Susana pierde crédito

“España necesita de un PSOE fuerte, con sus defectos y sus virtudes”

Recientemente tuve la oportunidad de compartir mesa y mantel con un antiguo dirigente del PSOE del centro de España al que le gusta mucho el sur y viene con cierta frecuencia. Se trata de alguien que lo ha sido casi todo en el Partido Socialista y que tiene el respeto de viejos socialistas andaluces y del resto de España. Nunca se le conoció un escándalo y ha sabido alternar periodos de actividad política y otros de desarrollo profesional como docente.

Pedro Sánchez junto a Susana Díaz en mitin de precampaña en jerez, 6JUN2016 | Juan Carlos Corchado para MIRA Jerez

Claro está, cuando uno tiene la oportunidad de codearse con alguien de tamaña talla pública, se termina hablando de la actualidad política e indefectiblemente del PSOE y sus primarias. Tras una conversación muy amena, quedé sorprendido. Este viejo militante socialista no votará en primarias a Pedro Sánchez, tampoco a Patxi López, ni mucho menos a Susana Díaz.

De Pedro Sánchez me dijo que había roto el partido y vinculó a su errática política al frente del PSOE el hundimiento electoral. Razonamiento que a buen seguro comparten miles de ciudadanos, buena parte de ellos con carné socialista en el bolsillo.

¿Alguien sabe qué oficio tiene Patxi López? Nadie. Por eso, y porque lleva toda la vida viviendo de la política, mi anfitrión tampoco le votará en las primarias. Además, sospecho que la oferta del dirigente socialista del País Vasco para unir y hacer del PSOE un partido fuerte no es creíble para mi amigo.

Quedé estupefacto cuando me aseguró que tampoco votará a Susana Díaz, quien ha ganado alguna elección, gobierna y tiene una carrera universitaria, cualidades que tratan de explotar sus más acérrimos seguidores y animadores de su candidatura, aún no presentada aunque ya anunciada. Pero no merece el apoyo de mi amigo en primarias. No se fía de ella, ni de sus palabras vacías y reiterativas.

Forma parte de la normalidad democrática que algún militante socialista no quiera votar a ninguno de los candidatos a las primarias. Pero es triste que sea cual sea el resultado de los comicios internos del PSOE este partido seguirá dividido. Ya se habla de ruptura en dos partidos. Qué triste. Las primarias no parecen un buen invento.

España necesita de un PSOE fuerte, con sus defectos y sus virtudes. Y Susana Díaz no parece que goce del apoyo de los viejos socialistas, de los que no tienen duda sobre qué partido necesita España. Y no es precisamente un partido que se parezca a Podemos.

Susana está perdiendo crédito en el PSOE. Y también en Andalucía en un efecto que se tornará en progresión aritmética, entre otras razones porque no da pie con bola como presidenta de la Junta. La última, negarse a bajar el impuesto de sucesiones, llamar ricos a los herederos andaluces que se ven obligados a pagar por su herencia y, por último, tratar de zafarse de las críticas intentando que sea Rajoy quien gestione ese impuesto en el ámbito de Andalucía.

Si Susana da muestras de que no sabe gobernar Andalucía, a pesar del apoyo ciego que tiene en sus rastreros socios de Ciudadanos, como va a poder unir a un PSOE cada vez más distante entre sí.