El Museo Arqueológico de Jerez abrirá sus puertas este sábado, 22 de marzo, a las 12,30 horas, para ofrecer una nueva cita del programa didáctico ‘La pieza del mes’, cuya asistencia es gratuita. En esta ocasión, la arqueóloga Esther López Rosendo analizará ‘Las cruces de Caravaca’. La Cruz de Caravaca es uno de los elementos de la religiosidad tradicional española más populares de los últimos quinientos años, aunque no son tan conocidos su origen medieval y la historia de la expansión de su culto, todavía hoy muy arraigado. En el imaginario popular existe una tradición de atribuirle milagros y capacidad de protección que, junto a la labor de los peregrinos, misioneros, limosneros y devotos desde el siglo XIII, propició que la expansión de su culto irradiara desde su santuario en la pequeña localidad murciana de Caravaca hacia toda la Península Ibérica, las colonias del Nuevo Mundo y numerosas ciudades europeas donde todavía se la venera. La Cruz de Caravaca es actualmente un símbolo mundialmente conocido por su singular fisionomía de cruz de doble brazo.

Conserva en su interior una de las reliquias más sagradas de la cristiandad, un “Lignum Crucis”, literalmente un trozo de madera o leño perteneciente al madero donde fue crucificado Jesús de Nazaret, es decir, un fragmento de la verdadera cruz (“Vera Crux”). Posee unos ángeles situados en los dos lados inferiores, en actitud de transportar, que son, en realidad, los portadores de la cruz en el momento del descenso de la Santa Reliquia desde el cielo, tal y como cuenta la leyenda de su aparición en el alcázar de Caravaca de la Cruz en el siglo XIII. Esta cruz se conserva desde entonces en la fortaleza-santuario de Caravaca, dentro de una caja de oro y pedrería que fue donada por el maestre santiaguista Alonso Suárez de Figueroa, en el siglo XV. Ester López Rosendo Es Licenciada en Geografía e Historia (con especialidad en Prehistoria y Arqueología), por la Universidad de Sevilla (1992 97). Postgrado: Diploma de Estudios Avanzados (suficiencia investigadora) en la especialidad de Prehistoria, por la Universidad de Cádiz, con la calificación de sobresaliente (septiembre de 2002).

Becaria predoctoral de Formación de Personal Docente e Investigador por la Consejería de Educación y Ciencia de la Junta de Andalucía, adscrita al Área de Prehistoria del Departamento de Historia, Geografía y Filosofía de la Universidad de Cádiz (octubre de 2000-octubre de 2004) Pertenece a diversos grupos de investigación entre los que se encuentra el Grupo de Investigación HUM-509, de la Universidad de Cádiz, enmarcado en el II y III Plan Andaluz de Investigación de la Junta de Andalucía, denominado Phoenix Mediterránea. Protohistoria de Andalucía Occidental, dirigido por Diego Ruiz Mata. Miembro del Centro de Estudios Fenicios y Púnicos. Universidad Complutense de Madrid, y colaboradora en el Proyecto General de Investigación Sistemática titulado “Los inicios del urbanismo en las sociedades autóctonas localizadas en el entorno del Estrecho de Gibraltar: investigaciones en Los Castillejos de Alcorrín y su territorio. Manilva, Málaga” dirigido por la Dra. Dirce Marzoli, directora del Instituto Arqueológico Alemán en España. Ha sido directora de una veintena de excavaciones arqueológicas, especialmente en la provincia de Cádiz: El Puerto de Santa María, Puerto Real, Castellar, Jerez (cl. Corredera 39; Los Villares)