Juan Meira: “Ha sido un viaje muy extremo, para lo bueno y para lo malo”

Juan Meira regresó a su casa tras un viaje de más de 3.000 kilómetros en los que ha tenido que superar numerosas adversidades

Ya está aquí, ya llegó. Juan Meira dio ayer sus últimas pedaladas en una larga ruta de ida y vuelta desde Jerez hasta Roma. El viaje, que comenzó el pasado 22 de agosto, tuvo ayer su última etapa en un tourmalet de más de 3.000 kilómetros donde el jerezano ha tenido que enfrentarse a numerosas situaciones adversas como el calor, la lluvia, el frío, el hambre o no tener un sitio donde poder acampar.

Cuando el reloj sobrepasaba las 19:15 horas, Meira asomaba la cabeza por la calle Tornería -el mismo lugar que hace prácticamente lo veía partir hacia la ciudad eterna- acompañado de un séquito de ciclistas que le recogieron en la rotonda número 1. A su llegada, mucha emoción, sentimientos encontrados y recuerdos de un viaje que según el propio Juan “ha superado todas las expectativas”.

Numerosos familiares y amigos aprovecharon para saludar al joven de 27 años que reconocía no estar cansado por el viaje. Sin embargo, el momento más esperado se produjo pasadas las 20:30 horas cuando su amiga Paz Bononato aparcaba su coche para fundirse con Juan Meira en un emotivo abrazo al que le siguió un brindis con vino de la tierra por tan merecida hazaña.

“Esto no era sólo un cicloviaje, sino que era también un reto deportivo, donde tenía que hacer tantos kilómetros para llegar a Roma en una fecha aproximada. Ha sido una aventura en toda regla. El día que estaba enfermo tuve que pedalear. Por intentar avanzar kilómetros nos ha cogido la noche. He dormido en parques, detrás de iglesias… Y al día siguiente había que levantarse para hacer otros 80 kilómetros. Ha sido un viaje muy extremo, para lo bueno y para lo malo”, relataba un emocionado Juan a su llegada.

Sin duda, la aventura solidaria atravesó su punto más complicado al cruzar los Aples ya que “fueron tres días subiendo sin parar, con lluvia y había ciclistas que se ponían las manos en la cabeza cuando nos veían”. Sin embargo, recuerda que hubo otros momentos mucho más duros encima de su bicicleta como cuando todavía “no había salido de Andalucía y un coche me sacó de la carretera. Sientes mucho miedo. Después todo el mundo necesitaría un par de días para desconectar, pero no, hay que volver a montarse y seguir para adelante porque había que llegar a Roma”.

Durante su viaje, Meira ha podido conocer la solidaridad y el cariño de centenares de personas cuyo apoyo “ha sido increíble. He sentido muchas veces que las personas que están cercanas a la enfermedad estaban más preocupadas por mí que por ellas. Estas personas luchan a diario por salir adelante y que a mí me escriban y me digan que lo que estaba haciendo les motivaba para levantarse cada día quiere decir que ha merecido todo la pena. Lo haría diez mil veces más”.

A partir de ahora, el calendario de Juan Meira cambiará por completo y tras haber conseguido una recaudación de más de 6.500 euros en la web de 2plega2, para investigar sobre la fibrosis quística, su nuevo punto de mira está en buscar nuevas vías para seguir sensibilizando sobre esta enfermedad. Por ello, no descarta la posibilidad de escribir un libro o de lanzar un calendario solidario con fotos de su viaje.