“¿Qué queremos ser de mayores?”

Los jerezanos debemos hacernos una pregunta sencilla y no por ello poco importante, “¿Qué queremos ser de mayores?” Entre todos decidimos el modelo de ciudad que queremos a través de nuestra iniciativa, nuestra participación y nuestro voto. Hace 4 años la ciudad se encontraba en primera plana de los medios nacionales por el desorden y el caos en la gestión de  los servicios municipales, nóminas sin pagar y alcaldes imputados. Este escenario no permitía hacerse esa pregunta ya que la ciudad estaba herida de muerte y necesitaba normalizar su pulso,  tras cuatro años de gran trabajo (que no perfecto) del anterior gobierno municipal, la ciudad se encontraba  en una posición de normalidad para empezar a preguntarnos “¿Qué queremos ser de mayores?”

El siglo pasado si preguntábamos a cualquier Jerezano de a pie cuál era el modelo de ciudad, no dudaba ni un segundo en contestar ‘la Industria Auxiliar’ o en otras palabras: La Industria del vino con las bodegas, embotellado, trabajos en la viña, cartonaje, fábricas de tapones, etiquetas, logística, Instalaciones y mantenimiento, fábrica de botellas, Carpinterías Industriales, Cerrajerías Industriales, etc. Esta actividad principal se complementaba con el resto de  Industria Agrotransformadora, los servicios asociados (que no son pocos), el caballo y el campo. Un emplazamiento privilegiado, una tierra fértil y un pueblo reconocido por su gusto y distinción que hacían de nuestra ciudad un ‘orgullo’ para sus vecinos.

Las reglas del juego cambiaron, la globalización, las telecomunicaciones y el transporte junto con la tecnología hicieron obsoletas o poco competitivas determinadas estructuras que mantenían el empleo y el futuro próspero de nuestra ciudad, desde entonces andamos buscando una alternativa que permita redirigir los esfuerzos de los empresarios locales, oriente a nuestros jóvenes en sus estudios para no tener que salir a buscar trabajo fuera y atraiga la inversión extranjera porque tengamos algo que ofrecer más allá de mano de obra barata o subvenciones públicas. Pero seguimos buscando el nuevo modelo  y a veces dando bandazos lo que desalienta al vecino que sigue viendo a Jerez entre las ciudades con más paro de Europa.

Nadie puede encontrar la solución sólo y aunque lo hiciera no sería capaz de cambiar el modelo de ciudad porque para eso se necesita un plan a largo plazo, un agente del cambio con condiciones aglutinadoras y sobre todo un proyecto que ilusione a los Jerezanos, que nos genere esperanza y nos anime a remar en la misma dirección a empresarios, trabajadores, administraciones y jóvenes; Ese agente de cambio que impulse, que aglutine y que trace un plan de ciudad debe ser nuestro Consistorio, siendo crítico con nuestras debilidades conociendo nuestras amenazas y reforzando nuestras fortalezas que son muchas para explotar con éxito las oportunidades que aun son más.

Lamentablemente, parece que los próximos cuatro años, nuestro Ayuntamiento más que responder que queremos ser de mayores y trazar un plan que garantice prosperidad a sus vecinos, se dedicará a discutir sobre bustos, crucifijos y nombres de calles. Todo ello antes de las elecciones nacionales tras las cuales se evidenciará la debilidad de un gobierno municipal en precario, preso de sus socios que coaccionaran desde las sombras hasta dejarlos sin alma y obligarlos a dimitir o apurar la legislatura desangrados. Con este escenario seguiremos esperando una respuesta, porque a la fecha mi ciudad no sabe qué quiere ser de mayor.