Adolescentes “adictos” a la Red

Alerta de la OCDE: Casi un 70 por ciento de los estudiantes españoles de 15 años se siente “realmente mal” si no se conecta a Internet

En España existe un 22 por ciento de “usuarios extremos” adolescentes que puede llegar a alcanzar en un día las seis horas conectado a la Red
El sistema educativo español debe reciclarse y éste debe ser uno de los objetivos prioritarios en el ansiado y esperado Pacto por la Educación. La formación en el uso adecuado de Internet y, sobre todo, de las redes sociales debería ser una asignatura obligatoria en los centros educativos

Por Roxana Sáez 

Casi un 70 por ciento de los estudiantes españoles de 15 años se siente “realmente mal” si no se conecta a Internet. Estas es una de las principales conclusiones del último informe de la OCDE sobre “El bienestar de los estudiantes: Resultados de PISA 2015”, presentado ayer, miércoles, a nivel mundial. Este dato, que no sitúa casi 15 puntos por encima de la media del resto de los países que integran este organismo, sirve para alertar del uso abusivo que están haciendo los adolescentes españoles de la Red, a la que están literalmente “enganchados”, siendo su uso considerado una adicción muy seria entre nuestros jóvenes. Basta con mirar a nuestro alrededor para agradecer a la OCDE que haya sido el organismo encargado de lanzar esta serie advertencia.

En el caso de nuestro país los datos son alarmantes, si bien sólo vienen a confirmar un problema que desde hace tiempo se veía venir. Basta con observar cualquier reunión de jóvenes a la puerta del colegio, en los bancos de los parques o en cualquier reunión de amigos para comprobar el grado de adicción de nuestros adolescentes. No hay encuentro de jóvenes que se precie en el que la imagen sea la de un grupo de amigos con la mirada fija en el móvil mientras escriben sin parar. Entre ellos ni se hablan, han quedado para verse, pero la conversación la mantienen a kilómetros de distancia y en muchos casos con desconocidos.

Hace unos días tuve la ocasión de acudir a una prueba de acceso a una universidad española. Eran las ocho de la mañana. El grueso de los estudiantes mujeres. Lo primero que me llamó la atención es que todas entraban con el móvil en la mano pese a llevar bolso. Lo agarraban como si fuera el bien más preciado que se puede tener y lo más curioso, durante la hora de espera todas escribían sin parar…Mientras yo no paraba de preguntarme: ¿con quién y de qué estarán hablando un sábado a las ocho de la mañana?

Una vez conocidos los datos de la OCDE sería interesante hacer una encuesta en los colegios españoles para ver cuántos niños se pasan hasta altas horas del mañana “enganchados” al móvil. Este es un grave problema que está afectando al rendimiento escolar y que en muchos casos los padres ni se dan cuenta. No hay duda de que Internet ha supuesto una auténtica revolución en el mundo de la comunicación, ocupando ya el segundo puesto, solo superado por la televisión, en el consumo diario en los hogares españoles, sin embargo, su uso entre los jóvenes, como pone de manifiesto este importante documento, no está siendo el adecuado ya que la gran mayoría (un 70 por ciento, dato demoledor) se siente realmente mal.

En nuestro país existe un 22 por ciento de “usuarios extremos”, adolescentes que están conectados a la red entorno a seis horas diarias, según se recoge en el informe. Este dato requiere una actuación inmediata en el Sistema Educativo Español, que debe adaptarse a las nuevas exigencias de la sociedad del siglo XXI, en la que la IV Revolución Tecnológica es una realidad que, si se tiene la formación adecuada es una gran oportunidad para nuestros jóvenes, pero sin ella puede convertirse en una auténtica pesadilla para las nuevas generaciones.

El sistema educativo español debe reciclarse y este debe ser uno de los objetivos prioritarios en el ansiado y esperado Pacto por la Educación. Y esta formación en el uso adecuado de Internet y, sobre todo, de las redes sociales debe ser una asignatura obligatoria en los centros educativos, formando no sólo a los alumnos, sino a padres y profesores, que son los primeros que deben de conocer las herramientas con las que se comunican nuestros jóvenes. Pero esta formación debe ir más allá, ya que las redes sociales no son un enemigo -está bien conocer sus peligros- y en ese sentido desde la Policía Nacional se está haciendo una gran labor, sino enseñarles las grandes oportunidades que ofrecen, si son bien utilizadas.

Los adolescentes que pasan horas y horas “enganchados” a la Red deben saber que cuando acudan a buscar un trabajo su reputación digital será lo que cuente en la entrevista y que el CV tradicional empieza a pasar a la historia. Y deben saber que tienen una herramienta muy potente en sus manos para buscar trabajo, crear una empresa o llevar una Marca más allá de nuestro pequeño local en un mundo globalizado en el que hay grandes oportunidades de negocio. Eso es lo que deben aprender y, para ello, hay que invertir en reciclar el sistema educativo español.

Los datos de la OCDE deben ir más allá de los titulares mediáticos, deben ser incluidos en la agenda de las prioridades de nuestro país, pues el mal uso de Internet está causando verdaderos problemas entre los jóvenes como estamos viendo a diario en los telediarios españoles y en nuestro mismo entorno. Les preguntamos a nuestros hijos a dónde van cuándo salen y que han hecho. Al llegar a casa se encierran en su cuarto a dormir con el móvil en mano y ahí se acabaron las preguntas porque, supuestamente, ya están durmiendo, sin embargo más de un padre se echaría la manos a la cabeza si supiera que su hijo puede llegar a estar despierto hasta las cinco de la mañana, no en la placita de abajo de su casa, sino en un mundo globalizado, en el que es fácil ocultarse bajo un perfil falso y encantador que acaba convirtiéndose en una auténtica pesadilla.

Ojo a los siguientes datos del informe, todos ellos recogidos en este magnífico trabajo que debe abrir la mente de los que hasta ahora han preferido vivir ajenos a un problema que basta con observar a nuestro alrededor para comprobar que la “adicción” al móvil es un grave problema en nuestro país y no sólo entre los adolescentes.

  • En España existe un 22% de “usuarios extremos” adolescentes que puede llegar a alcanzar en un día las seis horas conectado a la Red. Estos sienten más solos, más propensos a abandonar la escuela, más aislados y tienen peor relación con sus padres y compañeros de clase y tienen más probabilidades de ser víctimas de acoso escolar.
  • Siete de cada diez adolescentes de 15 años en España reconocen que no pueden vivir sin estar conectados.
  • Los estudiantes españoles hacen menos actividades físicas, menos deporte, menos actividades extraacadémicas, que pueden ser instrumentos muy importantes para que la dependencia de Internet.
  • El consumo medio entre semana de los alumnos españoles de 15 años ha pasado de menos de 120 minutos diarios (dos horas) a 167 (más de dos horas y media), es decir 47 minutos más.
  • En comparación con la media de la OCDE, este consumo de lunes a viernes es 20 minutos superior en los españoles. Los fines de semana tres horas y media, 30 minutos más que la media de los países que han partipado.
  • El 17% de los alumnos españoles afirman que comenzaron a utilizar Internet con seis años, un 2% más que hace tres años. Los chicos declararon haber estado conectados 206 minutos al día los fines de semana y 160 entre semana frente a los 2013 y 173, respectivamente de las chicas.