La exposición ‘El universo de Lolo Pavón’ se inaugurará el viernes en Jerez

Más de 50 óleos, dibujos, esculturas y cerámica compondrán la muestra en Los Claustros de Santo Domingo del pintor gaditano prematuramente fallecido

La exposición ‘El Universo de Lolo Pavón’ se inaugurará el próximo viernes, día 19 de enero, en la Sala De Profundis de Los Claustros de Santo Domingo mostrando una amplia representación de la obra de este polifacético autor gaditano prematuramente fallecido.

En la exposición, organizada por el Ayuntamiento de Jerez en colaboración con la Escuela de Arte,  se podrán contemplar más de 50 óleos, dibujos, esculturas y cerámica desde los años 80 hasta su muerte en 2010. La exposición se estructura en paneles, en los que hay una representación de la primera época de su obra pictórica y una representación de sus mejores dibujos. La muestra se contempla con cuadros  pequeños, esculturas, catálogos y algunos impresos que irán ubicados en vitrinas y otras obras que se sitúan en el suelo.

Lolo Pavón nació en San Fernando en 1962 y murió en 2010. Tras pasar por la Escuela de Artes y Oficios de Cádiz se licenció en Bellas Artes por la Facultad de Santa Isabel de Hungría en Sevilla, en las especialidades de pintura y restauración. Un punto determinante de esta época lo marca su descubrimiento del noruego Munch, en cuya obra se adentra y con la cual se siente reflejado. Como aquel, usa el arte a modo de catarsis, tomando la pintura como descarga liberadora de los conflictos de la propia existencia, a través de la narración de temas personales.

Al término de sus estudios de pintura pasa una breve estancia en Barcelona. Allí descubre a Mariscal y siente afinidad por el lado positivo, alegre e incluso infantil, de tratar la pintura que tiene el valenciano. Su vida en Barcelona le hace también admirar a un joven Barceló. Sin embargo aspira a ubicarse en el centro neurálgico de la cultura del momento, Madrid, por lo que se traslada a la capital, comenzando así una vida frenética que comienza también a reflejarse en su producción.

Tras una breve estancia en Sevilla, decide regresar a su tierra. Su pintura va evolucionando, transformándose en unas imágenes en las que el color y el dibujo van tomando cada vez más protagonismo, inclinándose  por una pintura donde la creatividad juega un papel importante. Suele abordar situaciones cotidianas o simbólicas, pinta personajes, edificios o hasta un plato de cocina. Le gusta reflejar su presencia en una escena, ya que no en vano ha sido testigo de la situación, incluso a veces, es el protagonista de sus cuadros. Como premisa esencial de su obra hay que destacar el carácter subjetivo y autobiográfico.

Poco  a poco su pintura seguirá evolucionando y haciéndose más vitalista y  transformándose en unas imágenes en las que el color y el dibujo va tomando cada vez más protagonismo entrando en su última etapa en una dinámica de máximo cromatismo con  poderosos y vistosos colores, alcanzando ya su obra una mayoría de edad artística.  En sus composiciones se pueden encontrar referencias de Picasso, Magritte, Matisse, Van Gogh, Munch, Pollock  y  Munch, aunque con posterioridad superó esta etapa de clara influencia de maestros de la pintura para vivir un momento de búsqueda de algo nuevo, consiguiendo una obra patrocinadora  de una estética, ya absolutamente con la denominación de origen, Lolo Pavón.

Los dibujos y la pintura, dieron paso, a la escultura, de la que nos dejó importantes trabajos. En sus últimos años se decantó hacia el cine, donde el pintor hacía incursión como guionista y director con su primer largometraje ‘Fango’, ambientado en un escenario tan cercano al mismo como son las salinas isleñas. La muerte truncó la finalización de la segunda película ‘Almendras Verdes’, cuando se encontraba en  última  de montaje, siendo esta película, en gran medida, autobiográfica.