El entrenador del Xerez Deportivo valora la dificultad del partido porque “el Ubrique se juega muchísimo”

Carlos Orúe y su equipo visitan este fin de semana Ubrique y saben que se enfrentan a una de las salidas más complicadas de lo que resta de temporada. A la hora de analizar el encuentro, el entrenador azulino se acuerda del partido de la primera vuelta en Chapín, donde el Ubrique demostró ser “un equipo que lo hizo muy bien y que aquí pudo sacar tajada. Yo pienso que puede estar entre los cuatro primeros al final de temporada. En su casa es muy fuerte y creo que sólo ha perdido dos partidos. En un campo pequeño de césped artificial las fuerzas se igualan mucho. Además, ellos se juegan muchísimo, por lo que entiendo que el partido va a estar igualado”.

Orúe no podrá contar esta semana con todos sus efectivos, pues Romerito aún está sancionado, Pablo Serrano lesionado, los juveniles centrados en el equipo de Bajic y varios futbolistas tocados: “Hemos tenido la enfermedad de Nando y Quirós. El equipo ha estado bastante mermado porque los juveniles están entrenando con Bajic, dado lo que se juegan cada domingo también”.

En cualquier otro caso, las bajas tendría menor importancia, pero el técnico del Xerez destaca las muchas cualidades del conjunto de Ubrique: “Es un equipo muy interesante con mucha velocidad arriba, con mucha calidad ya que el fútbol sala en Ubrique ha tenido mucho interés hasta que este año ese equipo de fútbol sala han pasado a formar parte del conjunto de fútbol once. Si son capaces de llevarlo a un terreno de mayor dimensiones, pues te complican”.