El presunto asesino del hombre con tirantes de la bandera de España no se arrepiente

Desde la cárcel Rodrigo Lanza afirma que “todo es un montaje”

El presunto asesino de Victor Laínez, el hombre al que le quitaron la vida por llevar unos tirantes con la bandera de España según el delito de odio que se le atribuye, no se arrepiente de lo ocurrido y asegura que “todo es un montaje”. A través de un comunicado, desde la cárcel, sostiene que “la autodefensa antifascista es la lucha más legítima que hay”.

En este sentido, afirma que “el Estado promueve el fascismo, el racismo y la homofobia” y se presenta a sí mismo como una víctima en esta historia. Además, concluye que las prisiones de España son “las mazmorras del Estado, el estómago de la bestia”.

Hay que recordar que la autopsia señaló que Lanza, que ya fue condenado a cinco años de cárcel por dejar tetrapléjico a un policía, se ensañó con Víctor pateándole la cara una vez que ya estaba moribundo.