Cádiz ha sido la provincia con menor superficie quemada de Andalucía

Infoca ha realizado balance con datos positivos, a pesar de los condiciones climatológicas desfavorables

El martes 14 de noviembre se ha celebrado el comité asesor del Plan Infoca, en el que se ha hecho balance de este año, donde las condiciones climatológicas que se esperaban eran desfavorables, pero finalmente ha finalizado con datos positivos. La provincia de Cádiz ha sido la provincia de Andalucía con menor superficie quemada este año, sin apenas alcanzar el 1%.

Se trata de un año en el que se a pesar de producirse un mayor número de incendios, el número de hectáreas afectadas es menor, quedando muy por debajo de la media de los últimos diez años. De hecho, el número de conatos es de menos de 1 hectárea, aumentando respecto a los últimos años hasta situarse en el 85,84%, por encima de la media en la provincia (la media es del 80%).

La menor cifra de superficie quemada en 20 años

La rápida intervención y la alta eficacia del dispositivo Infoca ha provocado que la de este año sea la menor cifra de superficie quemada en 20 años. Este año se han registrado un total de 113 incendios en la provincia de Cádiz, 34 más que el año pasado. Respecto a la última década, la provincia gaditana ha superado la media de intervenciones superando los 73 incendios.

En cambio, respecto a la superficie quemada, los incendios de este año suman un total de 67,25 hectáreas, lo que supone un récord histórico situándose muy por debajo de la media anual que está en 352 hectáreas. Para buscar datos parecidos tenemos que ir al 2007 y 2010 cuando se quemaron unas 105 hectáreas. El año pasado, las hectáreas quemadas fueron 480,7, por lo que se ha producido un descenso en 2017 del 86%.

La mala noticia sigue estando en las causas de los siniestros. Y es que el 37,2% de los 113 incendios registrados desde el mes de junio son intencionados, un dato superior al del año pasado que no superó el 30%. También está la mano del hombre en la segunda causa, las negligencias, sobre todo por colillas.

En concreto, este año se han registrado un total de 113 en la provincia de Cádiz, de ellos el 85,84 % han sido conatos. En concreto, el número de incendios que han superado esa hectárea de superficie es 16, que es un 14,16 %, mientras que 97 han sido conatos.

En el caso de los terrenos no forestales, se han producido 40 intervenciones, siendo 11 de ellas agrícolas y 29 urbanas. En estas actuaciones, se ha prestado apoyo a bomberos, interviniendo cuando ha sido solicitada nuestra cooperación en incendios de esta tipología.

Dato Importante 

En cuanto a los datos de superficie forestal afectada, los resultados arrojan un balance de 67,25 hectáreas calcinadas en toda la provincia, lo que supone el 0,43% del total andaluz, que asciende hasta las 15.345,05 hectáreas.

Del total afectado en Cádiz, el 79% corresponde a matorral y pastos, y solo un 21% a arbolado, lo cual es también una buena noticia, ya que la mayor de zonas afectadas son de matorral.

Hay que destacar que se han obtenido estos resultados a pesar de que las condiciones meteorológicas no han acompañado, siendo extremadamente favorables para la declaración y propagación de los incendios forestales y extremadamente desfavorable para su extinción.

Nos encontramos en un escenario de cambio climático, con aumento de temperaturas y sequedad del suelo, que provoca una alteración de las características de los incendios forestales. Los expertos anuncian, y ya lo estamos viendo, fuegos más virulentos, más difíciles de atajar y que quemarán más superficie.

Además, se ha padecido un sostenimiento de temperaturas mínimas nocturnas muy elevadas, lo que ha imposibilitado que la vegetación recuperase humedad, estando más predispuesta a arder.

Las precipitaciones y las temperaturas son parámetros que inciden de forma más importante en el riesgo de que se originen incendios forestales en la época estival. Estos dos factores ejercen una influencia muy importante en la proliferación del combustible fino (el pasto). Según los datos de Aemet, 2017 ha sido el año más cálido y seco de este siglo, según la referencia climática 1981-2010.