La familia del mono más pequeño del  mundo el “tití pigmeo”  del Zoobotánico de Jerez, se ha visto ampliada el pasado mes de febrero, con una nueva cría.

Los cinco “titís” de la citada especie se hallan en las instalaciones junto a otros “titís” y, para admirarlos hay que permanecer observando durante unos minutos, ya que se adhieren a la pared y sus desplazamientos son rápidos.

Esta especie procede de los bosques tropicales de Brasil, Colombia, Ecuador y Perú y se denomina “mono de bolsillo” debido a su diminuto tamaño.  Su cuerpo apenas mide entre 14 y 16 centímetros, y la cola unos 15 ó 20 centímetros más. No pesan más de 140 gramos. Su pelaje es de un color pardo rojizo, con una cola con anillos negros. Se alimentan de  frutas, insectos, hojas y a veces pequeños reptiles.

También suelen alimentarse de las hojas delgadas de las copas de los árboles, que pueden alcanzar gracias a su pequeño tamaño y su reducido peso. Asimismo, suelen morder la corteza de los árboles para tomar su savia como fuente de nutrición.