Hace unos días, hablaba con mi amigo Pedro Romero, de la envidia sana que me provocaba la convocatoria de la competición de triathlon de Vitoria donde había participado. Sin duda, este deporte se ha convertido en la disciplina de moda.

El gobierno local anterior, dando luz verde a la remodelación y construcción de un carril-bici en condiciones, nada que ver con el churro que planificó el grupo socialista de Pilar Sánchez, estaba poniendo las bases para hacer una ciudad más deportiva y saludable.

Cuando paseaba y veía como crecían y se multiplicaban los viales, me emocionaba pensando en una futura prueba que pudiera desarrollarse en nuestro entorno jerezano, pero, de nuevo tengo dudas, no hago más que escuchar reproches y mentiras acerca de la situación económica del consistorio, que tanto trabajo estaba costando levantar. De nuevo, la situación se vuelve oscura, y a un apasionado de los deportes, como es quien escribe, sabe que de nuevo será el gran olvidado.

Percibo un tufillo de lamentable incompetencia que nos llevará a cuatro años de hastío. No podré disfrutar viendo competir aquí, e n nuestra bonita ciudad, a mis amigos, esos hombres de hierro, que nadan, corren y pedalean con pasión. Ojalá me equivoque, pero me da que no, ya hemos padecido gobiernos de izquierdas que nos llevaron a la ruina, y el deporte, no está entre sus preferencias.

Algún amigo lector me podrá decir que tampoco se hizo gran cosa en el gobierno de Pelayo, pero, sin duda, y eso no podrá negarlo nadie, fue fruto de encontrar una ciudad desastrosa, sin un céntimo, sin servicios básicos y con las concesionarias pidiendo el cese. Esta legislatura era la del impulso y la renovación, pero un pacto de perdedores nos lo han chafado, y de nuevo, las dudas.

Ojalá esta pesadilla termine, y sin duda, el triathlon, como otras competiciones, tenga su sitio. José Luis, Manu, Sergio, Julían, Pedro y otros muchos, podrán realizar su deporte, sin la obligación de hacer cientos de kilómetros.