuentas en la Diócesis de Asidonia-Jerez. Administro los bienes de esta Iglesia local acompañado por un equipo técnico y jurídico que orienta esta labor que no es nada fácil. Nuestro reino no es de este mundo pero poco podríamos hacer sin un mínima estructura que garantice el provecho de nuestra labor. Y lo hacemos desde una gran transparencia, con los datos siempre al alcance de todos.

¿A qué están llamados los cristianos el 12 de noviembre?

En un primer momento a revisar su compromiso con la Iglesia, que se sientan parte de esa gran familia que proclama el lema. Es una campaña para la sensibilización en esa pertenencia. Desde ahí, en un segundo momento, toca comprobar como podemos cada cual corresponder desde el apoyo también material al sostenimiento de su parroquia, de las acciones pastorales, la conservación de nuestros templos, el Seminario o el clero.

¿De qué manera puede colaborar una persona con la Iglesia?

El modo más común, y que no debiera olvidar todo aquél que quiera ayudar a la Iglesia, es la crucecita al realizar la declaración del IRPF. También hay donaciones con las que es posible ayudar. A lo que aspiramos es a que esa corresponsabil¡dad se plasme en una cantidad que puede ser pequeña pero que es interesante que sea periódica (mensual, trismentalmente…). Y, por encima de todo ello, el voluntariado, la prestación personal, la implicación…

¿A qué se dedica el dinero que se recauda durante la jornada?

Le he apuntado en una de las preguntas anteriores. Los ingresos que recibe la Diócesis, los de esta campaña expresa u otros a lo largo del año, van encaminados en su mayor medida al sostenimiento de las parroquias, con más del 50%. Las acciones pastorales, la conservación y funcionamiento diocesano, el sustento de clero y personal, las obras que nunca cesan en templos y casas parroquiales, el Seminario…

Imagino que la crisis ha azotado también en un amplio sentido a la Iglesia y mucho más en Jerez, pero ¿qué balance se puede hacer en cuanto a los ingresos y gastos obtenidos en 2017?

La crisis nos ha tenido en un vilo, como a toda la sociedad. Pero en la Iglesia confiamos en Dios y no hemos cejado en el empeño de seguir acometiendo cosas. No olvidéis que ha sido en plena crisis cuando hemos rehabilitado la iglesia de Santiago. Cuenta la Diócesis con un presupuesto superior a los 5 millones de euros. La mayor parte de los ingresos  vienen de las parroquias, destinatarias además de la mayor parte de los gastos.

¿Cómo se puede colaborar con la iglesias además de acudir los domingos a misa?

Aprovechamos la campaña del Día de la Iglesia Diocesana para invitar a los feligreses a comprometerse con sus parroquias. Desde prestarse a una labor de voluntariado tan necesaria en campos como Cáritas, catequesis u otras pastorales. Y también, en lo económico, asumiendo una cuota mensual, trimestral o anual en función de las posibilidades de cada cuál. Poquitos que se suman periódicamente, de eso se trata.

¿A qué necesidades se enfrenta una Parroquia diariamente?

Pues desde cosas tan previsibles como los suministros (luz, agua…), la limpieza y el sostenimiento del párroco (con un salario básico de apenas 700 euros) hasta otras cosas necesarias para que las celebraciones o las labores pastorales (caridad, catequesis, atención de enfermos…) puedan desarrollarse con normalidad. Y luego, cuando los años pasan, son inevitables las obras de rehabilitación que además permiten lucirlas para los visitantes.

¿Qué importancia tiene para los padres inculcarles a sus hijos los valores de la Iglesia?

La primera plataforma de evangelización es la familia. Los lazos estrechados en ese marco invitan del mejor modo a sumar a los bienes básicos que los alimentos y otros cuidados proporcionan aquellos valores que contribuyan a hacerlos mejores personas. Por ello no es gratuito que sea a la concepción familiar de los lazos entre los hijos de Dios a la que confiemos este año nuestro mensaje: ‘Somos una gran familia contigo’.