Padilla, de Campo Pequenho al indulto

Dos éxitos grandes del jerezano junto a un trofeo de Pérez Mota

Juan José Padilla se presenta en Lisboa con puerta grande y en Lucena con indulto, segundo de este año con toros de Julio de la Puerta. Pérez Mota deja su sello en la torista Ceret.

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El torero jerezano Juan José Padilla hizo su presentación en Lisboa, concretamente en la magnífica plaza de Campo Pequenho. Fue el día 14 de julio y ante ganado de Varela Crujo, bien presentado y de buen juego en general. En su primero brilló con el capote, dos faroles de rodillas y verónicas gustosas, y en las banderillas bregó con un tardón; la faena empezó de rodillas, para seguir por ambos pitones; fue importante, de poso y temple, y metió en la canasta a un animal noble pero soso, justo de raza y de escasa duración; terminó adornándose en desplantes y, formando un alboroto, se metió en el bolsillo al público, que le reconoció el triunfo con dos vueltas al ruedo.

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En su segundo, animal importante que venía pronto y largo, vino la traca; puso tres pares de magnifica ejecución; tras inicio de faena arrodillado en los medios, dibujó con la mano derecha cuatro derechazos rematados con el de pecho Juan estuvo firme y asentado y su toreo en redondo, llevando al toro, repetidor, hasta el final en series largas, cautivó al aficionado; con la izquierda, toreando al ralentí se rompió en muletazos cadenciosos, con finura de gustarse parecía no ter fin; dominó al toro y le sacó toda su bravura con alardes de coraje, adornos y desplantes, sin descuidar el toreo esencial; esa faena rotunda se premió con tres vueltas al ruedo, equivalentes a dos orejas y rabo.

3 Lucena bis

El triunfo y la puerta grande para el jerezano fueron incontestables (primera puerta grande de la temporada lisboeta). Padilla compartió el toreo a pie con Juan del Álamo, que fue premiado con vuelta y vuelta. A caballo, Luis Rouxinol hijo (que también se presentaba) dio vuelta y vuelta y por colleras los Rouxinol, padre e hijo, dieron una vuelta. Al acabar el paseíllo se había guardado un minuto de silencio en memoria de Víctor Barrio. Las pegas de cara fueron ejecutadas por los Forcados Amadores de Alcochete.

Después, el día 16 de julio el mismo Padilla estaba anunciado en Lucena (Córdoba) ante toros de Julio de la Puerta, de buen juego, por el décimo aniversario del Coso de Los Donceles, donde también hacía su presentación, con lleno. A su primero, castaño de nombre “Petrolero”, lo recibió con dos largas cambiadas, verónicas y dos medias, dejando ver el animal su calidad, en aras de la cual se puso cuidado en el caballo, al que se le llevó por chicuelinas; los dos primeros pares, del maestro, fueron al cuarteo (el segundo, de dentro afuera) y el tercero, al violín; la faena empezó de rodillas, cuatro por alto y una tanda de derechazos  sin levantarse; la labor fue a más, ligando por la derecha y por la izquierda, en redondo, bajando la mano para obligar a un animal transmisor que respondía y terminando con alardes que llegaban a los tendidos; ya antes de recoger la espada la petición de indulto era unánime; siguieron molinetes de rodillas y el presidente no tardó mucho en sacar el pañuelo naranja, para otra serie más entre el delirio y la estocada simulada con la mano; las dos orejas y el rabo fueron simbólicos, que los reales se los llevó el animal de vuelta al campo, igual que hizo su hermano “Pepeluis”, también indultado, hace dos meses, por Padilla, talismán para el ganadero de Osuna, que logra ahora el primer indulto de Lucena; ambos se felicitaron mutuamente.

4 Lucena

Su segundo, reservón, áspero y sin clase, fue recibido por verónicas y revolera; la puya también fue suave, mientras lidiaba Mambrú; las banderillas fueron al cuarteo, dos, y uno al violín; la faena arrancó por estatuarios y, aunque no había colaboración de un parado, el torero se empleó y no dejó enganchar nunca; con el estoque hubo una media fulminante y cayeron las dos orejas. Padilla compartió lidia a pie con Manuel Díaz El Cordobés, que cortó dos orejas y oreja; abrió cartel Diego Ventura, que rejoneó dos toros de Luis Albarrán y cortó oreja y oreja. Tras el paseíllo se había guardado un minuto de silencio en memoria de Víctor Barrio. Los tres actuantes, con el mayoral, salieron a hombros por la puerta grande.

5 Pérez Mota

Por su parte, el torero de El Bosque Manuel Jesús Pérez Mota ha actuado, también el 16 de julio, en la plaza francesa de Ceret, la más torista de una zona torista, en primera de su Feria, con lleno ante un encierro de Aurelio Hernando (de encaste Veragua), bien presentado pero complicado. Su primero, manso y desclasado, tras buen saludo a la verónica se empeñó en no embestir ni una vez con franqueza ni al caballo ni a las telas y el bosqueño, con ganas, no pudo remontar el trasteo ante la falta de clase y de entrega de un animal sin ritmo ni calidad que nunca se prestó al toreo; tras tres intentos con la espada y un descabello hubo silencio con aviso.

6 Pérez Mota

En su segundo, sobrero de Miguel Zaballos, exigente y muy complicado, Pérez Mota se jugó la vida con valentía; fue todo arrojo y pundonor ante uno, distraído, que fue desarrollando peligro; le planteó batalla con mucha sinceridad que encontró eco en los tendidos y, tras rematar con pinchazo y estocada, recogió una oreja como premio a su entrega. Completaban cartel Curro Díaz, que cerró con vuelta y ovación, e Iván Fandiño, que cerró con ovación y ovación Se guardó un minuto de silencio en memoria del torero Víctor Barrio y de las víctimas de Niza.