Espectacular nacimiento de un bebé en el pasillo de un hospital

Como es su sexto hijo, sabía perfectamente en qué momento del parto se encontraba, sabía que no llegaría a tiempo

Jes Hogan, quien ya había pasado por otros cuatro embarazos y tenía 5 hijas, comenzó a sentir que las contracciones aumentaban en intensidad muy rápidamente, por lo que le dijo a su marido: ¡Travis, creo que ya está aquí!

Jes y su marido Travis se dirigieron al hospital de Kansas, en Estados Unidos, lo más rápido que pudieron. Y de camino, avisaron a la amiga fotógrafa que ya había inmortalizado antes el nacimiento de sus anteriores hijos. La joven llegó al hospital pero no pudo avanzar mucho. En medio del pasillo, sintió que no podía esperar más.  En ese momento llegó Tammy, la fotógrafa, y consiguió captar unas asombrosas imágenes que se han hecho virales por todo el mundo.

La fotógrafa de nacimiento de Jes, Tammy Karin de Little Leapling Photography , llegó al hospital justo a tiempo para capturar estas fotos únicas en la vida. Tammy ha comentado que le gusta tomar fotos de nacimiento que son completamente naturales: “El nacimiento es muy impredecible y siempre aparezco lista para casi cualquier cosa. Quiero capturar la emoción en vivo y en directo, así como las emociones de las personas, y eso no se puede planificar”.

El caso es que Jes y Travis llevaban esperando al pequeño Max mucho tiempo. De hecho, llegaron a pensar que tendrían que inducir el parto. Pero Max decidió llegar de forma improvisada, de madrugada, un día en el que su madre comenzó a sentir que al fin las contracciones eran de parto. Como es su sexto hijo, sabía perfectamente en qué momento del parto se encontraba. Por eso, intuía que no le quedaba mucho tiempo. Y a pesar de que se dirigieron deprisa al hospital, no pudo pasar de la mitad del pasillo. Eran las 3 de la mañana y en ese momento además, llegó su amiga fotógrafa (Tammy Karin, de Little Leapling Photography). Tammy no lo dudó, tenía el tiempo justo para inmortalizar este impresionante momento: Jes sintió la necesidad de empujar. Sintió que el pequeño Max quería salir y su cuerpo le exigía ayudarle. Se paró en medio del pasillo y se bajó el pantalón. Su marido, Travis, pidió ayuda, al tiempo que sujetaba la cabecita de su hijo.

Las enfermeras ayudaron a Jes a sentarse. Ella en ese momento explicaba que no podía parar, que tenía que empujar. Entendieron que no podían frenarlo, así que decidieron asistir allí mismo el parto. Al fin Jes pudo tumbarse y eso dejó acceso para que las enfermeras pudieran ver si el pequeño Max necesitaba ayuda. Nacía con una vuelta de cordón, así que se lo retiraron sin problemas.

Ya liberado del cordón, Max salió en un instante. Fue rápido, y Jes al fin respiró aliviada. El pequeño Max lloró un instante, y en cuanto se sintió cerca del pecho de su madre, se calmó. No habían pasado ni 40 minutos desde que su madre pisó el hospital. Acababa de nacer en tiempo récord. Pesó 2,700 kg y medía 50 centímetros.

Después de que las enfermeras se precipitaran a atender a Jes, solo unos tres minutos después ya había nacido el bebé y recostado en su pecho: “Todos gentilmente ayudaron a mover al bebé hasta mi pecho, y mi esposo colocó una toalla dulcemente debajo de mi cabeza. No estaba consciente de otra cosa que no fuera su presencia en mi lado derecho”.

Jes ha comentado para un medio americano que su foto favorita es la de su esposo y enfermera Linda, a quien Jes alaba su siempre sonrisa en la cara, que es quien la tumba en el suelo: “Recuerdo la leve sonrisa en la cara de mi marido, lo segura de sentirme en sus brazos – esa imagen capturada es todo lo que siempre quise. Es muy especial para mí”.

Ya en la cama del hospital, Jes se dió cuenta de lo que acababa de vivir. Asugura que de todos, ha sido el nacimiento más ‘loco’ que ha vivido, pero el más hermoso. Tal vez por ser inesperado, especial y único.

Las hermanitas de Max recibieron al pequeño con mucho entusiasmo. ¡Es el primer chico en la familia! Seguramente pidan a sus padres contar una y otra vez la historia de su nacimiento. Para todos ellos será una historia realmente inolvidable.

Jes ha manifestado que el nacimiento podría dar miedo a otras futuras mamás, pero no fue así. “Quiero que las madres recuerden que son poderosas y que dar a luz es increíble. No importa cómo ocurra, por favor nunca olvides tu fortaleza en ese momento”. Además, ha añadido que su historia ha inspirado a otras mujeres a compartir sus propias historias: “Creo que nuestras experiencias en los partos son momentos decisivos en nuestras vidas que nos ayudan a las mujeres a sentirnos conectadas y empoderadas, sé que nada de lo que hice fue intrínsecamente especial, las mamás hacen esto todos los días. Pero es mágico. Todos y cada uno de los nacimientos”.

A pesar de que las imágenes se han dado a conocer hace sólo unos días, el pequeño Maxwell vio la luz el pasado 24 de julio de 2017 a las 3:38 horas de la madrugada,csolo después de 25 minutos tras romper aguas y nacer en el suelo del pasillo del Hospital.